enero 20, 2011

Reseña: King Rat, de China Miéville

China Miéville es un escritor de quien había leído y escuchado bastante desde hacía algunos años, pero no había tenido oportunidad de leer ninguno de sus trabajos. La curiosidad que sentía por su obra se acentuó hace algunos meses cuando me enteré que por decisiones editoriales en DC Comics quedaba cancelada una serie de Swamp Thing que el autor estaba preparando para su publicación bajo el sello Vertigo, decisión muy lamentada entre algunas publicaciones dedicadas a los comics, en especial de parte de aficionados británicos.

Un par de semanas después de aquella noticia, se dio la entrega de los premios Hugo, uno de los galardones más respetados dentro de la literatura de ciencia ficción y fantasía, y en ella resultó premiado Miéville, cuya más reciente novela, The City and The City, recibió el premio a la Mejor Novela, en un inusual empate con The Windup Girl, de Pablo Bacigalupi -otro autor que aún tengo pendiente-, lo que me terminó de convencer de que necesitaba leer algo suyo ya.

Me encontré un par de novelas suyas en una de mis excursiones a las librerías de viejo y tras investigar un poco en línea descubrí que una de ellas, King Rat, era su primera novela publicada, así que decidí empezar por ahí.

King Rat cuenta la historia de Saul Garamond, un joven británico que regresa a su natal Londres luego de un viaje. Saul teme una confrontación con su padre, así que deambula por la ciudad para esperar que se haga más noche y entonces entra sigilosamente a su recámara para no despertar a su progenitor. A la mañana siguiente Saul es despertado por la policía, quienes lo detienen y lo llevan al precinto local. Ahí le informan que su padre fue asesinado la noche anterior y que él es el principal sospechoso.

Tras ser interrogado en repetidas ocasiones, Saul es abandonado en su celda sin recibir ninguna atención. Esa noche recibe la visita de un extraño y maloliente hombre, quien le explica que su padre fue asesinado por alguien que sin duda buscará matarlo a él también, y que se trata de un enemigo en común, razón por la cual se ofrece a liberarlo y protegerlo. El extraño se presenta a sí mismo como King Rat, el legendario rey de las ratas mencionado en fábulas e historias populares.

King Rat saca a Saul de su celda y lo ayuda a moverse entre azoteas, callejones y cloacas hasta llegar a su refugio en medio de los canales de desagüe, donde le explica a Saul que ambos tienen un lazo sanguíneo a causa de su madre, lo que lo convierte en realeza entre las ratas y eventual heredero al título de King Rat. Saul se siente un poco incrédulo al respecto, pero luego de la inusual forma en que fue sacado de la cárcel y transportado por la ciudad no le queda más que admitir que puede haber algo de cierto tras esa historia.

King Rat le explica que el asesinato de su padre no fue más que la más reciente maniobra de su adversario en una guerra que se ha desarrollado durante siglos, un conflicto en el que Saul tendrá un importante papel. Mientras tanto, su adversario -cuya identidad no revelaré pues me parece se trata de una agradable aunque predecible sorpresa-, se acerca a los amigos de Saul, en especial a Natasha, una joven que se dedica a crear melodías de Jungle y Drum 'n Bass con sus computadoras y sintetizadores, con intenciones de utilizarlos para atraerlo y destruirlo.

King Rat es una novela de fantasía oscura que se desarrolla en un entorno urbano, contada con un estilo cautivador y descriptivo que consigue convertir a Londres en otro personaje, dando además a la música un importantísimo papel dentro de la historia. Si bien la historia en general se alimenta fuertemente de toda clase de estereotipos -el joven heredero destinado a librar a su pueblo del yugo de su enemigo, el proceso de entrenamiento que tiene que recibir antes de enfrentar a su destino, etc.-, la rica prosa de Miéville le imprime a la novela un toque distintivo y absorbente.

Tal vez la única otra novela con que pudiera comparar a King Rat sería Neverwhere, de Neil Gaiman, pues comparte tanto la escenografía (Londres), como el tema principal de mundos invisibles y temas mágicos que son separados de nuestra realidad por un delgado velo que en cualquier momento puede desgarrarse y permitir que ambos mundos se mezclen de diversas maneras. Si bien King Rat no es tan poderosa y bien lograda como Neverwhere, hay que recordar que se trata de la primera novela de Miéville, lo que hace que se trate de un esfuerzo más que digno.

Si les gusta la fantasía oscura o disfrutan con temas de magia en entornos urbanos, King Rat es una novela que no se pueden perder. Por otro lado, aún si no son aficionados a esa clase de historias, creo que se trata de una lectura bastante recomendable.
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