julio 22, 2009

Pronto

Creo que Elmore Leonard se ha convertido rápidamente en uno de mis escritores favoritos. Conociendo la clase de historias que escribe gracias a las películas que se han basado en sus libros, esperaba que al leerlos éstos me gustasen, pero no tanto como ha resultado luego de solo dos novelas. La primera que leí, Tishomingo Blues, ya la comenté por aquí, y la segunda, Pronto, la terminé recientemente.

Si no estoy equivocado en español se le publicó exactamente con el mismo título, el cual hace referencia a la forma de contestar el teléfono en Italia, lo que sería el equivalente al "Bueno" que se acostumbra utilizar en México.

Pronto cuenta la historia de Harry Arno, un exitoso corredor de apuestas con base de operaciones en South Beach, Miami. Harry ha trabajado en el negocio por más de veinte años y ahora está listo para retirarse. Su plan parece perfecto: cambiar de identidad, mudarse a una villa en una pequeña aldea de la Riviera Italiana en compañía de su novia Joyce, una modelo de catálogos y ex-bailarina topless, y vivir en paz sus últimos años.

Semejante plan requiere dinero, pero eso no es problema para Harry, pues además de que durante las dos décadas que lleva en el negocio éste ha sido de lo más rentable, reportando ganancias de alrededor de siete mil dólares a la semana, de los cuales Harry paga la mitad a Jimmy Capotorto, conocido en el bajo mundo como Jimmy Cap, el jefe mafioso de South Beach, Harry ha ido acumulando su propio fondo de retiro a ritmo de mil dólares semanales, mismos que son rasurados de las ganancias antes de hacer la división con Jimmy. Más de un millón de dólares irrastreables que debieran servir para financiar su cuidadoso y largamente anticipado plan.

Lamentablemente para los planes de Harry, el FBI está planeando la caída de Jimmy Cap y han decidido utilizar a Harry como palanca para desbalancear su operación y lograr su caída. McCormick, el agente federal a cargo de la investigación, ha decidido poner a Jimmy en contra de Harry para forzar a éste a buscar la protección de las autoridades a cambio de un trato. La idea es convencer a Jimmy de que Harry ha estado estafándolo, desviando grandes cantidades de dinero de las ganancias de las apuestas.

Una vez que el plan es puesto en marcha Harry se ve forzado a matar en defensa propia, lo que lo pone bajo custodia federal a espera de su juicio. El agente encargado de cuidarlo hasta su audiencia es Raylan Givens, un duro y honorable agente originario del medio oeste, quien porta permanentemente un sombrero Stetson y botas a juego. Raylan se cruzó con Jimmy años atrás, y debido a una jugarreta de éste vio truncada su carrera, convirtiéndose en instructor de armas para una academia del FBI. Harry vuelve a aprovecharse de Raylan y desaparece sin rastro.

Lo único que Harry no había considerado al huir a Italia es lo mucho que iba a extrañar a Joyce, así que hace arreglos para que ésta lo alcance en su villa de retiro, sin saber que Joyce es vigilada por Tommy, el principal de los matones de Jimmy, quien además tiene la intención de ocupar el lugar de Harry manejando el negocio de las apuestas en South Beach. Una vez que Joyce parte hacia Europa, Tommy y otro de los hombres de Jimmy van tras ella. Raylan se entera de esto y averigua además que McCormick planea desechar todo el asunto de Jimmy Cap, prácticamente abandonando a Harry a su suerte.

Raylan decide pedir vacaciones y se dirige a Italia con la intención de salvar a Harry y Joyce y traerlos de vuelta a América. Lo que sigue es un enfrentamiento de fuerza e ingenio entre Harry, Tommy y sus asociados italianos, y Raylan, incluyendo persecusiones, balaceras y emocionantes escapes que eventualmente los llevan a todos de regreso a Miami, donde las diferentes ambiciones y objetivos de cada una de las partes involucradas llevarán a un sorpresivo desenlace.

La prosa de Leonard es impresionantemente ágil, sin descuidar detalles en pos de mantener el frenético ritmo narrativo. Otro de los elementos frecuentemente celebrados en su trabajo es el manejo de diálogos, y debo admitir que es impresionante la forma en que Leonard los utiliza para desarrollar la personalidad de todos y cada uno de sus personajes, apoyándose en toda clase de detalles, desde acentos e inflexiones hasta anécdotas e historias de sus respectivos pasados. El único otro autor o guionista que conozco que consigue tanto a través de los diálogos con tanta eficacia es David Mamet, a mi juicio el mejor guionista trabajando actualmente en el entretenimiento mundial.

A estas alturas ya no solo recomendaría Pronto o Tishomingo Blues, si no cualquier novela de Elmore Leonard a la que le puedan poner las manos encima. Por cierto, mientras buscaba la imagen de la portada descubrí que en 1997 se filmó una película para TV basada en la novela. La película es protagonizada por Peter Falk en el papel de Harry, pero ignoro que tan fielmente haya podido capturar la esencia del libro.
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