noviembre 29, 2010

Back to the Future - 25 años después

Justo cuando pensaba que jamás volvería a pagar por ver una película de Robert Zemeckis, alguien viene con la idea de re-estrenar la excelente Back to the Future en cines en una versión remasterizada digitalmente para conmemorar el 25 aniversario de su estreno original. Aniversario que, por cierto, tuvo eco en diferentes medios y eventos. Digo, hasta Playboy le dedico un pictorial al asunto -aquí hay un enlace al sneak peek, de nada-. En fin, de todos modos, era la única de la trilogía que en su momento no vi en cine, así que qué diablos.

Mi mayor temor al llegar al cine era que me fuese a decepcionar. La vi por última vez hace no muchos años, cuando salió en DVD, así que tenía la impresión de que era realmente buena pero no me podía sacudir la idea de que tal vez era pura nostalgia y sentimentalismo lo que me hacía pensar en ella de ese modo. Afortunadamente estaba equivocado y la película resultó ser tan buena como la recordaba, si no es que más.

Grandes personajes, una buena historia, humor, buenas actuaciones, efectos especiales adecuados para su época y, la gran sorpresa, una dirección sobria y sólida, sin aspavientos ni pirotecnias rebuscadas, simplemente el trabajo de un director concentrado en contar una historia y hacerlo de manera clara y entretenida. ¿En dónde perdimos a Zemeckis?

Supongo que la historia de Back to the Future (Volver al Futuro) resulta familiar para casi todo el mundo. Marty McFly (Michael J. Fox) es un estudiante de preparatoria cuyas mayores preocupaciones son pasársela bien con su novia, divertirse con su banda de rock, y no meterse en demasiados problemas en la escuela. Marty lleva una amistad con el excéntrico Doc Brown (Christopher Lloyd), quien es algo así como el científico loco de la localidad. El Doc cita una noche a Marty en el estacionamiento de un centro comercial para que le ayude adocumentar su más reciente invento.

Cuando Marty llega al lugar es sorprendido ante el anuncio de que que el Doc inventó una máquina del tiempo y que la construyó utilizando un auto deportivo DeLorean. Marty está demasiado confundido para entender todo pero atestigua el funcionamiento de la máquina, que en realidad sirve. El mayor problema de la máquina es la necesidad de utilizar un pequeño reactor alimentado con plutonio para generar la energía necesaria para realizar desplazamientos temporales.

Mientras Marty lucha por absorber toda esa información, el grupo de terroristas a quienes el Doc robó el plutonio aparecen en el lugar. Marty presencia como acribillan al Doc, y mientras intenta huir, accidentalmente se traslada treinta años al pasado, a 1955. Ahí tendrá que buscar la ayuda de una versión más joven del Doc para hallar el modo de volver a casa, además de asegurarse de que sus padres (Lea Thompson y Crispin Glover) se conozcan y se enamoren, pues accidentalmente evitó que ellos se encontrarán del modo en que ellos se lo habían contado.

La película tiene un poco de todo: romance, comedia, acción, ciencia ficción, buena música y protagonistas carismáticos. No es de sorprender que veinticinco años después de su estreno aún pueda ser disfrutada por público de todas las edades. Altamente recomendada.
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