octubre 05, 2005

Domingo por la Noche...

Bueno, tal vez el juego no fue lo que yo esperaba, pero aún así se trató de una experiencia increíble. El Estadio lleno -oficialmente declararon una entrada de 103,467 aficionados-, y el ambiente inmejorable. Antes del juego dieron reportes del juego de la selección sub-17 (2-0 en esos momentos) y pusieron los goles en las pantallas, así que no había forma de que el ambiente festivo fuese aún mejor. Mientras los equipos calentaban era notorio que las preferencias se inclinaban hacia los Niners, al grado de que por momentos los Cardenales fueron abucheados.

El juego empezó con grandes jugadas defensivas de San Francisco, y en la primera jugada después de la patada inicial provocaron un balón suelto y lo convirtieron en 7 puntos. Algunos minutos más tarde recuperaron otro balón suelto y lo devolvieron 78 yardas para irse arriba 14-0. Después de eso los Cardenales dejaron de cometer errores y poco a poco se hicieron con el control del juego, aprovechando el errático juego aéreo de San Francisco y la incapacidad de su línea para abrirle huecos a los corredores. Al final Arizona sacó un merecido triunfo por 31-14. La organización del evento fue impecable, el acceso fue rápido y sin contratiempos y en ningún momento tuvo que intervenir la seguridad. Fue una gran fiesta, aderezada por los reportes de la ya mencionada final sub-17.

Quizás los únicos peros se los podemos achacar directamente a Televisa. Uno: la insistencia de la empresa en invitar a alguno de sus pseudo artistas a interpretar el himno nacional en eventos importantes. En esta ocasión se trató de Edith Márquez, baladista y ex-integrante del grupo juvenil Timbiriche, quien se equivocó en la letra, sumándose a la ya larga lista de celebridades que comparten esa pena. Dos: el espectáculo de medio tiempo. Un grupo de danzantes tradicionales prehispánicos y una mezcla de bailes folklóricos mexicanos que podrían haber resultado más disfrutables de no ser por las niñas y/o adolescentes que completaban el espectáculo, quienes en todo momento se vieron improvisadas y faltas de sincronía y un par de cantantes deconocidos "interpretando" (es decir, haciendo playback) el tema de la reciente campaña mediática Celebremos México, misma que me parece una burla dado que es más utilizada como vehículo promocional para las producciones de Televisa que para cualquier otro fin, además de haber sido ideada por el presidente de dicha empresa, Emilio Azcárraga Jean, quien parece estar tan orgulloso de su país que hace algunos meses cambio su lugar de residencia a Miami, Florida.

Por otro lado, en cuanto a la asistencia, se supone que la capacidad del estadio después de las últimas modificaciones hechas en el tiene una capacidad máxima de 104,000 asistentes. Para este juego unas cuantas filas que fueron cerradas, aproximadamente unos 4,000 lugares. ¿Cómo es posible entonces que hubiera una entrada de más de 103,000 personas? Según gente de Televisa y del estadio, la diferencia se da porque no se había tomado en cuenta la capacidad de los palcos. Excusa extraña, pero a fin de cuentas la entrada de este domingo ya fue registrada oficialmente como el record de asistencia a un partido de temporada regular de la NFL.

En fin. Mayormente se trató de una experiencia muy agradable, la cual esperamos se repita en un futuro.
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