agosto 31, 2010

Blog Day 2010

Como cada año desde hace cinco, hoy 31 de agosto se celebra el Blog Day. La idea es fomentar la lectura de otros blogs entre los visitantes a tu propio blog, y para ello los organizadores de esta celebración proponen lo siguiente:
  1. Selecciona cinco blogs que encuentres interesantes.
  2. Notifica a los blogueros correspondientes que los vas a recomendar como parte del Blog Day 2010.
  3. Publica tu post durante el Blog Day (31 de agosto), y
  4. Añade la etiqueta del Blog Day con este enlace http://technorati.com/tag/BlogDay2010 y además un enlace al sitio web del Blog Day (http://www.blogday.org).
Blog Day 2010

Así que aquí van mis cinco recomendaciones de este año.
  • Idos de la mente. Memo Guerrero y Ric Reyes son dos de las personas más divertidas que conozco, y su blog es fiel reflejo de la personalidad de sus creadores. Curiosidades, humor, actualidad y cualquier otra cosa que se les ocurra forman el contenido de uno de los blogs más consistentes que se pueden leer en español.
  • Patricio Betteo. Extraordinario artista y buen amigo, Betteo escribe poco pero dice mucho. Su blog está lleno de ilustraciones y experimentos gráficos que no siempre van acompañados de una descripción, haciendo gran uso de aque axioma de que una imagen dice más que mil palabras. En ocasiones le da por poner textos, demostrando que un buen comunicador transmite los mensajes por cualquier medio disponible.
  • El Pensador Mexicano. Un blog escrito por El Diablo mismo que constituye un espacio mixto de esos que cada vez hay menos en la blogósfera, donde se pueden hallar textos personales en los que el autor desahoga sentimientos, opiniones y frustraciones de un ciudadano común en la improbable pero irresistible ciudad de México, o bien recomendaciones de eventos y/o lugares para visitar tanto dentro como fuera de la ciudad.
  • Memorias de un Amnésico. Felipe Sobreiro es un dibujante y diseñador brasileño. Su blog está mayormente enfocado a dar salida y difusión a algunos de sus proyectos profesionales o a sus ilustraciones realizadas por gusto.
  • Cinéticamente. La misteriosa S dedica su blog a discutir películas, pero lo hace de una manera fresca, sin tapujos de ninguna clase y sin dejarse influenciar por la fama o reputación que pudiese tener cualquier película o realizador. Además, muchas de las películas que comenta provienen de otros continentes, a diferencia de la mayoría de blogs que solo comentan sobre producciones hollywoodenses.
Debo confesar que en los últimos meses se ha reducido notablemente mi lista de blogs. La principal razón es que muchos de los blogs que acostumbraba seguir han ido quedando en el abandono y no he encontrado muchos que sean dignos de convertirse en sucesores o reemplazos. Supongo que no es tan malo, pues siempre será preferible la calidad a la cantidad. Para más sugerencias les recomiendo echarle un vistazo al blogroll de la columna de la derecha.

¡Feliz Blog Day!

agosto 26, 2010

The Moonshine War

He escrito bastante sobre Elmore Leonard en meses anteriores, aún a pesar de lo complicado que parece ser hallar sus libros, al menos en México, pues tras buscar en varias librerías tanto nuevos como usados, en su idioma original o traducidos, he encontrado muy pocos títulos. Aparentemente la era digital no ha alcanzado a sus editores, pues ni siquiera ebooks es fácil encontrar, ni legales ni de ninguna otra clase. The Moonshine War es, por lo pronto, el último de sus libros que tenía en espera.

La historia de The Moonshine War sucede durante los años de la prohibición del alcohol en los Estados Unidos. Moonshine es el nombre que se da al whisky de fabricación casera que tan popular se volvió en esos años. Son Martin es uno de muchos granjeros que convirtieron la fabricación y venta de moonshine en su principal fuente de ingresos, pero con una historia que lo separa del resto de sus vecinos y competidores. Su padre, John Martin, también se dedicaba a destilar licor, y corre la leyenda que guardó 150 barriles que escondió y puso a reposar con la intención de tener una posición ventajosa en el mercado una vez que la prohibición fuese levantada.

Son no ha hecho nada para confirmar la leyenda, pero tampoco se ha preocupado por desmentirla. Solitario por naturaleza, convive poco con la gente del pueblo y se mantiene al margen de los chismes locales, actitud que solo ha servido para perpetuar la historia. Son enviudó durante la primera guerra mundial, así que optó por permanecer en el ejército durante varios años antes de volver a casa, lo que hizo simplemente para hacerse cargo de la granja y propiedades de su padre cuando éste falleció.

La tranquila y pacífica vida de Son es interrumpida por la llegada al pueblo de Frank Long, un agente federal quien escuchó la historia del whisky escondido de boca del propio Son cuando sirvieron juntos en el ejército. Aunque en un principio Long parece tener intención de cumplir con su trabajo, localizando el whisky para tirarlo y asegurándose de que el propietario no pueda seguirlo fabricando, pronto cambia de parecer y decide buscar apoyo para quitarle el whisky a Son y comercializarlo por su cuenta.

Entra en escena el doctor Emmett Taulbee, un dentista que sirvió en prisión tras comprobarse que violaba a sus pacientes mientras se encontraban inconscientes. Taulbee tiene los suficientes contactos en el bajo mundo como para poder encargarse de colocar el whisky de Son en el mercado. La tensa alianza entre Taulbee y Long combinada con la resistencia de Son a entregarles el whisky de manera pacífica sirven como marco para desatar un enfrentamiento en busca de hacerse con la posesión del mítico whisky escondido.

El libro está escrito en el acostumbrado estilo de Leonard, con personajes interesantes, atractivos diálogos y un ritmo trepidante, resultando en una lectura muy entretenida aún a pesar de no ser de lo mejor que he leído del autor. Publicado en 1968, se encuentra actualmente descontinuado, así que debo considerarme afortunado por haber encontrado una copia. De acuerdo con el sitio oficial de Leonard hay al menos una editorial que ha manifestado interés en reeditarlo junto con algún otro título también descontinuado, en cuyo caso seguramente hará algún anuncio al respecto.

También descubrí que la novela fue adaptada al cine en 1970 con un guión del propio Leonard y protagonizada por Alan Alda, Patrick McGoohan y Teri Garr bajo la dirección de Richard Quine. Nunca me ha gustado el trabajo de Alda como actor, pero creo que la buscaría solo por ver a McGoohan y a una joven Teri Garr. No creo que sea fácil de localizar, pero cosas más extrañas he encontrado incluso sin proponérmelo. Si la encuentro lo reportaré en su momento.

agosto 24, 2010

Salt

El australiano Philip Noyce es un director con una carrera llena de altibajos pero que ha mantenido un nivel sólido en la calidad de sus películas, destacando entre ellas Dead Calm (Terror a Bordo), Patriot Games (Juegos de Patriotas), y Clear and Present Danger (Peligro Inminente). Entre sus películas no tan sólidas podría mencionar Sliver (Una Invasión a la Intimidad) o The Saint (El Santo). Afortunadamente para todos, Salt (Agente Salt), su más reciente película, tiende a caer entre las del primer grupo.

Evelyn Salt (Angelina Jolie) es una agente de la división de contraespionaje del FBI, exitosa y respetada en su trabajo y felizmente casada con un biólogo de origen alemán. Cuando un presunto espía ruso que está desertando la señala como un agente doble, su vida da un giro del que no habrá vuelta atrás. Acusada de ser en realidad un agente durmiente esperando su activación para asesinar al presidente ruso durante una visita de estado, Salt es puesta bajo custodia preventiva mientras se aclara su situación.

Sin embargo, preocupada por su esposo (August Diehl) y lo que pudiese ocurrirle a causa de su situación, sobre todo tras intentar contactarlo sin conseguirlo, Salt decide utilizar su entrenamiento para escapar del edificio de alta seguridad en que se encuentra, evadiendo a sus ex-compañeros con la esperanza de poder localizar a su marido y asegurarse de que éste encuentra a salvo.

El encargado de localizarla y contenerla mientras se aclara su situación es el agente Peabody (Chiwetel Ejiofor), quien tiene además que lidiar con la falta de cooperación de Ted Winter (Liev Schrieber), el jefe inmediato y amigo de Salt. Lo que sigue es hora y media de suspenso y una historia llena de giros argumentales que tienen al espectador preguntándose en todo momento quien es realmente Evelyn Salt.

La película resulta bastante entretenida, sobre todo si gustan del suspenso y las historias de espionaje. Noyce demuestra gran capacidad para dirigir actores al tiempo que mantiene un ritmo narrativo ágil y dinámico, pero se queda lejos de poder crear una historia digna de recordar.

Supongo que el mayor problema de la película es que la historia no tiene nada de original, provocando que uno de inmediato la asocie con The Bourne Identity (Identidad Secreta) o incluso con un viejo thriller que siempre me ha gustado mucho, No Way Out (Sin Salida). El hacer uso del tema de los espías rusos infiltrados dentro del FBI lleva la historia de regreso a los años de la Guerra Fría, lo que contrasta enormemente con la idea de que la película sucede en el futuro cercano -en algún momento una pantalla de televisión muestra las noticias y se puede ver la fecha 2011-, limitando las posibilidades narrativas.

Supongo que la principal razón para que la película no se convierta en un vacuo ejercicio de recreación de un sub-genero olvidado y prácticamente obsoleto es la calidad de los interpretes que participan en ella. Angelina Jolie ha demostrado en varias ocasiones que puede trabajar con igual soltura en cintas de acción que en dramas, lo que le permite dar credibilidad a su personaje en sus diferentes facetas. Ejiofor y Schrieber son a mi juicio dos de los mejores actores de reparto trabajando actualmente en Hollywood y siempre he considerado que es una pena y un desperdicio que no trabajen más a menudo en roles estelares.

Salt es una película entretenida pero sin mayores pretensiones, aún a pesar de los esfuerzos por dejar la puerta abierta a una posible secuela o a convertirse descaradamente en una franquicia. Recomendada para los fans del género o para los nostálgicos de la ficción de la Guerra Fría.

agosto 20, 2010

In the Beginning... was the Command Line

Neal Stephenson es uno de los escritores más respetados dentro de la ciencia ficción contemporánea gracias a novelas como Cryptonomicon o Snow Crash. Sin embargo, debo confesar que nunca he leído ninguna de sus obras, ni esas novelas ni tampoco sus historias cortas. La principal razón es prejuicio de mi parte, y ni siquiera contra el autor, si no contra la persona que hace algunos años me recomendó vehementemente que lo leyese. Se trata de un buen amigo a quien tengo en alta estima, pero quien perdió mi confianza en cuestión de recomendaciones tras sugerirme un par de películas y algunos libros sobre los que terminamos por tener posiciones diametralmente opuestas.

Hace algunas semanas me encontré en una librería con un ejemplar de In the Beginning... was the Command Line, un ensayo de Stephenson cuya existencia conocía (incluso tengo una versión electrónica desde hace un par de años), y al ver que se trata de un libro bastante breve decidí comprarlo y convertirlo en mi primer acercamiento al autor.

In the Beginning... es un análisis sobre los sistemas operativos y como las interfases gŕaficas de usuario (GUIs, por sus siglas en inglés) cambiaron la forma en que la mayoría de la gente podía interactuar con su computadora y favoreciendo la popularización del uso masivo de la computadora en nuestras actividades cotidianas.

Parte ensayo histórico y parte comentario personal sobre los albores de la cultura digital, In the Beginning... es una fascinante lectura para todos aquellos interesados de una u otra manera en la computadora, los sistemas operativos o las herramientas web. Stephenson centra su análisis de los sistemas operativos en los que al momento de escribir el ensayo eran los más conocidos y representativos de las diferentes opciones disponibles en el mercado: Microsoft Windows, Apple OS, Linux, y BeOS.

A lo largo del libro el autor recurre a hacer una analogía entre los sistemas operativos y la industria automotriz, comparando a Windows con una camioneta familiar, cara, pero con soporte permanente del fabricante; a Apple con lujosos autos europeos con la tapa del motor sellada; a Linux con un grupo de entusistas voluntarios que ensamblan tanques y los alinean en la calle para que cualquiera tome el que guste; y a BeOS con una ensambladora de batimóviles. Esto proporciona al libro una frescura y claridad inesperadas en un tema que uno esperaría resultase complicadamente técnica y poco accesible.

Publicado en 1999,  In the Beginning... tiene momentos que se sienten claramente obsoletos, pero ello no disminuye en grado alguno lo disfrutable e iluminador de su lectura. En declaraciones del autor éste ha aceptado que el texto necesita una actualización, pero aclara que difícilmente podría hacerla él mismo en algún momento. Sin embargo, hace unos días me encontré con que Garret Birkel, un programador, solicitó su permiso en el 2004 para realizar algunas anotaciones al texto, mismas que publicó en línea en el 2004. Apenas voy a empezar a leerlo, pero por el vistazo inicial que le eché al texto parece ser un interesante complemento al original. Pueden leerlo (en inglés) aquí.

In the Beginning... was the Command Line es un texto que disfruté mucho y lo recomiendo ampliamente a todos los interesados en el tema.

agosto 17, 2010

Toy Story 3

Pixar revolucionó el mundo de la animación cinematográfica en 1995 con la aparición de Toy Story, y desde entonces nunca ha dejado de estar a la vanguardia en el campo. A diferencia de otros estudios, la compañía siempre se ha preocupado por cuidar las historias en todos sus proyectos y no ha intentado explotar sus películas como franquicias, produciendo secuelas por el simple deseo de generar ingresos. Toy Story es (hasta ahora) su única serie de películas, y es un hecho que las secuelas tienen el mismo nivel de calidad que la original, demostrando que los realizadores y animadores realmente respetan y quieren a sus personajes e historias.

Toy Story 3 fue concebida originalmente por Disney cuando todo indicaba que ambas compañías se separarían y en aquel entonces existía el temor generalizado de que las propiedades generadas por Pixar para el estudio serían explotadas hasta el cansancio en toda clase de secuelas y derivaciones. Afortunadamente se llegó a un acuerdo, Disney adquirió Pixar y John Lasseter fue colocado a la cabeza del Departamento de Animación, asegurando así que los proyectos fuesen debidamente preparados y revisados antes de su aprobación. La historia de Toy Story 3 está planeada para cerrar una trilogía, completando un arco argumental para los populares juguetes y dando un final a su historia.

Andy, el niño propietario de estos juguetes, está a punto de irse a la Universidad, con lo que muy probablemente sus juguetes quedarán condenados al olvido. Su madre le pide que ponga orden en sus cosas, que separe lo que se piensa llevar, que guarde en el ático las cosas que quiera conservar y que separe aquellos juguetes que desee donar a la guardería local, advirtiéndole que cualquier cosa que deje atrás o sin guardar irá a dar a la basura. Tras vacilar unos momentos, Andy decide empacar a Woody para llevárselo a la Universidad y pone al resto de sus juguetes en una bolsa que piensa subir al ático. Una distracción lo hace dejar la bolsa en el piso y su madre, pensando que es basura, la saca a la calle.

Los juguetes logran escapar de la bolsa antes de que el camión recolector se los lleve, pero se encuentran molestos porque creen que Andy pensaba desecharlos, aún a pesar de que Woody intenta convencerlos de que no es así. Enojados, deciden meterse en la caja destinada a la guardería, pensando que un lugar lleno de niños debe ser mejor que el ático o la basura. Una vez en la guardería conocen a un montón de nuevos juguetes, quienes les dan una calurosa bienvenida pero en realidad tienen sus propios planes sobre el futuro de los recién llegados...

La película tiene todo lo que uno esperaría de Toy Story: aventuras y diversión al por mayor como parte de una historia emocional y llena de sentimiento, una exploración de los valores y del significado de la amistad, que representa además un auténtico viaje al pasado, mismo que sin duda llevará a todos a recordar algunos de sus juguetes favoritos y muchos de los momentos de su niñez, cuando el mundo real era cosa de adultos y dejaba de existir cada vez que uno sacaba sus juguetes y simplemente dejaba volar su imaginación. Carajo, que así es como se cierra una saga, con el corazón en la mano y sin pensar en que spin-offs se pueden sacar o que tantos juguetes se pueden vender todavía.

Al verla recordé una reflexión sobre el estado actual del cine -creo que la leí en alguna publicación británica, pero no estoy seguro cual-, donde el autor se preguntaba porque la mayoría de las películas clasificadas para un público adulto eran simplemente una colección de desnudos gratuitos y un irreal excedente de sangre dirigidos claramente a un público adolescente, en tanto que muchas películas infantiles eran mucho más maduras tanto mental como sentimentalmente hablando. Si ven esto y no se les hace un nudo en la garganta o se les humedecen los ojos, es que no tuvieron infancia o están muertos por dentro, que para el caso es lo mismo. Recomendada ampliamente.

agosto 16, 2010

Inception

Inception es el séptimo largometraje de Nolan, y de acuerdo con el director es uno de sus proyectos soñados. El guión lo empezó a escribir en 2002 tras finalizar su remake de Imsomnia, y  le tomó casi siete años terminarlo. El protagonista de Inception es Cobb (Leonardo DiCaprio), un ladrón que se especializa en extraer secretos de los sueños de sus blancos. Luego de un golpe fallido, Cobb es convencido por Saito (Ken Watanabe), su supuesta víctima, de realizar un trabajo para él a cambio de conseguir que se limpie su nombre y pueda regresar a los Estados Unidos y reunirse con sus dos pequeños hijos. Lo complicado del asunto es que no se trata de extraer información de la mente de nadie, si no de sembrar una idea, algo que en teoría es imposible de realizar exitosamente.

Cobb afirma que es posible porque él lo ha hecho antes y acepta el trabajo. Para poder llevarlo a cabo necesita un equipo que lo ayude a realizarlo, por lo que en adición a su mejor amigo, Arthur (Joseph Gordon-Levitt) recluta los servicios de Ariadne (Ellen Page), una joven estudiante de arquitectura quien será responsable de crear los laberintos de sueños; Eames (Tom Hardy), un falsificador con experiencia realizando fraudes en los sueños de otros; y Yusuf (Dileep Rao), un químico que proporcionará las drogas necesarias para inducir un sueño tan profundo como para plantar sueños dentro de sueños. En ese momento se hace evidente que pese a todas las apariencias, Inception es una heist movie, o una película de ladrones, donde un atrevido grupo planea un complejo golpe y lo realiza a la perfección pese a los obstáculos que se les presentan.

Sin embargo, en vez de asumir las características propias del género y usarlas para contar su historia, Nolan decidió seguir jugando a hacer cine pretencioso y de alta complejidad y poco a poco dejó que algunos de los elementos más interesantes de su historia cayeran a segundo plano, concentrándose en el drama de los problemas psicológicos de Cobb y minando cualquier posibilidad de lograr una película más profunda e inteligente. Lamentablemente nunca ahonda en la exploración de sus personajes, dejando que todos ellos se conviertan en simples cartones con la misma personalidad que los extras que pueblan el subconsciente de sus soñadores, siendo poco más que clichés de lo que una banda de superladrones debiera ser. Afortunadamente para su causa conjuuntó un talentoso elenco que, en adición a los antes mencionados, incluye a Michael Caine, Marion Cotilliard, Tom Berenger, Cyllian Murphy y Pete Postlethwaite, quienes a base de su esfuerzo y talento personales evitan que la película tenga el mismo nivel interpretativo que cualquier show de marionetas.

El problema principal de ser pretencioso sin estar dispuesto a verdaderamente arriesgarse creativamente es que los intentos de dar profundidad a la historia resultan predecibles y baratos al resultar tan obvios. La elección de los nombres de algunos personajes son un claro caso de ello: Ariadne es la encargada de diseñar el laberinto dentro del sueño y poco a poco se va convirtiendo en la única esperanza de Cobb para poder salir de éste, tal y como la Ariadne de la mitología griega ayudó a Teseo a salir del laberinto de Creta, en tanto que Yusuf (arábico de Josef o Yosafat) es alguien preparado para prevenir desastres dentro de los sueños, tal como el personaje bíblico del mismo nombre utiliza su don de interpretar los sueños para prevenir catástrofes.

A fin de cuentas Inception resulta una película moderadamente entretenida y con algunos detalles visuales interesantes, pero con muy poca sustancia y complejidad. Entretenida y cumplidora pero poco compleja u original, con unos visuales bien realizados pero poco emocionantes (además de no incluir nada que no hayamos visto antes), Inception resulta una víctima de su propia publicidad, pues resulta incapaz de cumplir las expectativas generadas tanto por el estudio como por aquellos entusiastas espectadores que compraron gustosamente toda la campaña. He de confesar que me ofendió un poco la soberbia de Nolan al pretender que su película resulta un absorbente sueño que envuelve a la audiencia, tal y como evidencia el uso en los créditos finales de la misma melodía que servía para alertar a los soñadores que estaban a punto de despertar, pero para esas alturas la verdad es que ya no me importaba demasiado.

Hay ocasiones en que una película es superada por el aparato mercadológico que la soporta, convirtiendo a la película en un elemento más de la campaña en vez de ser la razón de existir de ésta. Lamentablemente ese parece ser el caso de cualquier proyecto de Christopher Nolan realizado después de que reviviese la franquicia de Batman en 2005 con Batman Begins. Desde entonces, Warner Pictures lo ha convertido en una de sus propiedades más preciadas, rodeándolo de algodones y no escatimando recursos para armar y promocionar sus proyectos. Para un director en Hollywood el contar con esa clase de apoyo de parte de un estudio resulta difícil y conlleva una enorme responsabilidad, pues obviamente el estudio espera recuperar con creces la inversión realizada, lo que se traduce en una responsabilidad de parte del director de realizar películas comercialmente exitosas y dejar en segundo término el hacerlas para satisfacer sus propias expectativas como creador. Ignoro si ese sea el caso de Nolan o no, pues él parece bastante satisfecho con sus producciones y con la respuesta comercial que han tenido en taquilla.

Nolan es un director capaz y con méritos técnicos que en la actualidad pudiese ser únicamente opacado por David Fincher, pero no me parece que haya hecho nada todavía como para ser considerado un gran director. Supongo que no es culpa de Nolan las desmedidas reacciones de crítica y público (es ridículo pensar que haya quienes coloquen a una producción tan superficial como una de las mejores cinco películas de todos los tiempos a la vez que en esas mismas listas no aparecen trabajos de Kurosawa, Scorsese, Herzog, Hitchcock o Welles en las primeras veinte posiciones), pero creo que le haría bien seguir el ejemplo de gente como Steven Soderbergh o incluso George Clooney, quienes alternan sus superproducciones de estudio con proyectos personales donde el contenido importa más que la forma y las ideas reciben el valor que se merecen en manos de gente creativa y comprometida con su trabajo.

Personalmente a Nolan lo pongo en la misma categoría de los Spielberg, Zemeckis y Bay del mundo, lo que en realidad no tiene nada de malo, pero creo que todavía está muy lejos de poder ser contado entre los verdaderos realizadores y visionarios que han hecho del cine un arte más allá de la industria. Se trata de un realizador joven y con muchos años por delante, así que todavía podría convencerme de lo contrario, pero echando un vistazo a sus futuros compromisos, dudo que lo haga. La otra ruta es más fácil y a la larga es económicamente más satisfactoria.

agosto 12, 2010

Shrek Forever After

Es difícil de creer, pero han pasado casi diez años desde que Dreamworks, a través de la entonces recién adquirida Pacific Data Images, decidiera retar a Pixar por la supremacía en cine animado por computadora. Shrek representó el inicio de una competencia entre ambos estudios que llevó a acelerar el desarrollo de la animación computarizada a pasos agigantados y ofreciendo la mayor variedad de películas infantiles que se haya visto desde los años dorados de Disney.

Lamentablemente la franquicia de Shrek fue objeto de una sobreexplotación que terminó por desgastar el material y los personajes, con cada entrega subsecuente siendo más superficial y dependiente por entero de un humor referencial que resultaba además cada vez más rebuscado. La frescura y originalidad de la primera entrega se fue disolviendo y la tercera película me llevó a pensar que finalmente habían ordeñado a muerte a la vaca y era hora de moverse al siguiente establo. Sin embargo, el estudio decidió que era posible visitar la tierra de Far Far Away una vez más y permitir que los personajes se despidieran con un poco de dignidad, y eso  es precisamente lo que hace la cuarta entrega, Shrek Forever After.

La rutina que conlleva la vida de familia parece haber acabado con la independencia de Shrek, quien añora los días en que el pantano era solo suyo y los habitantes de las aldeas lejanas vivían aterrorizados por su existencia. A pesar de estar rodeado de familia y amigos, Shrek desearía poder revivir aquellos días aunque fuera solo por un día, sin saber que su deseo está a punto de cumplirse, con funestas consecuencias, gracias a Rumplestilskin, el malvado troll cuya vida fue arruinada, sin saberlo, por Shrek. El ogro es engañado por el nefasto duende y pensando que podrá ser él mismo por un día renuncia a toda su vida, teniendo solo 24 horas para intentar recuperarlo todo.

El recurso de utilizar una realidad alterna como un medio para enfocar la atención en los personajes no es precisamente original, pero en este caso funciona porque permite dejar en segundo plano el bagaje acumulado en las dos entregas anteriores y concentrarse en las relaciones entre los personajes. Lamentablemente hay un límite para lo que se puede hacer dentro de ese marco y el resultado final es una película que resulta más entrañable por lo que recuerda de la primera entrega que por cualquier aportación que pueda hacer, terminando con un mensaje tan común que resulta cansino: cuidado con lo que deseas, o peor aún, nadie sabe lo que tiene hasta que lo ve perdido.

Shrek Forever After (Shrek Para Siempre) es una película bastante entretenida y debiera resultar del agrado de los fans de la serie e incluso del espectador casual que no conozca la franquicia o los personajes, pero también es indicativo claro de que es hora de volver al restirador a trabajar en ideas nuevas. Ojalá Dreamworks ponga parte de los más de dos mil millones de dólares que ganó alrededor del mundo con esta franquicia a trabajar en el desarrollo de nuevas ideas y proyectos, tan originales y refrescantes como lo fue Shrek en el 2001.

agosto 10, 2010

Explicaciones y excusas (hacía tiempo que no lo hacía)

Viendo lo austero de mis textos durante el mes de julio no puedo dejar de sentirme mal ante la falta de atención a este blog. Supongo que va siendo tiempo de que ponga en orden mis asuntos y retome las actualizaciones constantes del blog. En las últimas semanas se alteró mi rutina debido al periodo escolar de vacaciones (mismo que tiene repercusiones directas en mi trabajo) y ello afectó la distribución de tiempo de mis actividades. Como suele ocurrir, el primer reflejo de esta falta de disciplina y autocontrol se da en la falta de actualizaciones en mis blogs, y ocurrió nuevamente.


Por otro lado, debo mencionar que hace unos días empecé a colaborar en Pasión Sports, un sitio dedicado a los deportes y donde, por lo pronto, estoy escribiendo sobre artes marciales mixtas (más concretamente sobre la UFC) y futbol americano de la NFL. Obviamente eso también tendrá reflejo en mis actualizaciones aquí, pues sobre la marcha decidiré que tanto pongo allá y que tanto aquí o si republicaré por acá mis textos de PS. También acabo de desenterrar un proyecto de traducción realizado básicamente por amor al arte, y mi carpeta de proyectos inconclusos, así que no me la he pasado precisamente descansando -aún cuando debo admitir que de repente si me da por andar perdiendo el tiempo-.

Desde esta tarde empezaré a darle salida a algunos pendientes y trataré de retomar la regularidad de los meses anteriores, así que espero no haber perdido en las últimas semanas a ese último puñado de lectores que aún me quedaba. Saludos a todos.

agosto 05, 2010

Knight and Day

Hay películas que desde el primer teaser trailer me gritan que no debo ir a verlas. A otras les toma uno o dos trailers hacerlo. Knight and Day no tuvo ni siquiera que esperar hasta tener algo filmado, pues desde el anuncio del proyecto con una breve sinopsis yo sabía que no era para mi. Cuando aparecieron los primeros avances llegué a la conclusión de que simplemente confirmaban todo mi recelo. Sin embargo, llegaron las vacaciones y con ellas una sequía de estrenos, razón por la que la semana anterior me dejé convencer por mi hermano y fuimos a verla. Mi único consuelo es que mi hermano pareció sufrirla tanto como yo.

June Havens (Cameron Diaz) es una mujer que se dedica a reparar y restaurar autos clásicos. Tras un viaje a Wichita en busca de algunas refacciones se dispone a regresar a su casa en Boston, donde debe prepararse para la boda de su hermana. En el aeropuerto se topa, literalmente, con Roy Miller (Tom Cruise), un misterioso hombre quien parece estar ocultando algo. Aparentemente compartirán vuelo, pero June es informada que el vuelo se sobrevendió y tendrá que esperar hasta el siguiente.

Miller está bajo vigilancia de quienes parecen ser agentes federales, quienes tras ver los videos del aeropuerto de su encuentro con June deciden permitirle abordar el avión. La pareja coquetea durante el vuelo, y mientras June va al baño Miller es atacado por el resto de los pasajeros y la tripulación del avión, por lo que termina matándolos a todos. Tras un aterrizaje forzoso en medio del campo, Miller droga a June y la lleva a su casa, advirtiéndolo no decir nada sobre él o el vuelo a nadie y previniéndola de agentes federales que irán a buscarla.

Al día siguiente June es abordada por agentes federales, con el agente Fitzgerald (Peter Saarsgard) al frente. Estos le dicen que la llevarán a un lugar seguro mientras localizan y neutralizan a Miller, quien según le explican, es un ex-agente que se robó una tecnología experimental que espera vender en el mercado negro. Mientras conducen por la autopista aparece Miller y se desata una balacera/persecusión que será la primera de muchas situaciones similares en la película. Miller explica su versión de los hechos, June duda si creerle o no. Se enfrentan a mercenarios, viajan a Europa, siguen coqueteándose, se involucran en más persecusiones y balaceras y hacen su mejor esfuerzo por verse bien. Fin.

La película tiene muchos problemas, tantos que no sé por donde empezar. Supongo que el primer error de los responsables fue confiar en que podían cargar todo el peso de la producción en el ya desgastado carisma de sus protagonistas. Lo peor de todo es que entre ellos ni siquiera existe la química de trabajo como para parecer potenciales amantes o fogosos adultos flirteando todo el tiempo, pues al verlos interactuar uno se imagina que son una pareja de hermanos acostumbrados a parrandear y divertirse juntos. Otro grave problema es la indefinición de la película, pues nunca se establece el tono de la historia, haciendo que la complicada mezcla de acción, comedia y romance no termine de cuajar nunca.

Tal vez una revisión del guión pudo haber ayudado a minimizar el daño, pero queda la sensación de que la producción se realizó casi al vapor, como si estuviesen intentando terminarla antes de que los inversionistas se retractaran o alguna de las estrellas decidiera abandonar el proyecto. Sea cual sea el caso, Knight and Day es una de las peores películas estrenadas este verano y recomendaría evitarla en la medida de lo posible. Si alguna de las secuencias de acción los hacía sentirse intrigados, olvídenlo. Todas, salvo una, están en el trailer de la película, y la única que omitieron tiene una composición en CGI tan pobre y mal hecha que a mi también me hubiera dado vergüenza incluirla. Sinceramente, ahorrense el gasto. No vale la pena.