mayo 28, 2009

Everything's Eventual

Supongo que Stephen King debe ser uno de los escritores más famosos y populares de los últimos treinta años. Si la popularidad de sus libros no fuese suficiente también hay películas basadas en muchos de sus cuentos y novelas y recientemente también empezaron a popularizarse comics adaptando su trabajo. Aún cuando siempre he disfrutado leyendo sus historias siempre he tenido un problema con sus novelas: algunas de ellas son innecesariamente largas.

A lo largo de los años ha escrito muchos libros que parten de una idea que pudo haber sido una gran noveleta o un muy buen cuento, y sin embargo King prefiere convertirlas en novelas cumplidoras pero poco sobresalientes. Sus cuentos, por el contrario, tienden a ser mucho más entretenidos, y creo que ese es uno de los factores que han llevado a muchos productores y guionistas de Hollywood a buscar adaptar sus historias cortas en lugar de las novelas.

Everything's Eventual es una colección de cuentos publicada originalmente en el 2002. Contiene catorce historias publicadas anteriormente en varias revistas y colecciones de horror. Subtitulada como "14 Dark Tales" (Catorce Historias Oscuras), eso es precisamente lo que ofrece esta compilación. Las historias están ordenadas, de acuerdo con el propio King, al azar. Utilizó un mazo de cartas para decidir el orden asignando cada carta de un palo, más el comodín, para representar a cada historia. El resultado es bastante agradable, aunque ayuda el hecho de que las historias en si sean variadas entre si, balanceando adecuadamente el contenido del libro. Estas son las historias incluídas en Everything's Eventual:
  • Autopsy Room Four. Un jugador de golf narra la espeluznante experiencia de ser transportado como un cadaver hasta una Sala de Autopsias sin poder hacer nada para que los forenses noten que aún está vivo.
  • The Man in the Black Suit. Un anciano decide dejar constancia de un encuentro con el diablo a las afueras del poblado donde vivió durante su infancia a principios del siglo pasado.
  • All That You Love Will Be Carried Away. Un agente de ventas decide terminar con su vida, pero antes repasa sus notas coleccionando los grafittis que ha hallado a lo largo de sus viajes.
  • The Death of Jack Hamilton. Los últimos días de uno de los cómplices del legendario ladrón de bancos John Dillinger.
  • In the Deathroom. Un periodista estadunidense enfrenta un interrogatorio en un sótano a manos de un dictador sudamericano.
  • The Little Sisters of Eluria. Entretenida historia perteneciente a la saga de The Dark Tower donde Roland, El Pistolero, tiene un encuentro con mutantes y las extrañas enfermeras de la muerte del pueblo de Eluria.
  • Everything's Eventual. Un joven sin aspiraciones descubre que tiene habilidades especiales, las cuales lo llevan a obtener lo que parece el trabajo de sus sueños, pero resulta ser una terrible pesadilla.
  • L. T.'s Theory of Pets. Una aparentemente inocente anécdota sobre un divorcio y el papel de las mascotas en las relaciones de pareja se transforma en algo completamente diferente al leer el anexo a la anécdota en cuestión.
  • The Road Virus Heads North. Un escritor de horror adquiere una siniestra pintura en una venta de garage sin saber que está a punto de vivir una espeluznante experiencia.
  • Lunch at the Gotham Café. Una pareja en proceso de divorcio tiene un último encuentro donde sus demonios pasan a segundo término mientras intentan sobrevivir al ataque de un desquiciado capitán de meseros.
  • That Feeling, You Can Only Say What It Is in French. ¿Exactamente como es el infierno? Stephen King tiene una teoría y decide exponerla a través de una historia. La mejor manera de explicarla.
  • 1408. Mike Enslin ha ganado fama y fortuna excribiendo sobre supuestos edificios y casas embrujados, pero nada lo ha preparado para lo que encontrará en una habitación del treceavo piso del Hotel Dolphin de Nueva York.
  • Riding the Bullet. Originalmente publicada vía web en formato digital, cuenta la historia de un estudiante que toma el aventón equivocado para visitar a su madre, quien acaba de sufrir un infarto y se encuentra en el hospital.
  • Luckey Quarter. Una mucama de hotel encuentra una inusual propina al limpiar una habitación.
Había leído anteriormente dos colecciones de cuentos de King y me parece que ésta es, por mucho, la más sólida de las tres. Ignoro si se trata de una señal de la madurez alcanzada por el autor en los últimos años, de un alarde de buen juicio de parte del editor encargado de seleccionar las historias, o de simple casualidad, pero lo que es un hecho es que se trata de una colección sumamente disfrutable... si les gusta el género, claro, porque habrá quienes no puedan reconciliar la idea de poder disfrutar algo específicamente creado para causar incomodidad o desazón.

Imagino que debe haber mucha gente que no está familiarizada con la prosa de Stephen King aún a pesar de identificar algunas de las historias surgidas de su imaginación gracias a sus adaptaciones a cine y TV: Cujo, Carrie, 'Salem's Lot, The Shining, The Dead Zone, Christine, Stand by Me, Misery, The Green Mile, Pet Sematary, The Shawshank Redemption, 1408, The Mist, etc. Yo recomendaría a quienquiera que haya disfrutado esas películas y series a que busque los textos originales, pues en todos los casos -con la única posible excepción de la adaptación de Stanley Kubrick de The Shining- son superiores a sus adaptaciones.

Personalmente tengo todavía pendiente el adentrarme de lleno a la saga de The Dark Tower, aunque probablemente en los próximos meses finalmente me decida a adquirir los siete tomos existentes hasta ahora.

mayo 26, 2009

State of Play

Kevin McDonald es un reconocido y galardonado director de documentales (One Day in September, Being Mick, Touching the Void, My Enemy's Enemy), pero cada vez que decide agregarle un poco de ficción a su currículum el resultado es sorprendentemente agradable, como la excelente The Last King of Scotland (El Último Rey de Escocia), o su más reciente trabajo, State of Play.

State of Play (Los Secretos del Poder) está basada en la exitosa miniserie de la BBC del mismo título producida hace algunos años. Stephen Collins (Ben Affleck) es un joven congresista estadunidense cuya carrera va en ascenso. Miembro de una comisión encargada de investigar un posible caso de corrupción gubernamental que ha permitido a una compañía monopolizar los contratos de seguridad y obras paramilitares para la Secretaría de la Defensa, Collins se ve en medio de un escándalo mediático cuando una integrante de su equipo de trabajo aparece muerta una mañana. La situación se complica cuando se descubre que ésta no se suicidó, como se creía en un principio, y aún más cuando todo indica que Collins sostenía una relación amorosa con ella. Uno de los periódicos más importantes de la ciudad de Washington, DC, es el Washington Post, donde el caso es mayormente cubierto por Della Frye (Rachel McAdams), una joven y ambiciosa periodista encargada del blog de chismes y rumores de la versión en línea del diario.

Coincidentemente, en el mismo diario trabaja Cal McAffrey (Russell Crowe), un experimentado reportero que es amigo de Collins desde que ambos estaban en la Universidad. McAffrey está investigando lo que parece un simple caso de homicidio, pero cuando algunos detalles empiezan a ligar su investigación con el caso de la asistente de Collins, el veterano periodista tendrá que lidiar con el conflicto de trabajar en un caso donde su vida personal se ve comprometida, especialmente tras la inclusión de Anne (Robin Wright Penn), la esposa de Collins, con quien McAffrey sostuvo una relación años atrás.

Bajo presión de su jefa (Helen Mirren) para presentar un artículo a la brevedad posible, McAffrey decide aceptar a Frye como parte de la investigación, misma que se complica cada vez que descubren nuevos datos. La intriga político-económica y la aparente conspiración detrás de los homicidios prometen un reportaje de proporciones épicas para la desigual pareja de reporteros, lo suficientemente grande como para poner sus vidas en peligro. La historia es lo bastante compleja como para mantener el interés de la audiencia, y sin embargo nunca llega a complicarse tanto como para llegar a ser tediosa. Hacia el final de la película los hilos de la trama empiezan a soltarse, pero para entonces el manejo de los personajes ha logrado construir un thriller tan atrayente que la historia pasa a segundo plano.

El guión tuvo que ser corregido y re-escrito en varias ocasiones desde que inició la preŕoducción hace casi tres años, pero el resultado final incluye algunas escenas memorables y una colección de diálogos y citas más que sobresalientes. Y precisamente los constantes arreglos al guión fueron la causa de que los actores que originalmente habían sido seleccionados para interpretar a los personajes principales tuvieron que ser cambiados.

En principio el papel de Collins sería interpretado por Edward Norton, en tanto que McAffrey sería encarnado por Brad Pitt, marcando la primera colaboración entre ambos actores desde Fight Club. Pitt serviría además como productor ejecutivo, y el constante trabajo sobre el guión lo tenía estresado a grado tal que solía referirse al proyecto como "State of Delay" (que las distribuidoras sin duda traducirían como "Los Retrasos del Poder"). Cuando estalló la huelga de escritores en el 2007 impidiendo que siguieran las correcciones al guión, Pitt decidió abandonar el proyecto. Una vez que la huelga terminó los trabajos se reanudaron, pero los retrasos comprometieron el calendario de trabajo de Norton, quien también tuvo que abandonar la película. Ello llevó a la inclusión de Crowe y Affleck en la cinta, con resultados disparejos pero mayormente satisfactorios.

Crowe y McAdams tienen en pantalla una química impresionante, y verlos enfrentarse verbalmente mientras desarrollan una relación de mutuo respeto es una de los aspectos más atractivos de la película. La inclusión en la historia del problema actual de la industria editorial en lo que se refiere al futuro de los diarios impresos, y complementarla con una intrincada exploración de la ética periodística confrontada con las necesidades del diario hacen que resulte la más interesante representación cinematográfica del trabajo periodístico desde All The President's Men (Todos los Hombres del Presidente). Affleck nunca se ha caracterizado por su talento histriónico -excepto tal vez en la excelente Hollywoodland-, pero logra reunir la sobriedad suficiente como para no desentonar con sus talentosos co-estrellas. El elenco de soporte incluye a algunos veteranos, como Jeff Daniels o Helen Mirren, así como a actores con menos trayectoria pero reconocida capacidad, como la mencionada Wright Penn y el subvalorado Jason Bateman.

El resultado es un entretenido thriller conspiracional con tintes de actualidad que sin caer en excesos paranoides consigue mantener al expectador en constante tensión durante toda la película. Altamente recomendada para todos los gustos.

mayo 22, 2009

Manic Street Preachers

Ayer comentaba que solo acostumbro poner videos cuando quiero escribir sobre música o sobre algún artista o grupo en particular. Que mejor pretexto para hacerlo ahora que acaba de aparecer a la venta el más reciente album de uno de mis grupos favoritos desde hace muchos años: los Manic Street Preachers. Los MSP, o Manics, como suele llamárseles, son una banda originaria de Gales activa desde finales de los 1980s con varios sencillos y un par de EPs de regular aceptación, y cuya carrera discográfica comenzó en forma en 1992 con la aparición de su primer album Generation Terrorists, el cual fue un rotundo éxito tanto de crítica como de ventas.

La primera canción que recuerdo haber escuchado de ese disco fue el cuarto o quinto sencillo del mismo, Motorcycle Emptiness, y a la fecha es una de mis canciones favoritas del grupo. Aquí está el video original.



La alineación de la banda se ha mantenido mayormente intacta desde sus inicios: James Dean Bradfield - voz y guitarra principales; Sean Moore - batería, percusiones y coros; Richey James - guitarra rítmica; y Nicky Wire - bajo. James y Wire se encargaban de escribir todas las letras hasta febrero de 1995, cuando Richey James desapareció misteriosamente sin dejar rastro. Algunas investigaciones apuntaban a un posible suicidio, pero nunca se hayó ni el cuerpo ni alguna otra evidencia que pudiese confirmarlo. La banda se negó a reemplazarlo de manera permanente, utilizando músicos de sesión para suplir su trabajo en la guitarra tanto en estudio como durante las giras. Nicky Wire se ha hecho cargo de escribir todas las letras del grupo desde la desaparición de James. Esta es You Stole the Sun From My Heart, del album This is My Truth, Tell Me Yours, de 1998.



En noviembre del 2008 finalmente se declaró legalmente muerto a Richey James Edwards. A principios de este año la banda anunció su noveno album de estudio, Journal for Plague Lovers, el cual está integrado por 15 canciones, todas ellas con letras de Richey James. Algunas semanas antes de su desaparición James entregó a Nicky Wire un cuaderno con varias letras, poemas y haikus, además de copias del mismo a Bradfield y Moore. Cinco de las canciones contenidas en el cuaderno fueron utilizadas en Everything Must Go, primer album grabado sin Richey en 1996. Aparentemente la declaración oficial de la muerte del guitarrista convenció al grupo de que era tiempo de utilizar las letras. Aún cuando anunciaron que no se lanzarían sencillos oficiales del album, hay un par de canciones que ya gozan de buena difusión en radio y otros medios. Esta es Jackie Collins Existencial Question Time.

mayo 21, 2009

Sherlock Holmes - trailer

No acostumbro poner muchos videos por aquí, salvo cuando decido hablar de algún grupo o músico. Pero la verdad es que soy muy fan del personaje de Sherlock Holmes, y aún cuando la versión que Guy Ritchie nos presentará a finales de año es muy diferente de cualquier otra que hayamos visto o leído, me emociona la idea. Digo, House resulta un paliativo más o menos aceptable para los aficionados holmesianos, pero definitivamente no es lo mismo.

Dirige Guy Ritchie sobre un guión de Michael Robert Johnson, Anthony Peckham y Simon Kinberg, basado a su ves en una historia de Lionel Wigram y Michael Robert Johnson. Actuan Robert Downey Jr, Jude Law, Rachel McAdams y Mark Strong. Aquí está el trailer.

mayo 20, 2009

The Terminal Man

The Terminal Man es una de las primeras novelas de Michael Crichton, siendo apenas la segunda firmada con su nombre, pues muchos de sus primeros trabajos de ficción aparecieron bajo algún pseudónimo. También se trata de la novela más corta que le conozco, además de ser una de las pocas donde su enfoque científico se concentra en su verdadera especialidad: la medicina.

Harry Benson es un programador de computadoras (ojo, la novela es de 1972), que sufre de un desorden cerebral consecuencia de un accidente de tránsito, presentando episodios de violencia seguidos de inconciencia, y cada vez que despierta no recuerda nada de lo sucedido. En algunos de sus episodios más recientes Harry ha lastimado a dos personas, por lo cual sus médicos han decidido someterlo a una neurocirugía experimental conocida como Fase 3, la cual consiste en implantar una serie de electrodos en su cerebro, conectados a una microcomputadora con la intención de controlar sus ataques.

La operación será realizada por un prestigioso neurocirujano, el Dr. Ellis, quien tiene algún tiempo esperando al candidato ideal para realizarla por primera vez en un ser humano. La Dra. Janet Ross, psiquiatra de Harry, se opone al procedimiento, pues considera que algunos particulares del caso convierten a Harry en un paciente potencialmente peligroso. Durante una plática acerca de la operación para el personal del hospital, un doctor emérito, antiguo maestro de la Dra. Ross expresa una preocupación similar, pues él considera que Harry presenta sintomatología propia de una psicosis, misma que no sería resuelta con la operación. A pesar de las protestas Ellis y su equipo deciden seguir adelante con el procedimiento.

El Dr. McPherson, jefe del Departamento de Neuropsiquiatría del hospital y uno de los principales promotores de la realización de la cirugía, entrevista a Harry después de la operación y llega a la conclusión de que los temores de la Dra. Ross estaban bien fundamentados, pues Harry sigue presentando un comportamiento anormal, pues no solo está convencido de que las máquinas pretenden apoderarse del mundo, si no que ahora el mismo tiene una máquina implantada en el cerebro. Preocupado, ordena mantener al paciente bajo sedantes de manera constante.

El procedimiento se completa activando la interface entre la microcomputadora y una selección de electrodos, activando una descarga en aquellos que ayudan a prevenir los ataques. Sin embargo, existe el riesgo de que Harry aprenda a activar los ataques de manera inconsciente para poder recibir los estímulos a sus centros de placer cada vez que se inhibe un ataque. Tras estudiar los resultados de la observación la Dra. Ross concluye que Harry representa un peligro a menos que se cambie la interfase de sus electrodos, pero cuando acude a visitarlo descubre horrorizada dos cosas. Uno, que por un error administrativo las enfermeras no le han administrado los sedantes ordenados por el Dr. McPherson, y dos, que Harry ha escapado del hospital.

Lo que sigue es una emocionante y tensa búsqueda mientras los doctores se dividen y colaboran con la policía para tratar de localizar a Harry antes de que tenga oportunidad de lastimar a alguien o incluso a si mismo. Muchos de los elementos tradicionales de la obra de Crichton se encuentran presentes desde esta temprana obra, pues intercalados entre la obra se encuentran muchos datos duros e información fidedigna sobre los procedimientos médicos descritos y la tecnología empleada en ellos. El dilema ético y moral que enfrentan los personajes es presentado de manera sobria y balanceada, equilibrando los puntos de vista encontrados y poniendolos al servicio de la narrativa, resultando en personajes creíbles que lidian con sus propios conflictos al tiempo que forman parte del conflicto central de la historia.

En 1974 se filmó una adaptación cinematográfica de ésta novela protagonizada por George Segal, pero tuvo una tibia recepción tanto crítica como de taquilla, resultando quizás la menos popular de las películas basadas en libros de Michael Crichton. The Terminal Man es un emocionante thriller médico-psicológico recomendado tanto para los amantes del género como para la gran mayoría de lectores casuales.


mayo 19, 2009

Push

A pesar de tener más de una década de trabajo como director de cine, Paul McGuigan sigue siendo prácticamente desconocido para la mayoría de la gente. Su debut se dio con Acid House (Viaje Ácido), una adaptación de varias historias cortas de Irvine Welsh entrelazadas para crear una sola historia con resultados bastante disparejos. Lamentablemente lo que he visto de su trabajo hasta ahora -solo dos películas más y según parece me faltan las dos más interesantes- resulta igual de inconsistente.

Las dos películas que no he visto son Gangster No. 1, que trata sobre el ascenso y posterior caída de un duro gangster británico, con el atractivo de tener a Malcolm McDowell en el papel principal; y Wicker Park (creo que aquí se llama Obsesión o algo así), que me acaban de recomendar como un sólido y bien elaborado thriller y la cual cuenta con las actuaciones de Josh Hartnett, Diane Krueger y Rose Byrne. Las dos que he visto y que me causan esa impresión de casi-por-poquito-resulta-realmente-buena, son Lucky Number Slevin, entretenido thriller criminal con Josh Hartnett, Bruce Willis, Morgan Freeman, Ben Kingsley y Stanley Tucci; y la más reciente, Push (Héroes).

Push juega un poco con los límites entre sub-géneros, coqueteando por igual con superhéroes, ciencia ficción y espionaje pero olvidándose por completo de definirse entre thriller o película de acción, lo que no es necesariamente malo pero en este caso resulta en una innecesariamente compleja historia que pudo resultar más entretenida e inteligente con algunos ligeros ajustes al guión.

La película empieza con una voz en off explicando la existencia de humanos con poderes sobrehumanos: videntes capaces de ver el futuro, telépatas que pueden plantar cualquier idea o recuerdo en las mentes de los demás, gente con habilidades telekinéticas, etc. Existen organizaciones en todo el mundo que pretenden controlar y manipular a éstos jóvenes especiales para usarlos como armas. En Estados Unidos la organización gubernamental encargada de la investigación y experimentación con ellos se conoce simplemente como La División. Un flashback nos lleva diez años atrás para ver a Nick Gant, entonces un niño, quien está huyendo de La División junto con su padre, quien antes de separarse de él lo hace prometer que algún día brindará su ayuda a una joven que le entregará una flor. Nick permanece escondido mientras su padre pelea por su vida y muere, y después huye siguiendo las instrucciones de su padre.

De vuelta al presente vemos como Kira (Camilla Belle), una joven telépata, se convierte en la primera superviviente de una droga experimental de La División, consiguiendo además huir en posesión de otra muestra de la droga. Saltamos a Hong Kong, donde Nick (Chris Evans) intenta mantenerse lo más alejado posible del círculo de influencia de La División. Inesperadamente recibe la visita de dos agentes, quienes están rastreando a Kira y lo encuentran de manera colateral. Aparentemente están convencidos de que no la ha visto, pero amenazan con volver. Justo después de que parten Nick recibe una llamada de una chica pidiéndole que abra la puerta. Al hacerlo se encuentra con Cassie (Dakota Fanning), una vidente que parece convencida de saber lo que está pasando y considerarlo como un momento crítico para el destino de todos aquellos con poderes parahumanos.

Tras encontrar a Kira, los tres deciden unir fuerzas y reclutan la ayuda de otros que como ellos han conseguido salir de La División, con la esperanza de que trabajando en conjunto podrán enfrentar exitosamente a los agentes de la organización, particularmente al telépata Carver (Djimon Hounsou), quien personalmente matase al padre de Nick diez años atrás y quien se encuentra a cargo de la búsqueda de Kira y la droga que robó de las instalaciones de La División.

Aquí creo prudente mencionar lo inadecuado que me parece el título elegido para su estreno en México, pues nada de lo que hacen los protagonistas está motivado por la idea de un bien superior o para el beneficio de los demás. Nick, Cassie, Kira y sus asociados solo buscan salvar su pellejo, y el hecho de que La División tenga motivos tradicionalmente asociados a villanos (es decir, la búsqueda del poder a costa de quien sea o lo que sea), eso no los convierte automáticamente en héroes.

La premisa de la historia es lo suficientemente interesante para mantener la atención de la audiencia aún a pesar de la innecesariamente compleja manera de contarla elegida por McGuigan. Visualmente la película tiene algunas escenas muy atractivas y no se abusa de los efectos especiales cuando los personajes despliegan sus poderes o habilidades especiales. Las escenas de pelea y acción son entretenidas y claras, pero el disparejo ritmo de la película crea la sensación de que algunas de ellas están fuera de lugar.

El final de la película deja los suficientes elementos sueltos como para pensar en la posibilidad de una secuela, la que tendría muchas posibilidades de superar a su predecesora. Todo lo que necesitan es pulir el guión, decidir el rumbo, y bien podrían tener en sus manos una exitosa franquicia de héroes no basada en un comic.

mayo 15, 2009

Antonio Vega y Nacha Pop

El pasado martes falleció en un hospital de Madrid el compositor y cantante Antonio Vega, quien formara parte del grupo español Nacha Pop. No quise escribir un obituario porque la verdad es que nunca supe mucho de él o de su carrera dentro y fuera de esa agrupación. Solo tengo un disco del grupo, El Momento, que compré en LP cuando estaba en la secundaria, y debo confesar que nunca me molesté en buscarlo en CD. Ni tampoco algún otro o su recopilación de éxitos. Por tanto me hubiese parecido un tanto hipócrita publicar aquí o en La Hoguera un obituario.

Y sin embargo, en estos días he recordado muchas canciones de Nacha Pop y con ellas momentos de mi vida que representan aspectos importantes de mi pasado, por lo que decidí que si no escribiría nada sobre él o su trabajo, al menos pondría un par ce canciones suyas. La primera es del disco Dibujos Animados, el anterior a El Momento, y se llama Relojes en la Oscuridad.


La segunda pertenece al ya mencionado El Momento, de donde además salieron como sencillos Lucha de Gigantes y Lágrimas al Suelo. Esta es Desordenada Habitación.

mayo 14, 2009

Tishomingo Blues

Durante años he escuchado toda clase de elogios y recomendaciones hacia las novelas de Elmore Leonard, pero por una u otra razón jamás había podido ponerle las manos encima a una de ellas hasta hace un par de semanas. Claro que eso no quiere decir que no esté familiarizado con su trabajo, pues desde sus inicios en los 1950s Leonard ha gozado de tanta popularidad en cines como en las librerías. Algunas películas basadas en sus libros son Get Shorty (El Nombre del Juego) Jackie Brown, Out of Sight (Un Romance Peligroso), Be Cool, y 3:10 to Yuma en sus dos versiones. En una reciente excursión a una librería de viejo me encontré con dos libros suyos y ya terminé el primero de ellos, Tishomingo Blues.

En principio el protagonista de Tishomingo Blues es Dennis Lenahan, un clavadista que viaja con su tanque de agua y plataforma de 20 metros de carnaval en carnaval con la esperanza de encontrarse con oportunidades menos efímeras. Así es como consigue un contrato para presentar su show durante un par de meses en un hotel casino en Tunica, Mississippi, donde lo que parecía un sencillo trabajo en un tranquilo pueblo sureño se complica aún antes de su primera presentación, pues mientras se encuentra montando amarres en su plataforma se convierte en testigo de un homicidio, ganándose la atención de la mafia local.

Aconsejado por Charlie, anfitrión de celebridades del hotel, Dennis no acude a la policía. Convencido de que si guarda silencio y actua como si nada hubiese pasado la mafia lo dejará en paz, Dennis se dispone a irse a casa y desentenderse del asunto cuando es abordado por un inquilino del hotel. Robert Taylor es un hombre de color de aspecto agradable y hablar seguro, y le dice que ansía verlo tirándose de la plataforma. De manera sútil da a entender que vio todo lo sucedido desde la ventaba de su habitación, pero no lo confirma, así que Dennis mantiene su idea de intentar ignorar el incidente.

Mientras Robert intenta ganarse la confianza y amistad de Dennis queda claro que se trata de un estafador profesional, aunque la complejidad y tamaño de lo que tiene en mente no quedará claro si no hasta bien avanzada la novela. Robert viene de Detroit y entre más habla más evidente se vuelve que se trata de un hombre con un talento natural para mentir y poseedor del carisma suficiente como para que a nadie le importe que mienta sin importar que tan obvio sea. Habla de orígenes humildes pero tiene una compostura y una educación que gritan lo contrario, además de conducir un Jaguar que llama la atención adondequiera que vaya.

Robert le cuenta a Dennis que los tipos a quienes vio desde la plataforma son los responsables del tráfico de drogas en la región, que utilizan un negocio de casas prefabricadas como frente y que si se mantiene de su parte no tiene de que preocuparse. Le hace a Dennis una oferta para que se asocie con él, asegurándole que quedará protegido de cualquier posible acción de la mafia local y cubierto tanto económica como físicamente una vez que decida retirarse como clavadista de espectáculos. La oferta le resulta tentadora e intrigante, pero decide postergar su respuesta el mayor tiempo posible.

La idea básica de Robert es traer algunos asociados suyos para quitar del medio a los criminales locales y hacerse caso del negocio, con Dennis encargado del frente legal del negocio. La aparición de los socios de Robert, combinado con una recreación de una batalla de la guerra civil y la omnipresente figura de un policía estatal que parece dispuesto a desmantelar el crimen organizado en la región no hacen más que añadir más capas de complejidad a todo el asunto.

El estilo de Leonard es ágil y entretenido, desafiando constantemente los convencionalismos del género de la literatura criminal y rehusándose a caer en el uso de fórmulas o recetas para construir su historia. Sus personajes son únicos e interesantes y Leonard se preocupa de que sean creíbles, dándoles personalidades claras y distintivas a cada uno de ellos. En mi opinión puede ser que Leonard sea el único escritor vivo capaz de rivalizar con David Mamet cuando se trata de escribir diálogos punzantes sin necesidad de sacrificar el tono realista de su historia.

Resumiendo, creo que acabo de descubrir a otro autor listo para integrarse a la lista de mis favoritos, porque si Tishomingo Blues es un ejemplo del nivel de calidad y entretenimiento del resto de su obra -más de treinta libros en poco más de cincuenta años- no puedo esperar a intentar leer más.

Como dato curioso, hace un par de años inició la pre-producción de una adaptación al cine que sería producida por Steven Soderbergh y George Clooney, y protagonizada por Don Cheadle en el papel de Robert y Matthew McConaughey en el de Dennis. Habría sido el debut como director del mismo Cheadle, pero aparentemente el proyecto ya fue descartado por todos los involucrados. Lástima.

mayo 13, 2009

Spartan

David Mamet es desde hace muchos años uno de mis guionistas favoritos, aunque tal vez debería decir autor en vez de guionista. Escritor de teatro, ensayista, guionista director y productor de cine y TV, Mamet es una de las figuras más imitadas y respetadas dentro del entretenimiento norteamericano. Ganador de toda clase de premios literarios, teatrales y cinematográficos, Mamet alterna su tiempo escribiendo para cine y teatro, además de fungir como productor de una serie de TV y colaborar regularmente en el Huffington Post.

Algunos de los guiones que ha escrito son The Postman Always Rings Twice (El Cartero Siempre Llama Dos Veces), The Untouchables (Los Intocables), Hoffa, Glengarry Glen Ross, American Buffalo (Búfalo Americano), Wag the Dog (Escándalo en La Casa Blanca), Hannibal, Heist (Asalto), Spartan (Búsqueda Desesperada) y Redbelt. Como director cuenta entre sus créditos State and Main, Heist, Spartan, y Redbelt, entre otras. Spartan pasó brevemente por la cartelera mexicana hace unos años, con una efímera permanencia en la misma pese a estrenarse más de un año después que en los Estados Unidos. Lamentablemente no la pude ver en cine, pero hace algunos días lo hice en DVD.

Val Kilmer interpreta a Bobby Scott, un marine retirado que trabaja como instructor reclutando y seleccionando personal para una unidad encubierta de operaciones especiales. Tras com,pletar uno de sus campamentos de entrenamiento se le ordena presentarse en una operación de emergencia organizada en Boston. Al presentarse en el sitio se le informa que Laura Newton (Kristen Bell), estudiante de Harvard e hija del presidente, ha desaparecido. Él y su unidad deben ayudar a localizarla antes de que la noticia de su desaparición se filtre a los medios, lo que sucederá irremediablemente en dos días, cuando tenga que presentarse de regreso a clases.

Una rápida investigación en el campus lo dirige a un bar donde aparentemente algunas estudiantes venden favores sexuales a hombres adinerados. En el bar encuentra a un proxeneta, quien con un poco de... persuasión, le da la localización de un burdel que se encarga de colocar a las estudiantes. Al investigar el lugar algunas de las prostitutas confirman haber visto ahí a Laura, pero le dicen que fue drogada y sacada de ahí más temprano. Tras seguir varios indicios Scott y su grupo deciden que Laura fue secuestrada por una pandilla de tratantes de blancas que ignoran la identidad de Laura. Ahora su preocupación es encontrarla antes de que se difunda su desaparición, pues podrían matarla para proteger el funcionamiento de su organización.

Un prisionero federal de origen árabe parece estar conectado con los traficantes de mujeres, así que se prepara una operación para que Scott le ayude a escapar de la custodia durante un traslado de prisión para ganarse su confianza. La operación tiene éxito, pero tras un encuentro con agentes en una estación de servicio Scott se ve obligado a matar al convicto, alterando así el plan para rescatar a Laura. Habiendo averiguado que las mujeres norteamericanas son llevadas a una casa en Dubai, se prepara un grupo para realizar un asalto y extracción, pero en la víspera de la partida del grupo se filtra la noticia de la desaparición de Laura. Casi de inmediato se reporta que su cuerpo fue hallado junto con el de uno de sus profesores cerca de un bote, por lo que la misión es cancelada.

Scott regresa a su casa con intenciones de retomar su vida civil, pero es contactado por Curtis (Derek Luke), uno de los nuevos miembros de su unidad, quien parece haber hallado evidencias de que Laura nunca estuvo en el bote con su profesor y en realidad fue enviada a Dubai. Scott y Curtis reanudan la investigación por su cuenta, pero luego de ser atacados por un francotirador Curtis muere y Scott escapa apenas. Convencido de que la supuesta muerte de Laura fue orquestada por el gobierno para evitar un escándalo mayor, Scott decide llevar a cabo el rescate por su cuenta.

Uno de los elementos más fuertes en los guiones de Mamet es el desarrollo de personajes. Cada uno de ellos tiene sus propios conflictos internos, y la forma de lidiar con ellos va definiendo su personalidad conforme va avanzando la historia, lo que da como resultado situaciones dramáticas creíbles y realistas, pues cada personaje es un individuo reaccionando a las situaciones que se van presentando de un modo natural, lo que da a sus películas una fluidez pocas veces vista. Esta cualidad en su trabajo es muy apreciada por crítica y audiencia, junto con los siempre peculiares diálogos de sus personajes, quienes constantemente se enfrascan en enfrentamientos verbales llenos de frases citables. Aquellos que admiran a Tarantino por sus afilados diálogos deberían poner atención a quien sin duda es su modelo a seguir en ese aspecto.

Spartan es un fascinante retrato de la disciplina que caracteriza a las fuerzas especiales del ejército norteamericano, al tiempo que cuenta una historia humana, tocando temas tan crudos como la trata de blancas y la corrupción en el gobierno, así como los extremos a que la clase en el poder está dispuesta allegar con tal de mantener su lugar. Destacable resulta también la interpretación de Val Kilmer, quie se unió al proyecto luego de que un amigo común lo pusiera en contacto con Mamet, quien pasaba algunos problemas para financiar el proyecto. Seducido por el original tratamiento planteado por Mamet para contar la historia, Kilmer accedió a participar por un salario menor al que acostumbra percibir.

El título de la película (Espartano) es una referencia a una frase utilizada por los rangers norteamericanos, "one riot, one ranger", que se traduciría como "una revuelta, un ranger". Cuando Laura pregunta a Scott si su padre lo envió, el contesta que sí. "¿Un solo hombre?", se queja ella. Scott le menciona la cita anterior, "¿No lo habías escuchado?". Ella sonríe y le cuenta que Leonidas, rey de Esparta, solía responder a las solicitudes de ayuda militar de otras ciudades enviando un solo soldado.

Para ayudar con la preparación de Val Kilmer y obtener asesoría respecto a algunos elementos del trabajo de fuerzas especiales, Mamet contrató a varios especialistas con antecedentes militares. Uno de estos fue Eric Haney, Sargento Mayor retirado con más de veinte años de experiencia y miembro fundador del grupo de élite Fuerza Delta. Haney escribió un libro titulado Inside Delta Force, que fue de donde Mamet obtuvo la idea de hacer una película protagonizada por un operativo de fuerzas especiales. La colaboración entre Haney y Mamet los llevó a la creación de la serie de TV The Unit (La Unidad), misma que espero comentar en otra ocasión.

mayo 11, 2009

El Sol de Breda

El Sol de Breda es el tercer volumen de Las Aventuras del Capitán Alatriste, y en este tomo se da un cambio radical en el tono de la historia general. En el primer libro fueron introducidos los principales personajes, se les ubicó en un contexto histórico bastante específico gracias a la incusión de figuras históricas, y se narró una aventura del soldado con licencia y espadachín a sueldo Diego Alatriste, creando en el proceso un retrato frío y crudo de lo que era la vida cotidiana en la España Imperial.

En Limpieza de Sangre, el segundo volumen, Pérez-Reverte exploró el poder ostentado por la Iglesia Católica sobre la clase política española, incluyendo la corrupción y vendettas que dictaban el orden de las cosas dentro de la organización político-religiosa más temible de la época, La Santa Inquisición, así como la cacería de brujas realizada en contra de los judíos y de cuanto extranjero o inmigrante incómodo o inconveniente para los intereses de la iglesia y sus aliados políticos y económicos.

Pero para El Sol de Breda Pérez-Reverte decide sacar a sus personajes del cada vez más familiar entorno de Madrid en el siglo XVII. Diego Alatriste, habiendo recibido la aprobación médica, ha decidido reenlistarse en el ejército para dirigirse nuevamente al frente de batalla. Íñigo Balboa, su joven protegido, va con él, enrolándose como mochilero, y ambos son enviados a unirse al Tercio de Cartagena, que se encuentra peleando en Flandes y preparándose a reforzar el asedio a Breda.

La narración mundana de la vida día a día en las calles de Madrid es reemplazada por un recuento de las terribles condiciones en que vivían los soldados del ejército español, sin duda similares a las de muchos otros ejércitos a lo largo de la historia en diferentes conflictos alrededor del mundo. A partir de los recuerdos de Íñigo, Pérez-Reverte retrata los horrores de la guerra y las penurias y miserias pasadas en el frente de batalla por parte de ambos bandos.

Un colorido grupo de personajes secundarios se suma a la historia al introducir a los compañeros de armas de Alatriste, algunos soldados tan experimentados y cutidos como él mismo en las cuestiones de la guerra, otros tantos mucho más jóvenes e impresionables, como el propio Íñigo o su amigo Jaime Correa, y a través del libro somos testigos del proceso de maduración de Íñigo, quien por momentos se convierte en el protagonista central de la historia, dejando de lado el papel de cuasi-cronista de la historia de su mentor.

Fiel a su estilo y a su vocación periodística, Pérez-Reverte no intenta en ningún momento adornar la guerra. Aún cuando es notorio que algunos de sus personajes tienen un elevado sentido del honor y manifiestan -especialmente Íñigo- constantemente el orgullo de pertenecer a la entonces temible infantería española, el autor se cuida de dejarse llevar, mostrando atinadamente que no todo eran victorias y gloria. La corrupción y malas mañas de la clase gobernante y las autoridades civiles y eclesiásticas que había expuesto en las entregas anteriores se traslada aquí a la cadena de mandos militar, donde a pesar de haber militares de carrera honorables y decentes, predominan los acomodaticios en busca de gloria y fama que esconden el pellejo tras las filas de la miserable infantería que a veces se bate sin siquiera recibir la paga por sus servicios.

La costumbre de incluir figuras y momentos históricos establecida desde el primer libro se mantiene, no solo con protagonistas del conflicto en cuestión, pues regresa además la figura de Diego Velázquez, quien pintara su famosa obra La Rendición de Breda una década después de los hechos, presuntamente inspirado e informado por los relatos de Íñigo Balboa. La portada de la edición de Alfaguara, que pueden ver en la parte superior de este texto, es un homenaje a dicho cuadro, que pueden ver al lado de estas líneas, mostrando la misma escena pero desde un ángulo diferente. La misma edición de Alfaguara incluye en la segunda de forros un mapa de la zona del conflicto, muy útil para entender la ubicación y distancias de algunos lugares presentes en la historia.

El Sol de Breda es otro entretenido y satisfactorio episodio de Las Aventuras del Capitán Alatriste, y aparentemente Íñigo está a punto de convertirse en una parte importante en el desarrollo de los restantes volúmenes de la historia. Recomendada para todo mundo pero con el aviso de que conviene leer en orden desde el primer libro de la saga.

mayo 08, 2009

Masters of Horror: John McNaughton

Creo que John McNaughton puede ser un perfecto ejemplo de los riesgos que implica trabajar con títulos excesivamente pretenciosos como Masters of Horror. Por asociación directa uno infiere que todos los involucrados debieran ser considerados como tales, aún cuando ese no sea el caso. A McNaughton no lo descartaría ni tan fácil ni tan categóricamente como a Mick Garris, pero sinceramente necesito expresar mis dudas al tratarse de un director que solo tiene una película que pueda servir como argumento a su favor al reclamar semejante título: Henry, Portrait of a Serial Killer.

Nunca he visto Henry... aunque la cantidad de alabanzas y recomendaciones que he leído a lo largo de los años hacen que tenga muchas ganas de hacerlo. Pese a haberla realizado hace más de tres décadas aún se le considera como un referente del género, lo cual no puede ser gratuito. Lo que me hace dudar sobre si esa película es mérito suficiente como para considerarlo como un Maestro del Horror son las películas de su filmografía que si he visto: Mad Dog and Glory (Perro Bravo y Gloria) y Wild Things (Criaturas Salvajes). Ninguna de esas dos películas es mala, pero también es un hecho que ninguna de ellas es buena. Tampoco son originales ni particularmente memorables, lo que las ubica tal vez en una categoría aún peor: ordinarias.

Considerando que fuera de esas cintas el grueso de su trabajo ha sido dirigido a la televisión, principalmente al género policiaco, creo que es natural preguntarse que fue lo que llevó a Garris a incluir a McNaughton en la lista de directores seleccionados para participar en la serie. Y en este caso, para variar, existe una respuesta: se le reclutó como bateador emergente.

Algo que se criticó mucho a Garris eran las omisiones o ausencias que muchos fans del género consideraban imperdonables entre sus directores seleccionados, y resulta que una de esas omisiones, curiosamente una de las más mencionadas, en principio no lo sería. Haeckel's Tale, doceavo episodio de la serie, habría de ser dirigido por George A. Romero, pero problemas de tiempo entre las fechas de filmación y un proyecto para cine hicieron que se retirara del proyecto aún antes de iniciar la pre-producción. Garris buscó entonces a Roger Corman para ofrecerle la dirección del episodio, pero por problemas de salud también él tuvo que declinar. McNaughton llegó de último momento para hacerse cargo de la dirección de esta historia y se conservó el nombre de Romero en un crédito como Productor Asociado.

Haeckel's Tale (Cuentos de la Cabaña Desolada) está basada en una historia de Clive Barker y fue adaptada por el propio Garris. La historia comienza con un hombre de apariencia distinguida que, viajando solo y de noche, llega hasta una tétrica cabaña en medio del bosque. Se identifica como Edward Ralston (Steve Bacic) y ha llegado hasta ahí en busca de una mujer que se supone es una necromante. La mujer lo recibe y escucha su solicitud de que vuelva a la vida a su recién fallecida esposa. La mujer se rehusa, aún cuando admite que tiene la capacidad de hacerlo. Ante las repetidas e insistentes súplicas del hombre, la mujer le ofrece un compromiso: le contará la historia de Ernst Haeckel, y si tras escucharla aún desea que su esposa sea traída de vuelta de entre los muertos, ella lo hará.

Ernst Haeckel (Derek Cecil) era un estudiante de medicina con un profundo desprecio por la religión y el misticismo, quien vivía convencido de que los experimentos de Victor Frankenstein eran una prueba de que el hombre era tan capaz como dios de crear vida y que solo era cuestión de tiempo poder resolver la cuestión de la mortandad humana. Lamentablemente para su causa, sus intentos por replicar la técnica de resurrección empleada por Frankenstein resultan infructuosos. Informado de que su padre se encuentra delicado de salud, Haeckel emprende el viaje a casa para atenderlo.

En el camino conoce a Montesquino (Jon Polito), un necromante que utiliza sus habilidades como si se tratasen de un acto circense, principalmente con la idea de poder vender sus servicios a aquellos desgraciados con una pérdida reciente, siempre y cuando estén dispuestos a pagar generosamente. Haeckel concluye que se trata de un simple charlatán y sigue con su camino. Al caer la noche decide acampar en un claro al pie de un muro, pero al poco rato de quedarse dormido es despertado por un hombre, quien le señala que no es adecuado acampar de noche tan cerca de los muertos, mostrándole el cementerio al otro lado del muro. El hombre dice llamarse Wolfram (Tom McBeath) y le ofrece posada en su casa. Haeckel acepta y lo acompaña hasta su hogar. Ahí conoce a Elise (Leela Savasta), la joven y bella esposa de Wolfram, con quien es evidente que comparte una mutua atracción que parece no incomodar en lo más mínimo a su marido, aún a pesar de que tienen un bebé en casa.

Alrededor de medianoche Elise sale de la casa, dejando a su marido despierto en la estancia. Haeckel despierta y sale a hablar con Wolfram, quien solo le dice que lo que está ocurriendo es la única forma de mantener feliz a su esposa, pues ni él ni ningún otro hombre podrían esperar llegar a satisfacer sus necesidades. Haeckel no entiende de lo que habla pero al saber que Montesquino está involucrado decide salir a buscar a Elise. El grotesco espéctaculo que encuentra en la necrópolis pone a Haeckel en mal estado. La confrontación con Montesquino y Wolfram termina de mala manera para todos y Haeckel queda inconciente en el interior de una fosa. A la mañana siguiente despierta y regresa a la casa, donde descubre la verdad acerca del trato entre Wolfram y Montesquino, además de la naturaleza del bebé de Elise.

El trágico desenlace de la historia horroriza a Ralston, quien parece rehusarse a creer una palabra de ella, al menos hasta que la aparición de Haeckel y Wolfram le revela la identidad de la necromante por lo que huye despavorido de la cabaña.

Haeckel's Tale está dirigida de una manera competente aunque convencional y contiene todo el gore, situaciones sexuales y grotesco humor negro que uno pudiese esperar de la imaginación de Clive Barker, pero tiene en contra un único detalle que no debiera tener tanta importancia como muchos parecen darle: debería haber sido de Romero. O de Corman -lo que al menos hubiese generado una polémica aún mayor-. A fin de cuentas se trata de otra interesante adición a la serie de Masters of Horror, lo que faltando por comentar solo tres episodios la convierte en un exitoso ejercicio televisivo del género.

mayo 07, 2009

Cambio de cortinas

Aprovechando que hace unos días me puse a buscar plantillas para cambiarle el look a La Hoguera, decidí aprovechar la inercia y escoger de una vez uno para este blog. Nada radical, pues se conserva mayormente el mismo esquema de color, cambiando de lado la barra lateral y agregando algunos atractivos íconos y bordes. Además del diseño me gustó que la columna principal sea un poco más ancha, pues ayuda a evitar que algunos textos se vean excesivamente largos. Aún hay un par de cosas en el código que me están dando lata -la fecha no aparece en esa hojita de calendario donde debiera estar y no encuentro como agregar botones en la parte superior que puedan apuntar hacia enlaces externos, como mis otros blogs-, pero espero poder irlos solucionando en los próximos días.

Tengo varios pendientes por publicar, aunque no mucho de cine actual pues nos dejaron sin cines las pasadas dos semanas. Espero mantener el ritmo de actualizaciones que llevo en los últimos meses, pues se siente bastante bien descubrir que si puedo ser constante aunque sea en una cosa.

mayo 06, 2009

Best Time Travel Stories of All Time

Debo aclarar que siempre me ha gustado la ficción corta, especialmente cuando se trata de ciencia ficción u horror. No sé si sea la naturaleza intrínseca de la ficción de género o el haber conocido ambos géneros en historias cortas, pero así es. También recuerdo haber leído hace algunos años un artículo de David Pringle, un reconocido crítico y editor británico, donde comentaba que los cuentos y las novelas cortas habían sido el vehículo de desarrollo más importante para la ciencia ficción, pues la gran mayoría de los autores reconocidos del género iniciaron su carrera como colaboradores de revistas y posteriormente incursionaron en el terreno de las novelas.

Una de las consecuencias de que el medio haya crecido a través de la ficción corta es que los grandes avances en el género, y todos los movimientos que se han dado en el mismo, también se han dado en ese formato. Aclarado lo anterior puedo ahora dedicar mi atención al sub-género explorado en el libro que comentaré a continuación: los viajes en el tiempo.

Como buen aficionado al género no puedo dejar de compartir el gusto por las historias de ese particular subgénero, así que no debiera sorprender a nadie que en cuanto vi en un catálogo la entonces próxima aparición de un libro titulado The Best Time Travel Stories of All Time (Las Mejores Historias de Viajes en el Tiempo de Todos los Tiempos) lo haya agregado inmediatamente a mi lista de pedidos. Eso sucedió hace más de seis años y no le había hecho un lugar en el itinerario de lecturas hasta hace un par de semanas.

Además del tema del libro la combinación de autores involucrados contribuyó a interesarme en el libro, abarcando héroes personales como Ray Bradbury o Philip K. Dick; autores clásicos y viejos conocidos cuyo trabajo siempre ha dejado un agradable sabor de boca, como James Triptree Jr, Poul Anderson, Fredric Brown, Charles L. Harness, Robert Silverberg, Karen Haber y Jack McDevitt; y unos cuantos nombres que hasta ahora me eran desconocidos.

Debo admitir que no estoy familiarizado con el trabajo de Barry N. Malzberg, quien se encargó de editar la compilación. Se trata de un reconocido editor y escritor con una vasta experiencia en el género, habiendo incluso ganado algunos premios como escritor, pero nunca he leído ninguna de sus obras. Como editor puedo decir que realizó un muy buen trabajo con esta variada colección, además de mostrar bastante ingenio al seleccionar un título engañosamente pretencioso que es en realidad un guiño a los aficionados al género. Lástima que su interpretación de "Todos los Tiempos" no le haya permitido incluir historias escritas en el futuro, porque eso hubiese hecho que la colección fuese perfecta, aún cuando se defiende bastante bien con aquello a lo que le pudo echar mano.

Las historias incluídas son las siguientes:
  • The Battle of Long Island. Una enfermera militar necesita lidiar con problemas personales de su pasado al tiempo que participa en la vigilancia de un agujero que permite a soldados de la guerra de independencia norteamericana llegar al presente.
  • The Man Who Came Early. Un soldado norteamericano contemporáneo basado en Islandia se encuentra repentinamente mil años en el pasado tratando de lidiar con la dureza de un mundo que le es desconocido y para el cual su entrenamiento no lo preparó.
  • Forever to a Hudson Bay Blanket. Una joven pareja vive una historia de amor que a pesar de abarcar décadas tiene el tiempo contado.
  • Anachron. Un excéntrico millonario crea una máquina que le permite ver el pasado y el futuro de un mismo lugar. Tras su desaparición su ambicioso hermano intenta utilizar la máquina para ganar dinero, pero las paradojas y complicaciones propias de los viajes en el tiempo frustran sus planes.
  • On the nature of time. Las paradojas siempre son una complicación para aquellos que buscan alterar el curso del pasado, y eso es lo que ocurre en esta inteligente visión de las consecuencias de intentar asesinar a un ancestro para no nacer nunca.
  • A little something for us tempunauts. Philip K. Dick escribió varias historias de viajes en el tiempo y siempre resultaron perturbadoras. En esta historia muestra a los primeros temponautas norteamericanos atrapados en un ciclo de repetición que los tiene atendiendo a su propio funeral.
  • Ripples in the Dirac Sea. Un científico inventa una máquina del tiempo, pero un accidente impedirá que pueda mostrarla al mundo. Lo único que le queda es prolongar lo más posible el momento de su muerte escondiéndose el el pasado.
  • A Sound of Thunder. Tal vez una de las historias más conocidas de viajes en el tiempo. Una empresa en el futuro ofrece safaris de cacería de dinosaurios, pero un accidente aparentemente inofensivo revela las implicaciones del efecto mariposa. Curiosa la decisión de publicar una adaptación gráfica de la historia en lugar del cuento de Bradbury, así como la decisión de usar la adaptación de Richard Corben en lugar de la versión ilustrada por Al Williamson publicada por la EC Comics en los 1950s.
  • Hall of mirrors. Un matemático se encuentra en una situación inesperada como resultado de las acciones de su futuro yo, viéndose forzado a meditar sobre las posibilidades y responsabilidades que vienen con la capacidad de viajar en el tiempo.
  • 3 rms good view. Una curiosa historia donde se explora de una manera inusual una posible solución al problema de la escasez de vivienda en las grandes ciudades.
  • Time trap. Una de las mejores historias del libro aún a pesar de que la revelación del viaje temporal debía darse como una sorpresa cerca del final. El conocimiento de que ese elemento debe estar presente -de otro modo no estaría dentro de esta antología- le resta impacto a la resolución de la historia sin por ello alcanzar a demeritarla.
  • The Brooklyn Project. Una sarcástica interpretación de los peligros involucrados en viajar al pasado sin preever las consecuencias de alterar el más mínimo elemento. Excelente contraparte a A Sound of Thunder.
  • Timetipping. Un hombre lleva su vida con la mayor sobriedad posible a pesar de que todos a su alrededor son constantemente reemplazados por sus contrapartes de otras líneas temporales.
  • Chronology protection case. Otra de mis favoritas. Un detective forense enfrenta el caso más difícil que haya encontrado. ¿Es posible alterar el curso de la historia sin que el Universo mismo intente evitarlo?
  • Hawksbill Station. Hawksbill Station es una prisión para presos políticos bastante inusual, pues está en el único lugar desde donde los disidentes no pueden perturbar el status quo del mundo: un desolado paraje un billón de años en el pasado.
  • Time travelers never die. Tal vez la historia más ligera y convencional en el libro. Dos amigos se dedican a hacer turismo cultural coleccionando arte y conociendo celebridades de diferentes épocas y lugares.
Es difícil decidir si la selección de Malzberg es realmente de las mejores historias, pues de memoria recuerdo al menos un puñado que merecerían un lugar en semejante lista. Probablemente no pudo obtener los derechos para usarlas, o las restricciones de espacio le impidieron usar historias más largas, como The Time Machine, de HG Wells, pero aún así el libro resulta bastante satisfactorio.

mayo 05, 2009

Masters of Horror: Joe Dante

Joe Dante es uno de los directores más queridos por los aficionados al cine de género, ya sea horror, fantasía o ciencia ficción. Dante es tal vez el único director que supera a John Landis cuando se trata de mezclar el humor, en cualquier tonalidad, dentro de sus historias, lo cual se ha convertido en una de las características más distintivas de su filmografía.

Su primera incursión notable en el género de horror data de 1978, cuando dirigió la clásica Piranha (Pirañas Asesinas), cinta de bajo presupuesto que se convirtió rápidamente en un clásico de culto. El éxito de esa película le consiguió el apoyo necesario para realizar The Howling (Aullido) en 1981, cinta que es aún hoy día una de las mejores películas de licántropos jamás filmadas y que, para muchos, representa la cúspide del trabajo de Dante en el género.

Con su creciente popularidad era lógico que Dante terminara trabajando en algún proyecto de alto perfil para algún estudio importante, y eso fue exactamente lo que sucedió. En 1983 fue invitado a participar como encargado del tercer segmento de Twilight Zone: The Movie (Al Filo de la Realidad - título que en realidad correspondería a The Outer Limits, otra clásica serie de TV, y no a Twilight Zone, pero ya sabemos como se las gastan las distribuidoras), donde conoció a Steven Spielberg, a quien gustó tanto su trabajo que decidió darle reclutarlo para uno de sus proyectos como productor. Un año más tarde Dante dirigió Gremlins, divertida cinta de humor negro con tintes de horror que engendraría una secuela algunos años más tarde y terminaría de sentar su nombre entre los favoritos de millones de fanáticos del cine fantástico.

Realizó entonces dos proyectos más cercanos a la ciencia ficción, Explorers (Los Exploradores), e Innerspace (Viaje Insólito), que seguidos en 1990 por la secuela de Gremlins se convirtieron en todo lo que se vería de su trabajo en cine por varios años. Durante los 1990s se dedicó a colaborar en diferentes proyectos de TV con la única excepción de Small Soldiers, en tanto que en lo que va del siglo únicamente ha trabajado en Looney Toones: Back in Action, donde tuvo oportunidad de dirigir un corto animado totalmente nuevo del Correcaminos además de poder usar a Bugs Bunny, uno de sus personajes favoritos. En 2005 fue uno de los directores a quienes Mick Garris se aproximó para dar forma a su ambicioso proyecto Masters of Horror, marcando así el regreso de Joe Dante al género que lo lanzó a la fama.

Homecoming (Cuando los Muertos Caminen la Tierra, en México; El Ejército de los Muertos, en España) es una película de zombies que, por difícil que parezca, resulta mucho más política que cualquiera de las cintas de George A. Romero. David Murch (Jon Tenney) es un escritor de discursos para el presidente de los Estados Unidos (quien es representado como una rara combinación de Bill Clinton y George W. Bush), y como apoyo a la campaña de reelección de éste asiste a un talk show a hablar sobre su plataforma de campaña. Cuando una llamada de la audiencia cuestiona los motivos detrás de la guerra en Medio Oriente, responde que el también perdió a un ser amado a causa de la guerra, pero que está seguro de que si su hermano o cualquier otro soldado caído en combate pudiese volver de entre los muertos, les dirían que están orgullosos de haber muerto defendiendo a su país.

La respuesta a su emocional despliegue en televisión es tal que el presidente decide utilizar una variación de su frase como parte de sus actos de campaña, afirmando que desearía que todos los caídos pudiesen volver para hacer público su sentir respecto a la justicia y necesidad de mantener el actual conflicto. Pronto la máxima de "cuidado con lo que deseas" se vuelve una realidad y los soldados caídos en combate en Irak empiezan a regresar de entre los muertos. A diferencia de como ocurre en la mayoría de las historias de zombies, estos no-muertos no buscan cerebros, pues la única hambre que tienen es hambre de justicia.

Una vez que se aclara que lo único que desean es poder votar en las elecciones presidenciales, el gobierno decide dejarlos votar prometiendo que sus votos serán contados junto con los de todos los demás ciudadanos de su país. Eso parece darle paz a los zombies, quienes tras emitir su voto regresan al otro mundo. Sin embargo, el gobierno decide que el voto muerto no le es favorable así que eliminan todos los votos emitidos por los muertos y manipulan el resultado de la elección para asegurar la permanencia en el poder del actual regimen.

Como resultado, los soldados muertos deciden regresar nuevamente... con refuerzos. Cada soldado caído en las anteriores guerras: Vietnam, Corea, las dos guerras mundiales e incluso la guerra civil norteamericana, empiezan a volver para defender la democracia. El resultado es demasiado literal como para considerarlo una fábula pero demasiado bien construido como para descalificarlo como simple propaganda antibélica y/o anti-Bush.

Dante incluye un par de escenas que son claros homenajes al decano de las películas de zombies, George A. Romero, además de incluir una lápida con su nombre en el cementerio junto a otras con los nombres de otros pioneros del subgénero. El guión corrió a cargo de Sam Hamm, quien escribiera las dos películas de Batman dirigidas por Tim Burton y quien al igual que Dante desapareció del medio durante muchos años. Para bien o para mal Homecoming ha sido más juzgada por su descarada postura político-ideológica que por sus méritos narrativos, lo cual no necesariamente es malo, pues siempre se ha dicho que cualquier trabajo creativo u obra de arte que valga la pena representa de uno u otro modo el entorno en que fue creada. Habrá que ver como se le valora al correr del tiempo.