mayo 06, 2010

By Bizarre Hands

Joe R. Lansdale es un escritor con quien tuve mi primer contacto hace más de 15 años en los comics, cuando colaboró con el dibujante Tim Truman para revitalizar al viejo héroe de western de DC Comics Jonah Hex (personaje que acaba de ser llevado al cine, aún sin fecha de estreno en México), mezclando el género de western con el de horror de una manera extraordinariamente entretenida. Un par de años después me encontré en una caja de comics con descuento con una miniserie de tres números que llevaba el mismo título que la colección de cuentos que estoy a punto de comentar, By Bizarre Hands, y ahora me percato de que las historias adaptadas en esos comics forman parte de esta colección.

A lo largo de los años me topé con su trabajo en otros comics, frecuentemente asociado con Tim Truman, como en una miniserie de The Lone Ranger and Tonto, una de Conan, y un par más de Jonah Hex, todas ellas de corte oscuro y mezclando elementos de horror con otros géneros. El nivel de calidad siempre fue el suficiente como para que se me quedara presente su nombre aún a pesar del poco material de su autoría disponible -al menos en los comics. Después descubrí que había escrito también algunos episodios de Batman: The Animated Series, pero ignoro si tenga más créditos en TV.

Don Coscarelli -mencionado antes aquí como uno de los Masters of Horror de la serie antológica de TV- llevó al cine una novela poco conocida de Lansdale que desde entonces se ha vuelto una película de culto: Bubba Ho-Tep. El episodio que Coscarelli realizó para la primera temporada de Masters of Horror, "Incident On and Off a Mountain Road", también está basado en una historia de Lansdale.. Toda esa introducción tiene por objeto sentar que estaba suficientemente familiarizado con la obra de este escritor en otros medios como para saber que esperar de una colección de cuentos suyos, pero debo admitir que aún a pesar de que ese era el caso, el nivel de calidad de las historias me sorprendió. Estos son los cuentos contenidos:

  • "Fish Night". Dos agentes de ventas pasan la noche varados en el desierto entre los fantasmas multicolor de ancestrales peces... y los tiburones que los persiguen.
  • "The Pit". En un pueblo perdido del medio Oeste norteamericano las peleas de perros son un simple espectáculo preeliminar para otra clase de exhibición violenta.
  • "Duck Hunt". Un adolescente enfrenta su rito para convertirse en hombre acompañado de su padre y vecinos, pero su cacería busca algo más que patos.
  • "By Bizarre Hands". Un predicador con un oscuro pasado busca señoritas con deficiencias mentales.
  • "The Steel Valentine". Un marido engañado es capaz de todo en busca de venganza.
  • "I Tell You It's Love". El sadismo y el masoquismo se balancean perfectamente en una historia de amor como ninguna otra.
  • "Letter From the South, Two Moons West of Nacogdoches". Una narración epistolar que cae dentro del subgénero de las ucronias. Impresionante.
  • "Boys Will Be Boys". La delincuencia juvenil no resultaba tan espeluznante desde Sam Peckinpah.
  • "The Fat Man and the Elephant". El hombre es capaz de buscar paz espiritual en cualquier parte. Cualquiera.
  • "Hell Through A Windshield". Una pesadilla que se desarrolla dentro de los confines de un auto-cinema.
  • "Down By the Sea Near the Great Big Rock". Una roca es capaz de despertar los más violentos instintos en una familia.
  • "Trains Not Taken". Otra ucronía, en esta ocasión centrada en dos figuras legendarias del Viejo Oeste.
  • "Tight Little Stitches in a Dead Man's Back". Una de las mejores piezas de terror post-apocalíptico que jamás haya leído.
  • "The Windstorm Passes". Una extraña profecía emitida por un muchacho con deficiencia mental augura un siniestro final para una familia de granjeros.
  • "Night They Missed the Horror Show". Otra excursión a las partes más oscuras de la conducta humana.
  • "On the Far Side of the Cadillac Desert With Dead Folks". Esta me es tan difícil de describir que me limitaré a enumerar algunos de los elementos que contiene: fugitivos, cazarrecompensas, monjas, zombies, cadillacs en el desierto, Disneylandia, fanáticos religiosos, persecusiones de autobuses escolares y tiroteos.
Algo característico de la mayoría de las historias de Lansdale, es que los monstruos más temibles que ha escrito son seres humanos, capaces de aterrorizar a quienquiera con sangre en las venas sin necesidad de que aparezcan elementos sobrenaturales o criaturas propias del género, lo que da un toque de realismo y probabilidad a sus historias que simplemente sirve para hacerlas más espeluznantes.

La única prosa que había leído de Lansdale eran un puñado de cuentos incluídos en diversas antologías temáticas, pero sin duda me haré el propósito de hallar más de su obra. Muy recomendada colección.
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