mayo 18, 2010

Hitchcock: The Lodger

The Lodger: A Story of the London Fog, es la película con la que originalmente pensaba iniciar mis comentarios sobre las películas de Hitchcock. Normalmente se le llama simplemente The Lodger, lo que puede provocar confusiones con varias películas del mismo título que se han producido a lo largo de las décadas. Filmada en 1927, The Lodger es nominalmente la tercera película dirigida por Alfred Hitchcock pero la más antigua de las que se conservan copias.

De cualquier modo, cuando años más tarde fuese entrevistado por Francois Truffaut, el propio Hitchcock comentó que para fines prácticos y al menos en lo que a él concernía, debiera ser considerada como su primera película, pues era en ella donde había empezado a tomar las decisiones narrativas que marcarían su estilo en los años por venir.

The Lodger (El Inquilino) está basada en la novela de Marie Belloc Lowndes del mismo título, y cuenta la historia de un hombre sospechoso de ser un peligroso asesino serial conocido como The Avenger (El Vengador), quien parece elegir como sus víctimas exclusivamente a muchachas de cabello rubio en las calles de Londres. Los crímenes del notorio asesino suman ya siete y los residentes de la ciudad viven con una mezcla de morbo y temor.

El Sr. y la Sra. Bunting (Arthur Chesney y Marie Ault) tienen una casa de huéspedes, y se preocupan particularmente pues tienen una joven hija de cabellos dorados, Daisy (June Tripp). Lo que los consuela un poco es el hecho de que Joe (Malcolm Keen), el principal pretendiente de Daisy, sea policía.

En ese clima de tensión llega a casa de los Bunting un nuevo inquilino, un hombre joven y bien parecido (Ivor Novello) cuyo peculiar comportamiento lo convierte rápidamente en el blanco de las suspicacias de la Sra. Bunting, quien no tarda en compartirlas con su marido. ¿Será posible que su nuevo inquilino sea en realidad el asesino que tiene a la ciudad en zozobra?

Como mencione antes, se trata de una producción de 1927, y debo decir que para tratarse de una película muda presenta detalles técnicos que la separan de la mayoría de las cintas que he visto de esa época. Algunos trucos de cámara y un creativo montaje de algunas escenas dan a esta película una complejidad poco vista en el cine mudo, y la convicción de Hitchcock de poder contar la historia utilizando un mínimo de diálogos produce una cinta fluída con una mínima cantidad de interrupciones para la inserción de textos.

Hitchcock manifiesta aquí algunas tendencias temáticas que se volverían marcas de la casa: triángulos amorosos, fetichismo, presuntos culpables que buscan por todos los medios probar su inocencia, desviar la atención del espectador a partir de tramas secundarias y/o paralelas, etc.

Encontré muy marcado el simbolismo gráfico presente en las tarjetas. Primero el asesino que deja una tarjeta en sus víctimas donde se ve su sobrenombre dentro de un triángulo, luego utilizar una composición de triángulos para las tarjetas con el nombre de Daisy, y finalmente el triángulo pasional que se forma entre Daisy, Joe, y el inquilino.

En general me parece una buena película y a pesar del ritmo semilento la encuentro muy recomendable, más aún si tienen algún interés técnico o personal en el trabajo narrativo, pues algunos recursos mostrados en el montaje de la filmación son realmente dignos de ser analizados detenidamente.
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