octubre 12, 2007

Shoot 'em Up

He explicado anteriormente que existe un sub-género de cine que podría considerarse como el opuesto de las chick-flicks al que acostumbro llamar macho-movie, y que para fines prácticos podríamos describir como un rush de adrenalina y testosterona (o TETOsterona, que para el caso es casi lo mismo) servido en dosis variables y empacado con forma de película. Shoot 'em Up reúne todas esas características y otras más. Promocionada como "el adiós al verano... con un bang", Shoot 'em Up es una película de acción incesante que es difícil de describir, a menos que decidan aceptar mi idea de que es algo así como una aventura de Bugs Bunny escrita por Quentin Tarantino y dirigida por John Woo a manera de homenaje a Sergio Leone, lo cual tampoco abarca todo lo que puede ser esta película. Una cosa es segura: no es posible adoptar una postura intermedia después de verla, o te encanta o la odias. Tal vez lo más parecido que he visto en tiempos recientes haya sido Crank, la cual comenté en febrero pasado.

Michael Davis inició su carrera en el cine trabajando como artista de storyboards, y como director solo cuenta con un puñado de películas, mayormente comedias románticas (salvo por una excursión al género de terror, Monster Man) bien trabajadas pero sin nada que las distinga del resto de ese subgénero. Tal vez lo más cercano a Shoot 'em Up que había realizado fue haber escrito el guión de la subvaluada Double Dragon, en 1994. Davis escribió el guión para Shoot 'em Up y lo presentó ante New Line Cinema acompañado de una serie de animatics (una animación burda y primitiva utilizando los storyboards de las principales secuencias de acción) y logró vender su idea. En Latino Review pueden ver seis videos de sus animatics.

La queja más común que se van a encontrar es la ausencia de algunos elementos que se pueden esperar de la mayoría de las películas: trama, desarrollo de personajes, carga emocional, etc. La trama es apenas existente y solo sirve como un pretexto para ver al enigmático Sr. Smith (Clive Owen) balaceando villanos, el desarrollo de personajes hubiese representado una pérdida de tiempo que hubiese llevado la película más allá de sus disfrutables 86 minutos y la carga emocional... bueno, el jefe de los matones a sueldo (Paul Giamatti) tiene que lidiar con una esposa que lo llama todo el tiempo al trabajo y el Sr. Smith pasa toda la película intentando hacer funcionar la disfuncional familia que forma con Donna Quintano (Monica Bellucci) y el bebé Oliver, así que supongo que eso debiera contar para algo, ¿no?.

Las secuencias de acción son impecables. Están perfectamente diseñadas y fueron filmadas de una manera clara y dinámica, fluyendo entre si sin ningún problema y pasando de una a otra sin causar confusión, siendo al mismo tiempo herederas, homenaje y sátira al cine hongkonés de John Woo. Viendo a Clive Owen con un bebé en un brazo y una pistola en el otro es difícil no pensar en Chow Yun-Fat interpretando al inspector Yuen, el heróico policía de Hardboiled, mientras intenta desalojar el ala de maternidad del hospital, así que cuando empieza a realizar algunos de los movimientos más conocidos de los héroes de Woo la asociación queda permanentemente grabada en el subconciente.

Las actuaciones son perfectas. Incluso habrá quien diga que el elenco era merecedor de interpretar una historia de tinte más serio y/o dramático, pero la verdad cuesta trabajo pensar que alguien más hubiera podido dar al Sr. Smith el grado de credibilidad (dentro de lo que permite el personaje, claro) que consigue Owen, o lograr entregar todas las líneas de Hertz con el aplomo que lo hace Giamatti y sin caer en un tono de farsa. La elección de Monica Bellucci para interpretar a DQ (mmm... Dairy Queen?) es algo que simple y llanamente se agradece. Los matones cumplen con la antigua tradición de desfilar por la pantalla y morir a manos del héroe - o mejor dicho, abatidos por sus balas y/o zanahorias-, pero lo hacen de una forma más espectacular que a lo que estamos acostumbrados.

En resumen, si les gusta el cine de acción por lo que representa en términos de entretenimiento y escapismo, difícilmente podrán encontrar una mejor opción que Shoot 'em Up. Si les gustan los videojuegos, especialmente de la categoría de "shooters", seguramente la disfrutaran. Si, por el contrario, encuentran ofensivo o perturbador el ver un excesivo despliegue de violencia en pantalla, creo que sería una buena idea evitar ver esta película. Solo tengan en mente que una traducción del título más apropiada que la usada en México, "La Huída", hubiese podido ser algo en el tenor de "Acribíllalos", "Dispárales", o "Baléalos". Aunque, honestamente, ninguno de ellos suena lo suficientemente bien como para ocupar una cartelera.


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