junio 28, 2012

Reseña: The Graveyard Book, de Neil Gaiman

No es un secreto que Neil Gaiman es, desde hace muchos años, uno de mis autores favoritos, como tampoco es un secreto que me encantan sus libros infantiles, mismos que lo han hecho acreedor de numerosos premios y reconocimientos alrededor del mundo. Sé que hay quienes piensan que se trata de libros simples y sin ningún valor literario, pero con ello solo demuestran prejuicios y desconocimiento del tema.

Además, ¿cuantos libros pueden presumir de iniciar su historia en medio de la noche siguiendo los pasos de un asesino que acaba de liquidar a una familia y ahora persigue por la calle al pequeño bebé fugitivo que no tuvo la gentileza de esperar pacientemente su fin en su cuna? Apuesto a que no se les ocurre uno solo, así que olvídense de prejuicios, porque The Graveyard Book (El Libro del Cementerio) es un libro fascinante tanto por su temática como por la forma en que está narrado.

Quizás la mejor descripción del libro la podemos extraer de la explicación que alguna vez dio el autor respecto al origen de la historia. Tras ver a su hijo paseando en bicicleta alrededor de un viejo cementerio y lo tranquilo y seguro que su hijo parecía, decidió escribir algo similar a El Libro de la Selva, pero en un cementerio. O sea que pueden visualizar a The Graveyard Book como la historia de un niño criado por los habitantes de un cementerio en lugar de por los de una jungla.

El bebé abandonó su cuna sin percatarse de lo que estaba ocurriendo en su casa, y al salir a la calle comenzó a gatear colina arriba, en dirección al viejo cementerio. Ahí lo encontraron los fantasmas de sus habitantes, quienes aún no decidían que hacer con él cuando el hombre llamado Jack, el asesino de su familia, llegó a buscarlo. Habiendo decidido proteger al bebé, los fantasmas y Silas, un enigmático personaje que también vive en el cementerio, convencen al asesino de que el bebé gateó en dirección opuesta al cementerio y lo hacen perder el rastro.

Habiendo decidido que se van a hacer cargo del niño, los fantasmas deciden dejarlo al cuidado de los Owens, una pareja sin hijos muerta doscientos años atrás, y tras una breve discusión deciden llamarlo Nobody (Nadie) Owens, o Bod, de manera afectiva.

Cada capítulo subsecuente cuenta una historia completa de un periodo de la vida de Bod, pero lo hace de manera tal que también avanza la historia principal, además de introducir nuevos personajes, enriquecer el mundo del cementerio y la forma en que Bod se desarrolla en él, y poco a poco va ahondando en el misterio del asesinato de su familia.

Gaiman siempre se ha caracterizado por la facilidad con que construye mundos mágicos y oscuros pero con una fuerte raíz en la realidad, convenciendo al lector de que la diferencia entre lo mundano y lo mágico es tan gruesa como una sombra, e igual de frágil y fugaz. Bod se convierte rápidamente en un personaje entrañable, al igual que el resto de los fantasmas, en tanto que Silas y la señorita Lupescu dan un inesperado giro a la historia y a algunas de las convenciones del género.

El libro contiene varias ilustraciones de Dave McKean, colaborador frecuente de Gaiman, que ayudan a dar a The Graveyard Book una inusual apariencia para un libro para niños, aunque no es la primera vez que el talentoso artista ilustra un libro infantil, siendo el más reciente Coraline, también de Gaiman.

El libro apareció en el 2008 y fue un éxito instantáneo tanto de crítica como de ventas, ganando además dos de los premios más importantes dentro de la literatura juvenil, la Medalla Newbery y la Medalla Carnegie. Otros premios incluyen el Hugo por Mejor Novela y el Locus por Mejor Novela para Jóvenes.


El salto a otros medios es inminente, pues P. Craig Russell está realizando la adaptación a comic, y la película no viene muy lejos. Neil Jordan estaba trabajando hace un par de años en la preproducción, pero el proyecto quedó congelado hasta hace unos meses, cuando Disney adquirió los derechos y contrató a Henry Sellick (Nightmare Before Christmas, James and the Giant Peach, Coraline) para encargarse de la adaptación, por lo que presuntamente ésta será realizada en animación stop motion, de manera similar a Coraline, otro libro de Gaiman adaptado por Sellick.

Como quiera que sea, les garantizo que seguirán escuchando acerca de esta historia en los próximos años.

Lectura total y absolutamente recomendada para niños y adultos de todas las edades.
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