febrero 18, 2011

Reseña: True Grit

Los Hermanos Coen se cuentan desde hace varios años entre mis cineastas favoritos. Sus películas suelen ser imaginativas fábulas acerca de la condición humana y en más de veinte años esta singular pareja de escritores/directores/productores ha demostrado que pueden pasar de un género a otro sin mayor problema y presumiendo de una filmografía en la que prácticamente no hay nada que reprochar -hagamos de cuenta como que nunca hicieron el remake de The Lady Killers- y si mucho que elogiar.

Su primer gran roce con el éxito y reconocimiento fue gracias a Fargo (Fargo: Secuestro Voluntario), pero lo que muchos identifican como la cúspide de sus carreras es No Country for Old Men (Sin Lugar para los Débiles), cinta que arrasara con la gran mayoría de los premios cinematográficos hace unos años. Desde entonces han realizado apenas tres películas, todas ellas diferentes en tema y tono pero todas por igual perfectamente recomendables (Aquí pueden mis comentarios sobre Burn After Reading y A Serious Man). Este año True Grit se encuentra nominada a varios premios y es, junto a The Social Network y The King's Speech, una de las grandes favoritas para la próxima entrega de los Oscar.

True Grit (Temple de Acero) cuenta la historia de Mattie Ross (Hailee Steinfeld), una joven de catorce años que contrata a Rooster Cogburn (Jeff Bridges) un duro y veterano US Marshall, para que la ayude a rastrear y llevar a la justicia a Tom Chaney (Josh Brolin), un ex-empleado de su padre quien le robó y lo mató a sangre fría. Presuntamente Chaney se unió a una banda de asaltantes y está escondiéndose junto con ellos en medio de una nación piel roja. Se les une en la persecución LeBouf (Matt Damon) un marshall texano quien busca a Chaney por crímenes cometidos bajo otro alias en el estado de Texas.

Existía una versión anterior de True Grit, producida en los 1960s y protagonizada por John Wayne, quien si no mal recuerdo ganó -o al menos estuvo nominado- el Oscar como Mejor Actor por su interpretación de Rooster Cogburn. Esa película debo haberla visto en mi adolescencia y la verdad es que mentiría si dijera que la recuerdo bien, pero me inclino a pensar que no era tan buena como la versión de los Coen. Creo que algo que me gusta del trabajo de los hermanos es que en todas sus películas se puede sentir el amor que tienen por el medio, y True Grit no es la excepción.

La fotografía de la película es espectacular. Hay algunas tomas panorámicas que enfatizan la clase de paisajes que recuerdo haber visto en viejos westerns, así que imagino que debe haber muchas tomas que fueron planeadas pensando en emular u homenajear algunas películas clásicas, aunque no me atrevería a intentar adivinar cuales sean. Me queda la impresión de que los Coen decidieron hacer una película que fuese a la vez un homenaje y una despedida a un género prácticamente abandonado, y lo digo porque, sobre todo hacia el final de la película, sentí una nostalgia similar a la que me invadió cuando vi The Unforgiven, de Clint Eastwood.

Independientemente de si les gustan o no las películas de Ethan y Joel Coen, creo que True Grit es la clase de historia que puede disfrutar cualquiera sin importar sexo o edad, y esa clase de universalidad es algo cada vez más difícil de alcanzar en cualquier medio. Altamente recomendada.
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