enero 13, 2009

Limpieza de Sangre

Hace unos meses comenté por aquí El Capitán Alatriste, primer volumen de Las Aventuras del Capitán Alatriste, y aseguré que eventualmente dedicaría un tiempo a los siguientes libros en la serie. Limpieza de Sangre es el segundo volumen de la misma. El título del libro hace alusión a los estatutos de limpieza de sangre, un mecanismo legal de discriminación promovido por la jerarquía de la iglesia católica en la españa medieval con el objeto de atemorizar, hostigar o ejecutar a gente sospechosa de practicar antiguas religiones, principalmente el judaismo.

El libro sigue las aventuras de Diego Alatriste tal como las recuerda su paje y protegido Iñigo de Balboa, y cronológicamente se ubica unos meses después de los sucesos del primer tomo de la saga. Casi recuperado de sus heridas, Diego Alatriste está prácticamente listo para reintegrarse como soldado en activo a su viejo tercio. Sin embargo, Don Francisco de Quevedo le pide como favor participar en una peligrosa aventura antes de su partida.

Una familia que dio apoyo y cobijo al poeta durante su destierro tiene un problema y ha solicitado su ayuda, reclutando él a su vez a su amigo. El padre de familia tiene una hija como novicia en un convento y está preocupado porque sospecha que el confesor encargado del convento aprovecha su posición de influencia para tener contacto sexual con las novicias. A pesar de que ha buscado ayuda de las autoridades ésta le ha sido negada porque, a pesar de ser una familia de buenos cristianos, cuentan con antepasados de origen judío, razón por la que se considera que no tienen una apropiada limpieza de sangre. Junto con sus dos hijos pretende ingresar al convento para sacar de ahí a su hija y es para ello que solicita la ayuda de Quevedo. Alatriste sabe que se trata de un asunto delicado y que el atacar un convento es un delito que se castiga con la pena de muerte, pero aún así accede a ayudar a su amigo.

Llegada la fecha señalada para intentar el rescate acuden al lugar Alatriste, Quevedo, Íñigo y el padre y hermanos de la novicia. Íñigo salta una barda para abrir la puerta y es entonces despachado por Alatriste, quien le ordena regresar a su vivienda. Mientras Íñigo se aleja del lugar escucha ruidos de pelea y después oye a la guardia y a los familiares de la Inquisición aproximarse al convento. Asustado decide esconderse, pero al ver a uno de los hermanos intentando huir pese a encontrarse malherido abandona su escondite para intentar asistirlo. Como resultado es apresado y llevado a una prisión de la Inquisición, donde es interrogado y acusado de judaizante. Alatriste y Quevedo logran escapar y se encuentran escondidos pero preocupados por no saber que fue de Íñigo. Una vez que descubren el lugar donde el muchacho se encuentra preso empiezan a hacer indagaciones sobre los cargos en su contra. Al enterarse de que se le acusa de judaizante y de que será sentenciado en un próximo Auto de Fe, ambos desesperan y buscan el modo de salvarlo sabedores de que es imposible intentar un rescate directo. El resultado será un compromiso por el que Alatriste promete futuros favores a el válido del rey a cambio de salvar a Íñigo, promesa que seguramente tendrá consecuencias en alguna aventura futura.

El libro es muy similar al anterior en estilo y tono, resultando en una lectura ágil y entretenida. Esto puede llevar a pensar que se trata de una novela excesivamente simple y ese no es el caso. Pérez-Reverte tiene un estilo narrativo muy accesible , y el usar a Íñigo como narrador le permite incluir información adicional y dar algunas explicaciones a manera de acotaciones a una crónica, lo que probablemente se vería mal utilizando algún otro modo de narrar la historia. Su recreación de España en el Siglo de Oro es muy diferente a lo que uno puede hallar en libros de historia, pues se enfoca a la vida del ciudadano común en las ciudades, sus preocupaciones y problemas en medio del entorno que es un país que a pesar de su extensión colonialista no es tan poderoso y próspero como la historia parece retratar.

Resumiendo, Limpieza de Sangre es una lectura rápida, entretenida y satisfactoria, y me deja con la impresión de que la saga del Capitán Alatriste es en realidad una gran novela publicada por entregas. Ya buscaré el tercer libro para proseguir con sus aventuras, pues estoy convencido de que entrega a entrega la trama se irá enriqueciendo y creciendo en complejidad.
google-site-verification: google16104568f5df7b5d.html