octubre 01, 2009

Whiteout - La Película

Dominic Sena ha hecho su carrera principalmente como director de videos musicales, habiendo realizado solo un par de incursiones en el cine a principios de esta década, primero con su remake de Gone in 60 Seconds -infinitamente inferior a la versión original, lo que resulta preocupante si tomamos en cuenta que ésta era una b-movie-, y más tarde con la exagerada e improbable, pero sumamente entretenida Swordfish. Whiteout es apenas su tercera película, y lamentablemente tengo que decir que aún prevalece su visión de director de videos musicales, pues parece más preocupado por crear secuencias estéticamente atractivas que en narrar una historia de manera competente.

La historia es una adaptación bastante vaga de la novela gráfica del mismo nombre que comenté en el post anterior. Los problemas de la película comienzan desde el horrendo título utilizado en español: Terror en la Antártida. A veces pienso que las distribuidoras no están conscientes de el acto de autosabotaje que cometen cuando deciden utilizar esa clase de apelativos.

Carrie Stetko (Kate Beckinsale) es un alguacil de los Estados Unidos que justo antes del invierno polar se encuentra a cargo de la primera investigación de un homicidio en la Antártida. Conforme empieza a buscar pistas que la conduzcan a la identidad del asesino, Carrie empieza a descubrir que puede tratarse de algo mucho más complicado, especialmente una vez que empiezan a acumularse los muertos y hace una súbita aparición un agente de las Naciones Unidas que quiere supervisar el caso, aunque sus credenciales no lo exentan de sumarse a la lista de posibles sospechosos de Carrie.

Tengo sentimientos encontrados respecto a la elección de Kate Beckinsale para el papel principal. La actriz hace un respetable trabajo como una agente que eligió el exilio en la estación polar Amundsen-Scott debido a un traumático incidente en su pasado, logrando una balanceada mezcla de dureza y capacidad profesional con la suficiente carga de vulnerabilidad para hacer que su personaje resulte atractivo a la audiencia. Lo que estaría muy bien si esos elementos estuviesen al servicio de una historia más compleja o al menos mejor manejada, pues su personaje parece fuera de lugar en la situación en que se busca explorarlo. Lamentablemente para ella, el personaje de Carrie resulta mucho más interesante en la novela gráfica precisamente porque está pensado para ser interpretado por alguien que no resulte atractivo ni física ni emocionalmente.

Carrie no tiene amigos y su presencia no es vista con buenos ojos por la población de la estación McMurdo, lo que ayuda a entender que no haya nadie dispuesto a colaborar con ella y que varios personajes incluso parezcan obstinados en entorpecer su investigación, pues podría resultar en que pierda su trabajo, teniendo que abandonar el polo.

Teniendo a Beckinsale interpretando a Carrie el resultado es que muchos de los hombres en la estación se sienten atraídos por ella, incluyendo al jefe de estación y al doctor, quien incluso parece haber desarrollado con ella una relación casi paternal. El doctor Fury es interpretado por Tom Skerritt, a quien hace años no veía en ninguna parte. Resulta agradable ver que aún es capaz de enriquecer el elenco de cualquier película aportando sobriedad a su personaje.

Uno de los principales problemas de la película, al menos en mi opinión, fue el enfoque elegido para contar la historia, convirtiéndola en un thriller policiaco común y corriente, y utilizando un paisaje drásticamente diferente como su único punto de originalidad. El personaje de Pryce (Gabriel Macht), el investigador de la ONU, es utilizado para reemplazar a Lily Sharpe, la agente británica que asiste a Carrie con la investigación en la novela gráfica. Esa alteración de la dinámica de personajes creada por Rucka también afecta a la película, pues en vez de beneficiarse de tomar uno de los clichés del género (los dos policías de diferentes dependencias que son completamente diferentes en su personalidad y manera de trabajar, pero que aún así consiguen trabajar bien en equipo y terminan convertidos en grandes amigos) y darle un twist al usar a dos mujeres, termina cayendo en la trampa fácil de usar una pareja mixta y ni siquiera enriquece la idea con alguna insinuación de tensión sexual. Lo que me lleva a otro problema con la película.

Gabriel Macht no es un buen actor, y si a alguien no lo había convencido de ello su trabajo en The Spirit, Whiteout debiera bastar. La combinación de mal personaje y mal actor nunca resulta bien y esta no es la excepción. Su personaje es increíblemente plano y carece por completo de algún rasgo distintivo, llegando por momentos a parecer que solo está en la película para añadir a otro sospechoso al misterio y para darle alguien con quien interactuar a Carrie.

Por lo demás, visualmente la película tiene momentos interesantes y algunas secuencias de acción bastante bien logradas, aunque queda la sensación de hoquedad, de una falta de propósito detrás de los frugales intentos narrativos de Sena. El resultado es un thriller policiaco que sería como cualquier otro de no ser por la espectacular escenografía, lo que resulta un tanto decepcionante. Whiteout resulta una medianamente entretenida película, quizás más adecuada para ver una tarde en TV o en DVD que en una sala de cine. Lástima, porque el material de origen daba para mucho más.
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