febrero 07, 2010

NFL 2009 - Superbowl XLIV

La semana pasada se realizó el ProBowl, primera vez que se realiza antes del Superbowl y primera vez en muchos años que no tiene lugar en Hawai. No creo que haya sido del todo una buena idea realizarlo antes del Superbowl, pero será interesante ver que decide la liga respecto a futuras ediciones. Dado que se le puede considerar como un juego "amistoso", y donde lo único que hay en juego es una prima económica, no hice ningún pronóstico al respecto y decidí dejar pasar los días antes de preparar este texto a manera de previo para el Gran Juego. Finalmente llegó el día, el "superdomingo", cuando se realiza el juego que pone punto final a la temporada 2009 de la NFL.



Los Santos de Nueva Orleans alcanzan por primera vez un Superbowl de la mano de una poderosa y explosiva ofensiva comandada por Drew Brees, en tanto que los Potros regresan luego de solo tres años, una vez más de la mano de Peyton Manning. Se trata de un curioso enfrentamiento, pues en los últimos años parecía haberse consolidado una tendencia a que los equipos campeones contaban con defensivas dominantes y un poderoso ataque terrestre, en tanto que en esta ocasión se enfrentarán dos de los ataques aéreos más explosivos y espectaculares de que se tenga memoria. Cierto, ambos equipos tienen buenas defensivas, pero no al nivel de sus escuadrones ofensivos, lo que ha llevado a muchos analistas a especular sobre la posibilidad de ver una gran cantidad de puntos esta tarde. Personalmente creo que hay una buena posibilidad de rebasar la barrera de los sesenta puntos combinados, pero no creo que vaya a resultar un marcador final tan alto como los de los últimos juegos de los Santos.

Indianápolis tiene a su favor la experiencia de su QB, quien indiscutiblemente es uno de los mejores de la historia, principalmente por su habilidad para leer defensivas y explotar sus debilidades. Manning está además rodeado de un talentoso grupo de receptores, mismo que le permite ejecutar gran cantidad de variantes ofensivas para mantener en vilo a sus oponentes. Defensivamente hablando tienen un equipo sólido pero poco publicitado, capaz de presionar eficientemente a los QBs contrarios y con un desempeño notable contra el pase.

Mucho se ha hablado en la semana de Dwight Freeney y su lesión en el tobillo, y todo parece indicar que si juega, lo hará infiltrado. La verdad no creo que de aparecer en el juego se convierta en un factor de peso y tengo la idea de que utilizarlo puede ser más perjudicial para los Potros. Quienquiera que haya practicado algún deporte sabe lo difícil que es lidiar con un tobillo lastimado, y dada la posición y estilo de juego de Freeney me parece aún más complicado. Creo que si juega corre el riesgo de agravar su lesión, además de convertirse en un punto que la ofensiva de los Santos buscará explotar constantemente, sobre todo mandando carreras por su lado del campo.

Por su parte, Nueva Orleans llega a este juego con el mejor ataque de la liga, siendo tanto el que más yardas consigue como el que más puntos anota. Drew Brees es un líder en toda la extensión de la palabra y su arsenal de complementos ofensivos no tiene nada que pedir al de Manning. Los Santos cuentan con un ataque terrestre muy superior al de los Potros, gracias en parte a contar con corredores de características muy diferentes, quienes ayudan a dar a su ataque una mayor cantidad de variantes.

La defensiva de Nueva Orleans es una que gusta de correr riesgos. Bajo el mando del coordinador Greg Williams los Santos se han convertido en un equipo que vive y muere por la jugada grande. Atacan agresivamente al QB, lo que abre espacios en la defensiva secundaria, mismos que pueden ser aprovechados por su oponente, sobre todo tratándose de un especialista como Peyton Manning. Muy importante resultará el trabajo del veterano Darren Sharper, quien es muy bueno leyendo a los QBs contrarios, lo que debe resultar en un duelo atractivo entre él y Manning.

Como atractivo adicional para esta tarde, el espectáculo de medio tiempo correrá a cargo de una de las bandas de rock más grandes (si no es que LA más grande) de todos los tiempos: The Who. Los veteranos rockeros británicos son un referente obligado de la música del siglo XX y creo que la potencia de su música es el complemento ideal para un espectáculo deportivo lleno de adrenalina, lo que se aleja por completo de la musica blandengue y anticlimáctica de la que me he quejado en los espectáculos de Superbowls anteriores (Stink y Paul McCartney me vienen a la mente, además del fiasco Justin Timberlake/Janet Jackson).

Como quiera que sea, creo que esta tarde noche traerá consigo un extraordinario espectáculo en todos los aspectos, además de ser un juego digno de recordarse. Por lo pronto, les informo que esta tarde los Santos cuentan con todo mi apoyo para llevarse el título. Solo espero que los oficiales hagan su trabajo y no tengamos más de esos llamados controversialmente parciales que tanto me molestaron en algunos juegos de los Potros, sobre todo tomando en cuenta que el referee principal será Scott Green, quien hace unas semanas permitió que los Cardenales salieran impunes de algunas infracciones, sobre todo maltratando a Aaron Rodgers hacia el final del juego.

¿Se romperá el record de puntos para un Superbowl? ¿Surgirá un héroe inesperado o la estrella del juego será alguno de los estelares de estos equipos? ¿Podrán los Santos completar su propia historia de Cenicienta y ganar un título, acabando de una vez por todas con el estigma de franquicia perdedora?

No lo sé. Pero me encantará poder averiguarlo. Feliz domingo.
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