marzo 11, 2010

Little Brother

Cory Doctorow es un escritor canadiense que probablemente sea más conocido para muchos por sus actividades como blogger, siendo parte del equipo original de editores y colaboradores del popular y excelente blog de tecnología y actualidad Boing Boing. Doctorow es también conocido por su labor como activista a favor de liberalizar las leyes de copyright y promover el uso de las licencias Creative Commons, asociándosele frecuentemente con fundaciones como la Electronic Frontier Fundation (EFF). Muchos de sus artículos y conferencias tratan sobre temas como la compartición de archivos, los derechos digitales y otros aspectos de la cultura digital.

A pesar de lo fácil que resulta leer cualquiera de sus libros -todos ellos se encuentran disponibles íntegramente en su sitio web en una variedad de formatos para descargar o leer en línea- solo había leído algunas historias cortas publicadas en distintos sitios web. Por recomendación de mi buen amigo Santiago decidí empezar la tarea de ponerme al día con su trabajo con Little Brother, novela publicada en el 2008 y disponible desde entonces en su sitio web.

Little Brother tiene lugar en un futuro cercano (casi inminente, de hecho) y cuenta la historia de Marcus, un joven de diecisiete años que asiste a la preparatoria en San Francisco, California. Bajo el nick de w1n5t0n, Marcus se ha hecho de cierta fama en su comunidad por su habilidad como hacker, esforzándose constantemente en frustrar los mecanismos de control y vigilancia implementados por las autoridades escolares. Una de sus actividades favoritas es participar en el Harajuku Fun Madness, un juego que combina búsquedas en el mundo real con problemas para resolverse en línea. Marcus se escapa de la escuela en compañía de su amigo Darryl para reunirse con Jolu y Vanessa, el resto de su equipo de HFM, y participar en una nueva etapa del juego.

Mientras los cuatro jóvenes se encuentran en la calle, un atentado terrorista vuela el puente de la Bahía y una sección del sistema de tránsito de la Bahía (BART, por sus siglas en inglés). En medio del caos que sigue a las explosiones, Darryl es herido en medio de una multitud. Preocupados por su salud, sus amigos deciden arriesgarse a algún castigo o sanción y solicitar la ayuda de las autoridades. Sin embargo, el vehículo que se detiene ante ellos está tripulado por personal militar, mismo que somete y detiene a los jóvenes.

Separado de sus amigos y tratado como un criminal, o más aún, como un terrorista, Marcus descubre eventualmente que el Departamento de Seguridad Doméstica (DHS) del gobierno de los Estados Unidos es quien lo tiene detenido. Tras varios días de interrogatorios y tortura psicológica, Marcus es liberado junto con Jolu y Vanessa, pero ignoran el destino o paradero de Darryl. Advertido de no decir a nadie donde estuvo ni con quien, Marcus le cuenta a sus padres que se había quedado varado al otro lado de la bahía e imposibilitado de comunicarse.

Pronto Marcus se da cuenta de que su laptop fue intervenida y de que se han incrementado las medidas de seguridad en las calles y en su escuela. Determinado a no dejarse amedrentar y a dar con el paradero de Darryl, Marcus crea una nueva red como alternativa a la cada vez menos privada internet, haciendo uso de una consola genérica de videojuegos XBox Universal y de un sistema operativo encriptado y de alta seguridad conocido como Paranoid Linux, Marcus, bajo la nueva identidad virtual de M1k3y, poco a poco convence a los jóvenes de su escuela y de otras partes de la ciudad de utilizar el mismo sistema, apodado entre ellos XNet, para mantener las narices del gobierno fuera de sus actividades online, iniciando al poco tiempo un movimiento de resistencia civil a las cada vez más intrusivas acciones del DHS.

La novela fue concebida para funcionar como una versión contemporánea del clásico de George Orwell Nineteen Eighty-Four (misma que comenté aquí hace unos años), y de había viene el título del libro, un claro homenaje al Big Brother de aquel clásico del mismo modo que w1n5t0n hace alusión a Winston Smith, el protagonista de la misma novela. La mezcla de tecnología actual y real con desarrollos aún no existentes pero totalmente plausibles a corto plazo resulta fascinante incluso si uno no está tan al día con la actualidad tecnológica, y muchos de los puntos que Doctorow explora en la novela son de gran interés para todos aquellos que pasamos una parte de nuestras vidas conectados a internet.

Si bien la sensación de paranoia ante la intrusión del gobierno en nuestras actividades diarias es un poco más suave viviendo en un país eternamente en vías de desarrollo, me parece importante prestar atención a algunos detalles de nuestra vida diaria que normalmente ignoramos o pasamos por alto. Ahora que se encuentra en marcha la campaña de vacunación contra la influenza he escuchado y leído toda clase de teorías conspiranoicas sobre como la enfermedad no existe y la campaña actual solo es un pretexto para que el gobierno pueda inyectarnos a todos un chip que le permita monitorear todos nuestros movimientos y actividades ¿Para que molestarse en algo tan complejo si puede rastrear las operaciones de nuestras tarjetas de crédito o débito o forzar el acceso a la información de nuestras cuentas de telefonía celular?

Personalmente me encantó la novela, pues está llena de ese sentimiento de rebeldía adolescente que uno jamás debiera olvidar del todo, recordando al lector la importancia de la individualidad y de los derechos básicos que a veces olvidamos. Creo que es un libro que todo mundo debiera leer, pero especialmente los adolescentes, mismos que en este país parecen tener la idea de que ser independiente y oponerse al sistema significa no ir a la escuela, ofender a cualquier autoridad que les de la espalda un momento o pintarrajear y destruir propiedad privada. Por lo pronto a mi me deja con una ganas tremendas de leer el resto de las obras de Doctorow.

Pueden descargar el libro en prácticamente cualquier formato concebible desde la página de descargas ubicada en el minisitio de la novela dentro de la página oficial del autor. De momento solo está disponible en inglés, pero uno nunca sabe.
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