septiembre 29, 2009

Whiteout - La Novela Gráfica

A raíz del estreno en México de Whiteout, la largamente retrasada adaptación de la novela gráfica de Greg Rucka y Steve Lieber, decidí sacar del librero mi TPB para leerlo nuevamente. Lo primero que me encuentro al abrirlo es la hoja conmemorativa de la primera edición del compilado, autografiada por los autores y fechada en mayo de 1999, lo que me trae muchos recuerdos de mis años de coleccionista empedernido, cuando seguía una gran cantidad de títulos mensuales.

En aquel entonces Greg Rucka era un completo desconocido en el mundo del comic, aún cuando gozaba de cierto prestigio como novelista, principalmente por el éxito de sus novelas Keeper y Finder, protagonizadas por Atticus Kodiak, un guardaespaldas profesional. Joe Nozemack y Bob Schreck, editores de la entonces recién creada Oni Press, se encargaron de poner a Rucka en contacto con Steve Lieber, un artista largamente menospreciado en el medio y medianamente conocido por su trabajo en la serie regular post-Zero Hour de Hawkman.

Whiteout es una palabra usada en inglés para referirse a las condiciones de poca o nula visibilidad que existen durante una tormenta de nieve, resultando en el opuesto de un apagón, mismo que en inglés recibe el nombre de blackout. Su uso en el título de esta novela gráfica es para hacer referencia a las condiciones climáticas que prevalecen durante el invierno en la Antártida, convirtiéndo a ese inhóspito continente en un lugar aún más difícil de habitar que el resto del año.

Carrie Stetko es un Alguacil de los Estados Unidos (US Marshall) caída en desgracia por alguna razón desconocida, pero suficientemente grave como para asignarla a servir con el staff de la estación polar norteamericana McMurdo, en la Antártida. Carrie se convierte en el primer oficial en hacerse cargo de investigar un homicidio en la Antártida. Aún cuando su situación tiene algunas ventajas, como el reducido número de personas que puedan convertirse en sospechosos, las desventajas son aún mayores. Por ejemplo, una tormenta ha creado las condiciones de nula visibilidad antes mencionada, además de crear interferencia con las comunicaciones, dejando a Carrie imposibilitada para pedir apoyo y teniendo que enfrentar por su cuenta al presunto asesino y a sus posibles cómplices. Al menos hasta que aparece Lily Sharpe.

Sharpe es una oficial asignada a la estación polar británica Victoria, y se convierte en el único soporte para Carrie en la búsqueda del asesino. El problema es que todo parece indicar que Sharpe es en realidad una espía del Servicio Secreto británico, así que Carrie no sabe si puede confiar en ella. Mientras la investigación sigue su curso, Carrie se convence de que alguien dentro de su propia estación está trabajando junto con el asesino, lo que hace que su trabajo se haga más peligroso con cada momento que pasa. El resultado es un interesante thriller donde el suspenso es manejado magistralmente por Rucka, quien a lo largo de los años se ha ganado una reputación por su habilidad para crear personajes bien definidos y creíbles, y el elenco de Whiteout no es la excepción.

Rucka no solo tiene éxito convirtiendo a la Antártida en uno de los principales personajes de la historia, si no que además crea un grupo de personajes secundarios interesantes y complejos, lo que ayuda a asentar definitivamente la atmósfera de la serie. Carrie y Lilly se convierten en un inusual equipo de detectives en una carrera contra el tiempo mientras intentan descubrir al asesino y sus motivos antes de que éste pueda asesinar a todos los potenciales testigos en McMurdo. La caracterización de las dos mujeres es impecable, convirtiéndose en dos personajes de caracter fuerte y con personalidad propia sin caer en el uso de clichés para personajes femeninos fuertes.

Lieber, quien era relativamente poco conocido hasta ese entonces, se convierte en una revelación por su talento y capacidad para recrear el ambiente inhóspito de la Antártida. Sus personajes también muestran su capacidad y versatilidad, pues consigue dotar a cada personaje de una identidad visual propia aún con las limitaciones que le impone el hecho de que la serie sea en blanco y negro y que todos sus personajes estén todo el tiempo envueltos en gruesas capas de ropa que pudiesen hacerlos indistinguibles unos de otros.

Whiteout es una gran lectura que generó una secuela, Whiteout: Melt, además de un anunciado tercer volumen, Whiteout: Thaw, que a la fecha aún no ha visto la luz.

Hace casi diez años que se habló por primera vez de adaptar la historia al cine, con la participación del director Wolfgang Petersen (The Neverending Story, Das Boot, The Perfect Storm, Troy) y se comisionó un guión, pero no llegó a nada. Unos años más tarde se mencionaba insistentemente que Reese Weatherspoon había adquirido los derechos para llevar la historia al cine como productora y protagonista, pero el guión que acompañaba ese proyecto nunca generó el interés de los inversionistas y el proyecto se vino abajo. Finalmente Joel Silver, productor de cintas como The Matrix o Superman Returns, firmó un acuerdo para producir 15 películas de bajo presupuesto (si podemos llamar "bajo" a un rango de entre 10 y 40 millones de dólares) en los próximos años, contando a Whiteout como uno de los primeros proyectos en recibir la luz verde, resultando en la v ersión dirigida por Dominic Sena que actualmente está en cartelera y la cual comentaré más adelante esta misma semana.
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