septiembre 30, 2011

Reseña: Anansi Boys

Anansi Boys era una lectura que traía pendiente de bastante tiempo atrás y las razones son tan curiosas como caprichosas. Desde que apareció Neverwhere, primera novela de Neil Gaiman, misma que era una adaptación de la trama de una serie de TV que el autor desarrolló para la BBC, hace ya más de quince años, decidí que compraría las novelas y trabajos de prosa de Gaiman, siempre que fuese posible, en su primera edición en pasta dura.

Esto no era tarea fácil al vivir en un país donde el inglés no es el idioma nativo y que no se caracteriza por ser un mercado importante para escritores y editoriales extranjeras. La manera más práctica de conseguir estos libros era encargándolos a través de la tienda de comics que se encargaba de satisfacer el resto de mis necesidades de lectura, pues al ser Gaiman un reconocido autor en ese medio, sus libros siempre aparecían en el catálogo del distribuidor.

Lamentablemente mi tienda favorita tuvo algunos problemas económicos y administrativos que afectaron la calidad en el servicio y acabaron con su status de proveedor confiable, y la tienda que elegí para reemplazarla me ofrecía un muy buen servicio con los comics pero no tanto con los libros. Este periodo de transición de proveedor coincidió con la aparición de Anansi Boys y pensé que tendría que conformarme con una edición diferente, pues ni siquiera a través de un amigo que viajó a los Estados Unidos unos meses más tarde -tal como lo comenté aquí- pude hacerme con una copia.

Hace unos meses, mientras armaba un pedido de libros que encargaría desde Amazon, me acordé que había ido posponiendo su compra, así que lo agregué. La sorpresa me la llevé cuando lo recibí y por pura curiosidad revisé la indicia para descubrir que se trataba, al igual que con todos mis libros anteriores de Gaiman, de la primera edición americana, hecho que me sorprendió pues han pasado más de cinco años desde su publicación.

Normalmente se considera a este libro como un derivado de American Gods -aquí pueden leer mis comentarios de ese libro-, aunque no me parece del todo cierto. Anansi era un personaje secundario en aquel libro, donde le llamaban Mr. Nancy y, como su nombre lo indica, Anansi Boys (Los Hijos de Anansi en su edición española), trata sobre sus hijos, sin hacer mención alguna a eventos o personajes aparecidos en American Gods.

Charlie Nancy es un tímido empleado contable en una agencia de representación artística de Londres. A pesar de no ser obeso, Charlie nunca se ha podido quitar de encima el mote de Fat Charlie, apodo que su padre le puso durante su rechoncha infancia, cuando vivían juntos en Florida. Charlie está comprometido para casarse y su novia intenta convencerlo de invite a su padre, a quien no ve desde que sus padres se separaron y él se fue a vivir a Londres con su madre.

Cuando finalmente se decide a contactar a una vieja vecina para localizar a su padre, es sorprendido con la noticia de que su padre acaba de fallecer y lo están esperando para el servicio fúnebre, a realizarse al día sigueinte. Charlie vuela a América y asiste al funeral, siendo después acorralado por las antiguas amigas de su madre, quienes lo llevan a su antigua casa. Ahí, sin previo aviso, una de ellas le informa que tiene un hermano.

Charlie se rehúsa a aceptarlo, pues no lo recuerda y cree que es algo que nunca olvidaría, pero la mujer insiste, añadiendo que su hermano, Spider, es alguien especial, como lo era su padre, y que si algún día quiere conocerlo lo único que necesita hacer es decírselo a una araña y que ésta entregará el mensaje. Charlie desecha esta información como meras supersticiones de su amable pero senil vecina y regresa a casa. Semanas más tarde, tras una tensa cena con su futura suegra, Charlie está un poco borracho y al volver a casa encuentra una araña, a la que le dice que informe a su hermano que le gustaría conocerlo y que va siendo tiempo que le pague una visita.

Al día siguiente Charlie recibe una visita de Spider, quien innegablemente es su hermano, pues son idénticos. Excepto, claro, por el hecho de que Spider es esbelto y atractivo, se comporta con soltura y naturalidad en cualquier entorno, y es profundamente extrovertido y caprichoso. O sea que no se parecen en nada. A Spider le toma apenas unas horas poner de cabeza la vida de Charlie, llevándoselo de fiesta, suplantándolo en el trabajo y, lo peor de todo usurpando su lugar en una cita con su novia.


Charlie intenta de todo para regresar las cosas a la normalidad, pero es imposible, Spider siempre obtiene lo que quiere. Pronto Charlie se ve confrontado con la verdad: su padre, el Sr. Nancy, era en realidad Anansi, el Dios Araña, dueño y protagonista de todas las historias. Y Spider parece haber heredado todos sus dones y poderes. La clase de compromisos a que Charlie accederá para sacar a Spider de su vida alterarán las vidas de ambos para siempre.

Anansi Boys es una divertida novela de fantasía para todas las edades y representa un fácil punto de entrada para cualquier lector con curiosidad por el trabajo de Gaiman, quien es desde hace mucho uno de mis autores favoritos y no me canso de recomendarlo. Realmente no veo mucho caso en explayarme elogiando la novela o la forma en que está escrita, pues me arriesgo a repetir todo lo que he dicho antes sobre el trabajo de este excelente autor, quien, por cierto, vendió recientemente los derechos de American Gods a HBO, canal que parece haber encontrado un público para la fantasía adulta con su excelente adaptación de A Game of Thrones.

Solo me resta comentar que la edición en español de esta novela puede ser hallada con bastante facilidad -al menos en la Ciudad de México- y a muy buen precio, pues constantemente se le encuentra en las mesas de ofertas de librerías y supermercados, además de en los stands de libros que hay en algunas estaciones del metro.

Lectura ampliamente recomendada.

septiembre 29, 2011

Reseña: Don Gato y su Pandilla

Si en México existe una serie animada que pueda ser considerada como "de culto", sin duda tendría que ser Don Gato y su Pandilla. Producida originalmente en los Estados Unidos por la popular casa de animación Hanna-Barbera a principios de los 1960s, la serie nunca gozó de gran éxito o popularidad en la Unión Americana, durando únicamente una temporada y sumando un total de apenas treinta episodios.

En México la cosa fue completamente diferente, pues un grupo de talentosos traductores y actores de doblaje logró inyectar a la serie la personalidad y humor de los que carecía en su idioma original, convirtiéndola en un clásico instantáneo. El éxito y popularidad de la serie en México ha sido tal, que se ha transmitido de manera prácticamente ininterrumpida durante las más de cuatro décadas que han pasado desde su emisión original en nuestro país.

Hace un par de años comenzaron a circular rumores sobre una nueva versión, esta vez producida en México. Conforme el proyecto fue avanzando se reveló que en realidad se trataría de una película y no de una nueva serie y que el proyecto estaba siendo desarrollado por Ánima Estudios en asociación con la empresa argentina Illusion Studios, con la venía, claro, de Warner Pictures.

Hace unos meses empezaron a circular por internet las primeras imágenes, y la verdad es que no se veían nada mal. Los diseños respetaban el aspecto clásico de los personajes pero actualizando su aspecto como corresponde a una película en 3D, pero por ese lado no se anticipaba mayor problema. Meses más adelante empezaron a aparecer los primeros avances, y entonces si fue momento de preocuparse para quienes somos fans de estos personajes.

Estos avances mostraban un exceso de referencias a momentos clásicos de la serie, en el sentido de que parecía ser que lo único nuevo que aportaría la película sería el personaje que fungiría como villano en la misma, el Jefe de Policía Buenrostro. Cada nuevo video o trailer que aparecía hacía que mis esperanzas acerca de tener una película al menos rescatable fueran decreciendo exponencialmente.

Lamentablemente mi hermano decidió no escucharme, me acusó de prejuicioso, y me hizo que lo acompañase a verla. Al menos espero que haya aprendido su lección y no me vuelva a llevar la contra.

La película comienza con el familiar status quo con el que estamos familiarizados. Don Gato sigue ideando formas de alimentar y entretener a su pandilla a costillas de sus vecinos y los comerciantes de la ciudad, mientras el oficial Matute intenta contenerlo o mantener los daños bajo control.

Matute les comenta que está a la espera de un importante ascenso, y se emociona cuando es llamado a la jefatura de policía. Sin embargo, al llegar ahí, se entera que no será ascendido, pues aunque su jefe ha decidido retirarse, ya ha elegido un sucesor en la figura de Lucas Buenrostro, quien se convertirá en el nuevo Jefe de Policía y en un gigantesco dolor de cabeza tanto para Matute como para Don Gato y sus muchachos.

Buenrostro despide a toda la policía de la ciudad, excepto a Matute, y empieza a implementar una serie de leyes abusivas y sis sentido. Don Gato se interpone en su camino y lo envía a la cárcel, forzando a Matute a unir fuerzas con el resto de la pandilla para intentar rescatar a Don Gato y restablecer el orden en la ciudad.

Tal vez parezca un simplón resumen de la trama, pero la verdad es que tuve que escarbar en el material disponible para hacer una síntesis coherente de la pobre excusa de historia que tiene la película. La historia carece de sentido, está llena de hoyos argumentales y contradicciones, y al final parece haber sido solo un pretexto para incluir cuanta referencia a la serie original fuese posible. El problema es que ninguna de las referencias es siquiera una sombra de lo que intentaban homenajear.

Es de sobra conocido que la clave para la popularidad en México de la serie fue el doblaje, por lo que es de entender que se buscase al responsable de la adaptación al español de la serie original, Rubén Arvizu, y que se consiguieran tambien los servicios de la más conocida de las voces originales, la de Jorge Arvizu, "El Tata", quien retomase en esta ocasión su trabajo interpretando a Cucho y a Benito Bodoque. Lamentablemente para lo único que sirve su presencia es para recordarnos lo bueno que solía ser en su trabajo, aunque eso haya sido hace muchos años.

No quiero ahondar demasiado en lo poco que me gustó la película. Baste decir que la falta de trama o desarrollo de personajes provoca que la película tenga un ritmo extremadamente lento, resultando más aburrida que mala, y que aún cuando la animación es cumplidora y tiene sus momentos, no hay nada que destacar en ella.

La mejor secuencia es la de créditos finales, no solo porque señala que la película finalmente acabó, si no porque está diseñada de una manera bastante atractiva y porque, a diferencia de la película en si, realiza un verdadero homenaje a la serie de televisión.

Espero que no hayan malgastado su dinero viendo esta pobre excusa de película, y si realmente tienen ganas de divertirse con estos personajes, les recomiendo tomar el dinero que hubiesen usado para comprar los boletos y comprarse el paquete con la serie completa, mismo que pueden encontrar a precios bastante accesibles en los diverso locales de las distribuidoras que hay en la ciudad, y bastante razonable incluso en la cadena más conocida.

Advertidos están.

septiembre 21, 2011

Reseña: La Chance de Ma Vie

Como cada año, lo que encuentro más atractivo del Tour de Cine Francés son las comedias románticas, pues extrañamnete se trata de películas que no encuentran espacio en la cartelera comercial, aún a pesar de tratarse uno de los géneros más populares cuando de cine hollywoodense se trata. En términos generales encuentro que en Francia el género es más fresco e inteligente que en los Estados Unidos, y creo que no soy el único, pues es común hallar remakes americanos de muchas cintas del género.

Imagino que debe tratarse de una decisión de las distribuidoras, pues de otro modo no se entiende. Quizás se deba a la carencia de "star power", aún si eso sería culpa precisamente de las distribuidoras, porque si no hay cine francés de manera frecuente y habitual en nuestras salas, ¿cómo pretenden que la gente pueda conocer, identificar o seguir actores y actrices?

La Chance de Ma Vie (La Oportunidad de mi Vida) cuenta la historia de Julien Monnier (François-Xavier Demaison), un simpático y exitoso consejero matrimonial quien a pesar de su honesto y profundo entendimiento de las relaciones de pareja, está soltero. Julien está convencido de que su destino es estar solo, pues desde la infancia ha sufrido un grave problema para encontrar pareja.

A través de flashbacks tenemos un recuento de la vida amorosa de Julien, quien parece ser un tremendo generador de mala suerte para cualquier mujer interesada en él. La mala suerte y el infortunio parecen ensañarse con cualquier mujer dispuesta a compartir su vida, llevándolo a pensar que por el bien de todas, lo mejor es olvidarse de buscar pareja. Al menos hasta que en una boda conoce a Johanna (Virginie Efira), una joven y atractiva diseñadora.

En principio Julien se resiste a pedirle su teléfono o a buscar llevar las cosas más allá de la breve charla que comparten en la fiesta, y para cuando se arrepiente es demasiado tarde para tratar de encontrarla.

Sin embargo, la suerte corre a su favor, pues ella lo busca algunos días después para buscar su consejo profesional lidiando con su actual relación. Una vez que es claro que ésta ha llegado a su fin, Johanna se siente desolada y Julien la invita a cenar para confortarla. La cena pronto se convierte en baile, karaoke, y videojuegos en un bar, lo que termina por llevarlos a una noche de lo que ambos esperan sea solo sexo casual y sin ataduras o complicaciones.

Poco a poco lo suyo se va convirtiendo en una relación estable, con la natural aprehensión que esto provoca en Julien. Johanna se niega a creer que él sea realmente un imán de mala suerte para sus parejas, aún después de escuchar su historia y pese a haber sufrido ella misma algunos desaguisados desde que están juntos.

Eventualmente los infortunios que le suceden empiezan a afectar el futuro de su prometedora carrera como diseñadora, por lo que Johanna se verá forzada a evaluar su situación para decidir que es lo que prefiere obtener en la vida, el éxito profesional o la felicidad personal.

La película fue dirigida por Nicolas Cuche sobre un guión de Luc Bossi y Laurent Turner.

Cuche tiene un largo historial trabajando en televisión y La Chance de Ma Vie es su primer largometraje, en tanto que Bossi y Turner tienen varios años de experiencia por separado. Esta fue su primera colaboración y desde entonces han vuelto a trabajar juntos en otras dos ocasiones.

La película es sumamente fresca y resulta un agradable cambio de ritmo respecto a las películas del género a que Hollywood nos ha acostumbrado. Los personajes son agradables y humanos y es mucho más fácil relacionarse con ellos que con los cartones sin personalidad interpretados por estrellas que pululan en las chick flicks americanas.

No es secreto que soy aficionado al género, como tampoco lo es que me encuentro harto de la mala manera en que este ha sido tratado en los últimos tiempos por una industria que favorece los nombres y rostros por sobre las historias y conceptos.

Lamentablemente los problemas de distribución en nuestro país para el cine francés no se limitan a las salas cinematográficas, así que a no ser que vivan en alguna ciudad incluida en el itinerario del mencionado Tour será muy difícil que puedan encontrar esta película. Sin embargo, si logran encontrarla de cualquier manera, les sugiero le den una oportunidad, pues no se van a arrepentir. Cinta bastante recomendada.

septiembre 15, 2011

Reseña: Rise of the Planet of the Apes

Cuando se empezó a hablar hace unos años de relanzar la franquicia del Planeta de los Simios fue una noticia recibida con cierto recelo, sobre todo luego de la versión de Tim Burton -misma que, he de confesar, no me molesta tanto como a la mayoría, salvo por su horrible, estúpido e indefendible final- y la oleada de reacciones negativas que generó. Después se habló de la intención de empezar con una precuela, lo cual me pareció una idea aún peor, pues las precuelas rara vez son buenas películas, y menos si se trata de franquicias de ciencia ficción.

Sin embargo, conforme el proyecto fue avanzando se iba haciendo evidente que no se trataba de otro simple intento de explotar la franquicia en busca de ganancias rápidas. Al involucrarse Weta Digital quedó garantizado que los visuales serían de la mejor calidad posible, y los primeros avances lo demostraban. Luego vinieron los trailers, donde se apuntaba a una historia interesante y congruente con la mitología de la saga.

Rise of the Planet of the Apes (El Planeta de los Simios: [R]evolución), cuenta sobre la búsqueda de Will Rodman (James Franco) de una posible cura para el Alzheimer. Will trabaja en un laboratorio farmacéutico en San Francisco, California, donde está probando un retrovirus genéticamente desarrollado en chimpancés.


Will está convencido de tener resultados suficientemente positivos como para empezar a hacer pruebas en seres humanos, pero el más desarrollado de sus sujetos, una hembra llamada Bright Eyes, adquiere un comportamiento violento frente a la junta de consejo de la empresa, provocando el cierre de toda su línea de investigación y la orden de Jacobs (David Oyelowo), su jefe, de poner a dormir a todos los chimpancés del laboratorio.

Sin embargo, Franklin (Tyler Labine), el responsable de cuidar a los chimpancés, descubre un bebé recién nacido en la jaula de Bright Eyes y se rehusa a matarlo, entregándolo a Will para que haga con él lo que prefiera. Will se lleva el bebé a casa, donde su padre (John Lithgow), quien sufre de Alzheimer, lo bautiza como Caesar.

Desde temprana edad Caesar (Andy Serkis) da muestras de gran inteligencia, aprendiendo a comunicarse y a utilizar herramientas. Tras un altercado con los niños de un vecino, Will lleva a Caesar con la veterinaria del zoológico, Caroline (Freida Pinto), quien le sugiere permitirle a Caesar pasar más tiempo en espacios abiertos, lo que lleva a frecuentes visitas al Parque Nacional Muir Woods, al otro lado de la bahía.

Will utiliza en secreto su retrovirus con su padre, quien rápidamente da muestras de mejoría y no solo parece ir recuperando sus facultades, si no incluso mejorando sus funciones cerebrales. Sin embargo, la mejoría es temporal, pues el sistema inmunológico empieza a atacar al virus, acelerando el deterioro neuronal. Will empieza a trabajar en una nueva versión del virus, y convence a Jacobs de aprobar que se inicien las pruebas de esta nueva versión con chimpancés. Las primeras pruebas son tan exitosas que Jacobs ordena extenderlas a más simios antes de realizar los protocolos de seguridad en busca de efectos secundarios.

El deterioro del padre de Will sigue, y uno de sus epiodios provoca la ira de uno de sus vecinos y la intervención de Caesar en su defensa. Como resultado, Caesar es tomado de la custodia de Will y puesto en un santuario para primates, donde los simios son tratados de manera cruel por John Landon (Brian Cox) y su hijo Dodge (Tom Felton). En ese santuario Caesar tiene su primer contacto con otros primates y descubre el desprecio con que los humanos tratan a otras especies.

La avaricia de Jacobs provoca descuidos en el laboratorio que exponen a seres humanos casi al mismo tiempo que Caesar empieza a pensar en un modo de alcanzar la libertad para todos los habitantes del santuario. Convencido de que necesita que los simios sean más inteligentes, Caesar roba muestras del virus de casa de Will y expone a todos los simios del santuario. El climax de la película se da con una extraordinaria escena de pelea sobre el puente de la bahía.

La película recuerda en muchos aspectos a las viejas películas de ciencia ficción en donde se desarrollaba una trama cerebral e inteligente antes de cerrar con alguna secuencia espectacular. El trabajo en el guión es digno de ser reconocido, pues es evidente que se trata de una labor de amor de parte de los autores, quienes toman los elementos base de la mitología de El Planeta de los Simios y construyen hacia y alrededor de ellos.

La película está llena de menciones y referencias que harán las delicias de los aficionados a la serie, sin que en ningún momento representen una distracción o un obstáculo narrativo, por lo que la película es igualmente disfrutable para quien nunca haya visto ninguna de las películas anteriores. Igualmente destacable resulta la actuación de Andy Serkis en el papel de Caesar, quien es, sin lugar a dudas, el protagonista principal de la historia.

Los efectos visuales son impresionantes, las actuaciones sólidas y la historia inteligente y bien planeada. ¿Qué más se puede pedir como entretenimiento de calidad? Rise of the Planet of the Apes es una excelente opción de entretenimiento inteligente y una muestra más de que la ciencia ficción no está muerta ni pasada de moda.

Absolutamente recomendable.

septiembre 08, 2011

Reseña: Paul

Una de las aparentes víctimas del esquema de calendarización de las distribuidoras en nuestro país era Paul, una comedia de ciencia ficción escrita por Simon Pegg y Nick Frost y dirigida por Greg Mottola. Afortunadamente se trató solo de un retraso en su estreno y no de un caso de tener que esperar a ver cuando aparecía en DVD o buscarla por medios "alternativos".

El único antecedente que tengo de Mottola es Superbad, comedia que dirigió hace unos años y de la cual tengo referencias encontradas. El hecho de que haya sido escrita por Seth Rogen y producida por Judd Appatow me hizo evitar verla en la medida de lo posible. En cuanto a Frost y Pegg, obviamente estoy familiarizado con ellos por Spaced, Shaun of the Dead (El Desesperar de los Muetos) y Hot Fuzz (Super Policias), en donde Pegg también fue co-escritor. Me parece que es la primera vez que comparte créditos en ese rubro con Frost.

Clive Gollins (Frost) y Graeme Willy (Pegg), son dos geeks británicos aficionados a los comics y la ciencia ficción. De vacaciones por América, Clive y Graeme, quienes son aspirantes a escritor e ilustrador, visitan primero la Comic Con de San Diego y después alquilan una casa rodante para ir a conocer el corazón de los avistamientos OVNI en los Estados Unidos.

Mientras atraviesan el desierto a bordo de su vehículo alquilado visitando los míticos sitios sobre los que antes solo habían leído, la pareja de amigos presencia un aparatoso accidente de tránsito tras ser rebasados por un auto negro. Tras estacionarse para ver si hay alguien que requiera asistencia, se llevan la sorpresa de su vida al descubrir que el tripulante del auto accidentado no es un ser humano, si no un estereotípico extraterrestre que se presenta como Paul.

 Paul es un extraterrestre caído a la Tierra hace varias décadas, y durante todo este tiempo ha estado recluido en una base secreta de la Fuerza Aérea en medio del desierto. Aparentemente ha pasado el tiempo ahí filtrando información a las autoridades sobre tecnología y detalles de su especie, pero una vez llegado el punto en que no podían extraerle más información lo habían programado para ser disectado y estudiado a fondo, provocando así su desbocada fuga.

Tras suplicar la asistencia de Graeme y Clive, estos acceden a ayudarlo a llegar a su destino, un punto de encuentro donde Paul espera poder ser recogido por los suyos. Las cosas no serán tan fáciles como un paseo, pues tras la pista de Paul se encuentra el agente Zoil (Jason Bateman), un rudo e implacable Hombre de Negro con instrucciones de capturar a Paul y regresarlo a la base. Para facilitar su labor, Zoil recluta a dos agentes federales (Bill Hader y Joe Lo Truglio), quienes resultan ser bastante ineptos.

En el camino el trío de inusuales turistas recoge a Ruth (Kristen Wiig), una joven fundamentalista cristiana que administra un campamento de casas rodantes junto a su padre (John Carroll Lynch), provocando que este último se una a la persecusión. Ruth y Grame pronto desarrollan una mutua atracción y la chica ve retadas todas sus creencias por la existencia y experiencias de Paul.

Al igual que las anteriores colaboraciones de Pegg y Frost, Paul es una inteligente comedia llena de personajes humanos y creíbles con los que es fácil sentirse identificado. Existen una gran cantidad de referencias a películas de ciencia ficción o de temática extraterrestre, sobre todo a Star Wars y Close Encounters of the Tird Kind (Encuentros Cercanos del Tercer Tipo), aunque hay que destacar que el humor no depende de ellas.

Paul es una divertida e inteligente comedia que debiera ser del agrado de todos los fans de la ciencia ficción y de muy buena parte del público que no es aficionado al género.

Altamente recomendada.

septiembre 01, 2011

Reseña: Midnight in Paris

Woody Allen es un director que divide opiniones, y para fines prácticos solo tiene aficionados y detractores. Si bien estoy de acuerdo en que su carrera dio un fuerte bajón durante buena parte de los 1980s y 90s, en términos generales creo que podría considerarme fan de su trabajo. Desde las inusuales comedias de sus inicios hasta los oscuros dramas de años recientes, y pasando por su etapa más personal durante la década de los setentas, considero que si algo ha caracterizado al cine de este singular realizador neoyorquino es que tiene una voz y una visión personales que siempre encuentran salida en sus películas.

Anteriormente ligado a la ciudad de Nueva York, Allen tiene algunos años ya trabajando en el Viejo Mundo, lejos de su hogar, y parece haber resultado favorecido con el cambio de aires. Tras filmar un puñado de películas en Inglaterra y España ahora suma una en Francia, o más concretamente, en París.

Si bien sus dramas "europeos" habían marcado un notable regreso en términos de la calidad de sus películas y resultaron mayormente buenas películas, sus incursiones recientes en el género de comedia - Scoop, Whatever Works, You'll Meet a Tall Dark Stranger, etc.- dejaban bastante que desear.

Afortunadamente Midnight in Paris (Medianoche en París ) rompe con esa tendencia y es no solo la mejor comedia de Allen en mucho tiempo, si no también la mejor película que nos haya dado en mucho tiempo. Gil Pender (Owen Wilson) es un guionista de Hollywood que desea cambiar de carrera y está trabajando en su primera novela. Aprovechando un viaje de negocios de sus futuros suegros a Paris, Gil y su prometida, Inez (Rachel McAdams) se toman unas vacaciones con ellos.

Gil está encantado con la ciudad y tiene la idea de que quizás lo que necesita para poder terminar su libro es contagiarse un poco de la bohemia que marcó a la Ciudad Luz durante la década de los 1920s, cuando se convirtió en el punto de reunión de toda clase de artistas y creativos de todo el mundo.

Los desencuentros entre el romántico escritor y su prometida van en aumento, y cuando se encuentran con Paul (Michael Sheen), un pedante amigo de ella y quien busca arrastrarlos a toda clase de eventos y reuniones, las cosas solo pueden ponerse peor. Lo único que Gil quisiera es poder alejarse de todos ellos y dedicarse a disfrutar de la ciudad a su manera. Luego de una cata de vinos se le presenta la oportunidad, pues decide no acompañarlos a bailar y se pierde de camino a su hotel.

La ciudad parece transformarse por arte de magia pasada la medianoche, y Gil se encuentra en un mundo que es exactamente como el se imaginaba que serían las fiestas y reuniones de lo que él considera como la época dorada de la ciudad. El problema es que es exactamente así, celebridades incluidas.

El sorprendido escritor se encuentra departiendo y conviviendo con artistas y escritores como F. Scott Fitzgerald, Ernest Hemingway, Salvador Dalí, Pablo Picasso y Cole Porter, además de conocer a una sensual e interesante mujer llamada Adriana (Marion Cotillard), amante de varios pintores y quien parece sentirse igualmente atraida por él. Gil sale entonces cada noche a seguir explorando el país de sus sueños, para preocupación y recelo de Inez y sus padres.

En la superficie Midnight in Paris  tiene mucho del sutil humor que caracterizaba a algunas de las mejores comedias de Allen, pero tal vez su mayor virtud consiste en no quedarse simplemente en eso, pues la historia explora temas más profundos con el personaje de Gil sirviendo como el sustituto de turno para Allen.


La película tiene un ritmo muy balanceado, sin llegar a la lentitud que caracteriza algunos de los dramas del director pero sin esforzarse tampoco por acelerar el desarrollo de la historia. Allen se toma su tiempo para establecer el entorno y permitir que Paris se convierta en uno más de sus personajes del mismo modo que solía hacerlo con Nueva York hace unas décadas.

El elenco es tan completo y espectacular como acostumbra el director, contando en esta ocasión con los servicios, además de los antes mencionados, de Tom Hiddleston, Adrien Brody, Kathy Bates, Carla Bruni y Allison Pill. Destacaría la interpretación de Owen Wilson, quien logra canalizar lo suficiente de la personalidad de Allen como para ser fácilmente identificado como su reemplazo de turno, pero no tanto como para parecer una mala imitación.

Si les gusta el cine de Woody Allen, seguramente disfrutarán descubriendo que el viejo maestro todavía tiene algunas historias que contar, y si no lo son, esta puede ser una buena oportunidad para entender porque se le tiene en tan alta estima.

Bastante recomendada.