mayo 30, 2012

Reseña: Men in Black 3 (Hombres de Negro 3)

Quince años han pasado desde el estreno de Men in Black, y desde entonces muchas cosas han cambiado en cuanto al cine y su relación con los comics. Basada en un comic tan oscuro que a la fecha prácticamente nadie lo conoce, la película fue un rotundo éxito que engendró una no tan exitosa secuela en el 2002. Curiosamente, los derechos pertenecen a Disney a través de una larga serie de adquisiciones. El comic apareció originalmente en 1990, en una miniserie de tres números publicados por Aircel Comics, empresa que años más tarde sería comprada por Malibu Comics, que a su vez fue vendida a Marvel Comics, siendo esta última la más reciente adquisición multimillonaria del Emporio del ratón.

Esta película también representa el retorno al cine de Barry Sonnenfeld, quien no dirigía una película desde Men in Black 2 (Miento, dirigió una con Robin Williams hace unos años, pero hagamos de cuenta como que no lo hizo).

¿No es mucha coincidencia que Barry Sonnenfeld se alejara varios años del cine tras trabajar con Robin Williams? Lo mismo hizo Francis Ford Coppola después de dirigirlo en Jack. Tal vez alguien tendría que darse cuenta del impacto nocivo del... ah... "comediante" en cuestión en la industria cinematográfica. Pero me estoy desviando del tema.

Men in Black 3 reúne a los Agentes J (Will Smith) y K (Tommy Lee Jones), quienes como parte de los Hombres de Negro persisten en su misión de proteger al mundo de la escoria del Universo.

Cuando un peligroso asesino intergaláctico llamado Boris (Jemaine Clement) escapa de una prisión de máxima seguridad, será responsabilidad de nuestros héroes detenerlo lo más pronto posible.

El problema es que Boris tienen intenciones retroactivas, pues planea viajar al pasado y alterar los eventos que llevaron a su captura y a la eventual extinción de su especie, lo que significa que piensa matar a K en 1969. El mundo es alterado, pero aparentemente la única persona consciente del cambio es J. Una vez que informa a su superior, O (Emma Thompson) lo que sucedió, sólo existe una solución posible: Tendrá que viajar al pasado para salvar a su compañero casi treinta años antes de conocerlo.

J es instruido acerca de lo que debe hacer. Armado solo con la información que recuerda de los eventos originales, J deberá detener a la versión presente de Boris, intentando no interferir con la versión pasada del mismo, además de intentar no entrar en contacto con la versión más joven de K (Josh Brolin). Sencillo, como suelen ser las paradojas temporales. Sin embargo, las cosas no salen de acuerdo a lo planeado y pronto los agentes se ven forzados a trabajar en equipo para detener a ambos Boris.

Nuevamente cayó sobre los hombros del talentoso Rick Baker el diseñar y realizar el maquillaje y prostéticos para todos los alienígenas en la película, así que por el lado de los visuales no hay nada que reclamar, pues son, al menos, tan buenos como en las entregas anteriores.

En cuanto a la historia, debo confesar que mis expectativas eran realmente bajas, sobre todo considerando lo pobre que fue en ese sentido Men in Black 2, y salí gratamente sorprendido. La premisa es bastante simple tanto en concepto como en su ejecución, pero el guión fue construido de tal forma que los personajes reciben todo el enfoque, lo que siempre será una buena decisión, sobre todo en un entorno como el de esta franquicia, donde no queda nada más que explicar.

Con la atención puesta en los personajes, el trabajo de los actores cobra mayor importancia. Tommy Lee Jones y Emma Thompson tienen muy poco tiempo en pantalla, pero cumplen en lo que ses requiere. Will Smith retoma el personaje de J con la simpatía y carisma que lo caracterizan, pero añade ahora un toque humano que no estaba presente en las películas anteriores.

Sin embargo, quien se roba la película es Josh Brolin con su interpretación del joven K. Brolin replica los manerismos e inflexiones vocales de Jones con una facilidad pasmosa, haciendo que uno olvide por completo que el parecido físico entre ambos es casi inexistente, y recordándome del trabajo que Rob Lowe hiciese en Austin Powers: The Spy that Shagged Me al interpretar a una joven versión de Robert Wagner como Number 2.

Men in Black 3 es una divertida comedia de ciencia ficción que debiera ser del agrado de cualquier fan de la serie, a la vez que representa una entretenida opción de entretenimiento escapista para el espectador casual.

Película bastante recomendable.
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