febrero 06, 2009

Coraline

Neil Gaiman es uno de mis escritores favoritos desde que descubrí su trabajo en comics y novelas gráficas hace unos quince años. Black Orchid, Violent Cases, The Sandman y The Books of Magic fueron algunas de las primeras historias que leí en comic que no eran de superhéroes y que me dejaron vislumbrar por primera vez el potencial del arte secuencial como medio para narrar historias de cualquier género y dirigidas a toda clase de público de diferentes edades. Good Omens no solo sirvió para averiguar que Gaiman también podía escribir prosa de calidad, pues también me permitió descubrir a Terry Pratchett e impulsarme a buscar sus libros del Discworld (Mundo Disco). Neverwhere es a la fecha una de mis novelas favoritas y también siento un especial afecto por Stardust y las colecciones de cuentos Angels and Visitations y Smoke and Mirrors además de las múltiples colecciones de comics y las novelas gráficas que Gaiman ha escrito a lo largo de los años. Incluso durante algún tiempo me dediqué a traducir y publicar una versión en español de su blog, pero la falta de tiempo me hizo abandonar definitivamente la empresa.

Coraline es una novela ilustrada para niños, pero me parece que sería mejor descrita como una fábula de terror para todas las edades. Fue publicada originalmente en el 2002 y yo tengo una copia desde al menos hace cinco años, aunque por una u otra razón no la había leído todavía. Hace un par de años se anunció que Henry Selick, el respetado director de The Nightmare Before Christmas y James and the Giant Peach, se encargaría de adaptar para la pantalla y dirigir Coraline en cuanto terminase sus proyectos pendientes. La noticia me agradó, pues me parecía que era una conjunción de talentos afines, pero ni así se me ocurrió que tal vez era buen momento para leer el libro, cosa que hice hace apenas unos días al darme cuenta del inminente estreno de la película, misma que quería ver después de leer el libro. En realidad se trata de una lectura bastante rápida que puede ser concluída sin mayor problema en una tarde, así que tampoco se trataba de un caso de urgencia o apresuramiento, lo que agradezco pues me gusta leer relajado y en paz.

Coraline Jones es una niña que acaba de mudarse junto con sus padres a una vieja mansión convertida en departamentos. Se trata de una chiquilla voluntariosa, caprichosa y bastante testaruda, además de considerarse a si misma como una consumada exploradora. Como vecinos tiene a una pareja de actrices retiradas que gustan de pasar las tardes recordando viejos tiempos o paseando a sus perros, y a un hombre que afirma estar entrenando ratones para formar una orquesta o un circo. Una tarde lluviosa en que se encuentra particularmente aburrida, Coraline convence a su madre de que le muestre que hay tras una puerta al fondo de una habitación que han ocupado para guardar muebles viejos y cosas que no utilizan. Para su desencanto detrás de la puerta solo hay un muro de ladrillos. Sin embargo, cuando días más tarde Coraline se encuentra sola en casa decide buscar la llave y revisar nuevamente la puerta. Al abrirla descubre un oscuro túnel, y al seguirlo encuentra una replica de su departamento. O casi como su departamento. Ahí encuentra a una mujer parecida a su madre pero con dos enormes botones negros en lugar de ojos. Después descubre que además de otra madre también tiene otro padre, y que también hay réplicas de sus vecinos en los departamentos correspondientes. Coraline regresa a su casa pese a las insistencias de su otra madre de que se quede con ella.

Al llegar a su casa no encuentra a nadie, pues sus padres aparentemente no han regresado. Se prepara algo para cenar y se va a la cama, pero a la mañana siguiente descubre que sigue sola. Una rápida exploración de la casa la lleva a suponer lo que ha ocurrido: su otra madre secuestró a sus verdaderos padres para forzarla a volver con ella. Armada únicamente con un par de manzanas y una piedra que le dieron sus vecinas para usarcomo amuleto, Coraline regresa a la puerta para volver a cruzar al otro lado de la casa.

Lo que sigue es una historia de descubrimiento personal, una búsqueda de la fuerza interior para sobreponerse a la adversidad y enfrentar los miedos, contada a través de los ojos de una niña que en su intento de sobreponerse a la soledad sabe que ha cometido errores. Se trata de una lectura recomendada para niños de todas las edades y para adultos que saben que crecer no significa dejar atrás la niñez o la capacidad de soñar y descubrir, misma que si no tuviese fantasmas, animales que hablan, malignos seres con poderes sobrenaturales y toda clase de situaciones mágicas y sorprendentes, sería interesante pero mucho más aburrida.

Ahora habrá que ver que tal pudo trasladar todo eso el Sr. Selick a su película y seguramente ya lo comentaré por aquí.
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