mayo 05, 2009

Masters of Horror: Joe Dante

Joe Dante es uno de los directores más queridos por los aficionados al cine de género, ya sea horror, fantasía o ciencia ficción. Dante es tal vez el único director que supera a John Landis cuando se trata de mezclar el humor, en cualquier tonalidad, dentro de sus historias, lo cual se ha convertido en una de las características más distintivas de su filmografía.

Su primera incursión notable en el género de horror data de 1978, cuando dirigió la clásica Piranha (Pirañas Asesinas), cinta de bajo presupuesto que se convirtió rápidamente en un clásico de culto. El éxito de esa película le consiguió el apoyo necesario para realizar The Howling (Aullido) en 1981, cinta que es aún hoy día una de las mejores películas de licántropos jamás filmadas y que, para muchos, representa la cúspide del trabajo de Dante en el género.

Con su creciente popularidad era lógico que Dante terminara trabajando en algún proyecto de alto perfil para algún estudio importante, y eso fue exactamente lo que sucedió. En 1983 fue invitado a participar como encargado del tercer segmento de Twilight Zone: The Movie (Al Filo de la Realidad - título que en realidad correspondería a The Outer Limits, otra clásica serie de TV, y no a Twilight Zone, pero ya sabemos como se las gastan las distribuidoras), donde conoció a Steven Spielberg, a quien gustó tanto su trabajo que decidió darle reclutarlo para uno de sus proyectos como productor. Un año más tarde Dante dirigió Gremlins, divertida cinta de humor negro con tintes de horror que engendraría una secuela algunos años más tarde y terminaría de sentar su nombre entre los favoritos de millones de fanáticos del cine fantástico.

Realizó entonces dos proyectos más cercanos a la ciencia ficción, Explorers (Los Exploradores), e Innerspace (Viaje Insólito), que seguidos en 1990 por la secuela de Gremlins se convirtieron en todo lo que se vería de su trabajo en cine por varios años. Durante los 1990s se dedicó a colaborar en diferentes proyectos de TV con la única excepción de Small Soldiers, en tanto que en lo que va del siglo únicamente ha trabajado en Looney Toones: Back in Action, donde tuvo oportunidad de dirigir un corto animado totalmente nuevo del Correcaminos además de poder usar a Bugs Bunny, uno de sus personajes favoritos. En 2005 fue uno de los directores a quienes Mick Garris se aproximó para dar forma a su ambicioso proyecto Masters of Horror, marcando así el regreso de Joe Dante al género que lo lanzó a la fama.

Homecoming (Cuando los Muertos Caminen la Tierra, en México; El Ejército de los Muertos, en España) es una película de zombies que, por difícil que parezca, resulta mucho más política que cualquiera de las cintas de George A. Romero. David Murch (Jon Tenney) es un escritor de discursos para el presidente de los Estados Unidos (quien es representado como una rara combinación de Bill Clinton y George W. Bush), y como apoyo a la campaña de reelección de éste asiste a un talk show a hablar sobre su plataforma de campaña. Cuando una llamada de la audiencia cuestiona los motivos detrás de la guerra en Medio Oriente, responde que el también perdió a un ser amado a causa de la guerra, pero que está seguro de que si su hermano o cualquier otro soldado caído en combate pudiese volver de entre los muertos, les dirían que están orgullosos de haber muerto defendiendo a su país.

La respuesta a su emocional despliegue en televisión es tal que el presidente decide utilizar una variación de su frase como parte de sus actos de campaña, afirmando que desearía que todos los caídos pudiesen volver para hacer público su sentir respecto a la justicia y necesidad de mantener el actual conflicto. Pronto la máxima de "cuidado con lo que deseas" se vuelve una realidad y los soldados caídos en combate en Irak empiezan a regresar de entre los muertos. A diferencia de como ocurre en la mayoría de las historias de zombies, estos no-muertos no buscan cerebros, pues la única hambre que tienen es hambre de justicia.

Una vez que se aclara que lo único que desean es poder votar en las elecciones presidenciales, el gobierno decide dejarlos votar prometiendo que sus votos serán contados junto con los de todos los demás ciudadanos de su país. Eso parece darle paz a los zombies, quienes tras emitir su voto regresan al otro mundo. Sin embargo, el gobierno decide que el voto muerto no le es favorable así que eliminan todos los votos emitidos por los muertos y manipulan el resultado de la elección para asegurar la permanencia en el poder del actual regimen.

Como resultado, los soldados muertos deciden regresar nuevamente... con refuerzos. Cada soldado caído en las anteriores guerras: Vietnam, Corea, las dos guerras mundiales e incluso la guerra civil norteamericana, empiezan a volver para defender la democracia. El resultado es demasiado literal como para considerarlo una fábula pero demasiado bien construido como para descalificarlo como simple propaganda antibélica y/o anti-Bush.

Dante incluye un par de escenas que son claros homenajes al decano de las películas de zombies, George A. Romero, además de incluir una lápida con su nombre en el cementerio junto a otras con los nombres de otros pioneros del subgénero. El guión corrió a cargo de Sam Hamm, quien escribiera las dos películas de Batman dirigidas por Tim Burton y quien al igual que Dante desapareció del medio durante muchos años. Para bien o para mal Homecoming ha sido más juzgada por su descarada postura político-ideológica que por sus méritos narrativos, lo cual no necesariamente es malo, pues siempre se ha dicho que cualquier trabajo creativo u obra de arte que valga la pena representa de uno u otro modo el entorno en que fue creada. Habrá que ver como se le valora al correr del tiempo.
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