septiembre 18, 2008

Speaker for the Dead

Hace unos meses comenté por aquí El Juego de Ender, que es el primer volumen de la exitosa Saga de Ender, la obra más conocida de Orson Scott Card. Speaker for the Dead (La Voz de los Muertos) es el segundo volumen de la misma saga y fue publicado en 1986, un año después del primer libro. Al igual que su antecesor, el libro ganó los dos premios más importantes en la literatura de ciencia ficción, el Hugo y el Nebula, convirtiendo a Scott Card en el primer autor en ganar ambos premios en años consecutivos.

Si no han leído Ender's Game y tienen la intención de hacerlo debo advertir que algunos datos que necesito revelar para comentar este libro incluyen detalles del desenlace de aquel, lo que de manera efectiva los convierte en spoilers. El tener conocimiento de esos detalles puede alterar profundamente su experiencia leyendo El Juego de Ender, por lo que reitero la advertencia, si tienen la intención de leer ese libro, tal vez sea mejor que no sigan adelante con este texto.

A pesar de tratarse de una continuación casi directa de El Juego de Ender, el tono y temas tratados en La Voz de los Muertos no podría ser más diferente de aquellos presentes en el primer libro, pues mientras que El Juego de Ender trata mayormente con elementos de la llamada ciencia ficción "dura", lidiando con avanzada tecnología y desarrollo científico plausible en un entorno futurista, La Voz de los Muertos adopta un tono mucho más filosófico, haciendo que la historia gire alrededor del humanismo y las extrapolaciones de éste en relación a civilizaciones alienígenas. La historia tiene lugar aproximadamente 3000 años después del desenlace de El Juego de Ender y el protagonista es el propio Ender, quien ahora utiliza su verdadero nombre, Andrew Wiggin, o simplemente el título de Portavoz de los Muertos -que debiera ser la traducción correcta del título del libro-.

Al final del primer libro descubrimos que luego de haber sido engañado para exterminar por completo a los buggers o insectores, Ender atraviesa por una fuerte depresión, al menos hasta que es contactado por el último sobreviviente de la raza que él creía haber exterminado: una reina. Ésta le cuenta a Ender la historia de su especie y le explica que toda la guerra entre ellos y los humanos fue un enorme malentendido. Le hace ver que entiende como fue manipulado y que no le guarda ningún rencor por el genocidio que cometió en su contra y espera que le pueda ayudar a encontrar un nuevo hogar, un mundo donde ella pueda iniciar nuevamente de cero con sus hijos sin temor a una nueva guerra. Ender escribe un libro con la historia de la Reina Colmena y lo firma como "El Portavoz de los Muertos", pues siente que ese es su papel. El libro se convierte en un éxito y lleva a la aparición de más portavoces, quienes viajan por las diferentes colonias y asentamientos humanos hablando en representación de los muertos.

Ender y su hermana Valentine se dedican durante años a realizar viajes intergalácticos entre los diferentes mundos colonizados por la humanidad. Como consecuencia de los efectos relativistas de sus viajes, ambos aparentan estar en sus veintes a pesar de tener varios siglos de edad. Una colonia especialmente interesante es Lusitania, nombrada así por los colonos de ascendencia portuguesa que se asientan ahí. Lo que hace diferente a Lusitania del resto de las colonias humanas es que en ella habita la única especie alienígena inteligente con la que se ha contactado desde los insectores: los pequeninos. Estos seres de aspecto porcino son comúnmente llamados cerdis (piggies, en inglés), y los colonos lusitanos emplean en su trato diario con ellos los nuevos protocolos puestos en marcha luego de la guerra con los insectores y la aparición del libro de Ender. Para evitar contaminar su cultura y/o encaminarlos en un desarrollo bélico, el contacto entre humanos y cerdis está limitado al mínimo, solo pueden hacerlo profesionistas autorizados y está prohibido utilizar cualquier herramienta o utensilio tecnológico en frente de ellos.

Las relaciones entre entre humanos y cerdis transcurren tranquilamente y en paz hasta que uno de los xenólogos autorizados para interactuar con los cerdis es brutalmente asesinado de una manera reminiscente de un sacrificio ritual. La protegida del xenólogo, una bióloga/geneticista hija de un par de geneticistas muertos años atrás -quienes fueran santificados luego de hallar la cura para una extraña enfermedad que los mató a ellos también- solicita la presencia de un Portavoz. Ender decide responder el mismo al llamado, pues siente curiosidad por conocer a los cerdis, además de que la Reina está convencida de que Lusitania podría ser su nuevo hogar. El viaje toma apenas unas semanas para Ender, pero varios años han pasado en Lusitania desde que él emprendiese su viaje. Novinha, la mujer que lo llamó, intentó cancelar su solicitud. Sin embargo, otro xenólogo ha sido sacrificado de un modo similar al primero y existen dos solicitudes más por la presencia de un vocero.

El libro se centra en la búsqueda de geneticistas y xenólogos por hallar la respuesta al misterio de los sacrificios al tiempo que intentan mejorar la convivencia con los cerdis. La llegada de Ender desencadena una serie de acontecimientos que cambiarán para siempre la vida en Lusitania para humanos, cerdis e incluso los insectores, pero para ello deben darse muchos cambios. El libro raya por momentos en alusiones dogmáticas y largas discusiones filosóficas sobre la naturaleza de la religión y el conocimiento, y la manera de Scott Card de manejar las diferencias entre las diferentes especies es realmente de destacar. La Voz de los Muertos es un libro muy diferente a El Juego de Ender, e incluso pueda ser que en muchos aspectos sea una obra mucho más completa y lograda, lo que ciertamente es un triunfo para el autor norteamericano, quien suele ser criticado por sus explosivos puntos de vista.

Sea como sea, es un hecho que Orson Scott Card se ha ganado a pulso un lugar entre los grandes autores de ciencia ficción del siglo XX, pues afortunadamente es mucho mayor el impacto de su trabajo que el de sus comentarios sobre otros temas, los cuales suelen estar llenos de prejuicios y cerrazón, posturas difíciles de asociar con un autor que en más de una ocasión ha sido calificado de "visionario". En fin, sin duda es un ejemplo más de que hay ocasiones en que es necesario aprender a separar autor y obra para darles su justa valoración.
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