septiembre 08, 2009

The Hangover

The Hangover (¿Qué Pasó Ayer?), que traducida correctamente debiera haberse llamado La Resaca o, si se quería evitar cualquier formalidad, La Cruda, tiene una trama bastante sencilla. Doug (Justin Bartha) está a punto de casarse, así que sus dos mejores amigos, Phil (Bradley Cooper) y Stu (Ed Helms), deciden llevarlo a pasar una noche de fiesta en Las Vegas, y llevan a Alan (Zach Galifianakis), su nuevo cuñado, junto con ellos. Tras registrarse en una suite de lujo, los cuatro suben a la azotea del hotel y brindan por una noche inolvidable. Corte a la mañana siguiente. Su habitación está en ruinas, con el mobiliario destrozado y toda la decoración regada por todas partes. Una gallina brincotea entre los destrozos y se pueden ver las piernas de una mujer que abandona la habitación sigilosamente.

Alan es el primero en despertar y al acudir al baño se encuentra ahí con un tigre. Presa del pánico, regresa a la estancia principal armando un alboroto y despierta a Phil y Stu, quienes se sorprenden al descubrir el estado de la habitación, asumiendo que deben haber tenido una gran fiesta, aún si ninguno de ellos puede recordar absolutamente nada de la noche anterior. Si los destrozos en la habitación y el tigre en el baño no fuesen suficientes preocupaciones, el trío encuentra a un bebé en la habitación y no hay rastro alguno de Doug por ninguna parte. Ahora pasarán el día tratando de reconstruir la noche anterior con la esperanza de descubrir el paradero de Doug a tiempo para llevarlo de vuelta a California para su boda el día siguiente.

La odisea en busca de su noche perdida incluye una stripper, una boda en una pintoresca capilla, el tigre, Mike Tyson, un colchón en la azotea, una patrulla robada, un traficante despistado, y un mafioso oriental malhumorado. El resultado es hora y media de diversión dirigida a un público adulto y casi exclusivamente masculino, lo cual resulta refrescante en una época donde parece que la única clase de comedias que produce Hollywood son comedias románticas, comedias bobas con Jim Carrey, comedias bobas con Will Ferrell, comedias confusas y no tan graciosas de Judd Apatow, y una que otra película con Steve Carell para mantener la apariencia de diversidad.

The Hangover fue una muy agradable sorpresa. La única película de Todd Philips que visto anteriormente es Starsky & Hutch, que sin ser ninguna maravilla me divirtió bastante en su momento, aunque la principal diferencia con The Hangover es que en esta ocasión Philips no escribió el guión, si no que trabajó sobre una obra de Jon Lucas y Scott Moore, a quienes no tenía el gusto de conocer. Aparentemente había escepticismo sobre si había un público para esta clase de película, pero la multimillonaria taquilla recaudada por The Hangover parece haber abierto las puertas a otros proyectos, incluyendo dos guiones de la Lista Negra del año pasado que han sido aprobados en las últimas semanas con la esperanza de que puedan emular ese éxito económico.

A fin de cuentas The Hangover es una divertida comedia sin demasiadas pretensiones cuyo éxito se basa mayormente en su frescura. Ojalá que su éxito no lleve a una sobreexplotación de la fórmula, en cuyo caso podremos agradecer a esta película, al menos, la apertura a una mayor diversidad de comedias.
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