abril 11, 2012

Reseña: The Hunger Games (Los Juegos del Hambre)

Como mencioné en mi post anterior, The Hunger Games (Los Juegos del Hambre) está convertida en la película más exitosa del año, y su éxito combinado entre película y libros, sobre todo entre el público juvenil y adolescente, ha desatado toda clase de comparaciones con franquicias como Twilight (Crepúsculo) o Harry Potter. Honestamente, creo que el único punto de comparación entre las tres propiedades debiera ser el hecho de tratarse de franquicias cinematográficas surgidas de una exitosa serie de libros juveniles.

El director seleccionado para llevar la exitosa trilogía de novelas de Suzanne Collins al cine fue Gary Ross, director y guionista que no suele involucrarse en demasiados proyectos, mayormente porque suele tomarse su tiempo para desarrollar sus guiones y trabajar en la pre-producción, siendo esta apenas su tercera película en quince años.

Personalmente, su película que más me gusta es Pleasantville, con la que hiciese su debut como director en 1998 y, aún a pesar de la premisa tan dispar de esa película en relación a The Hunger Games, cuando se anunció su participación me pareció que podía ser una elección bastante adecuada por algunos de los temas que marcan el trasfondo de la historia.

La premisa de la película es bastante simple e idéntica a la del libro, mismo que ya comenté aquí hace algunos días. Panem es una nación que ocupa el territorio de lo que alguna vez fueron los Estados Unidos, está dividida en trece provincias o distritos controlados por un gobierno central ubicado en una ciudad conocida simplemente como el Capitolio, y se trata de una dictadura donde el control de masas es ejercido a través de la manipulación del contenido de la televisión.

Luego de que una rebelión siete décadas atrás llevase al país a una guerra civil que acabó con la total aniquilación y destrucción del treceavo distrito, el Capitolio instauró un mecanismo de castigo para recordar al resto de los distritos quien lleva el control. Cada año se elige a dos adolescentes por distrito, un hombre y una mujer, para participar en los Juegos del Hambre, un evento transmitido por televisión donde los veinticuatro sleccionados, conocidos como tributos, son puestos en una arena para pelear a muerte hasta que solo uno sobreviva.

Katniss Everdeen (Jennifer Lawrence) es una joven de dieciséis años del Distrito 12, quien desde la muerte de su padre en un accidente en las minas de carbón que son la principal industria del distrito, se ha hecho cargo de sostener a su madre y hermana. Cuando se realiza la "cosecha" anual de los tributos, su hermana Prim, de doce años, es elegida. Desesperada, Katniss se ofrece como voluntaria para sustituirla, dejando a su familia en manos de Gale (Liam Hemsworth), su mejor amigo.

Katniss ha pasado los últimos años escapando de los límites de su distrito junto a Gale en busca de caza para sotener a sus familias, y ahora espera que esa experiencia le permita tener una posibilidad de sobrevivir a los juegos, donde será acompañada por Peeta Mellark (Josh Hutcherson), el hijo del panadero del pueblo, con quien poco a poco se va revelando una inusual relación en la que los dos tratan de sortear sus sentimientos al tiempo que buscan sobrevivir la inusual forma de entretenimiento que representa el mayor éxito del Capitolio.

Lamentablemente la película hace solo un breve planteamiento de la vida en Panem antes de lanzarse de lleno a los Juegos. Y si digo que es lamentable, es porque me parece que al hacerlo deja de lado todo lo que hace que la The Hunger Games sea diferente, por ejemplo, de Battle Royale y su grupo de estudiantes de secundaria que pelean por sus vidas en una isla acondicionada como arena de combate de donde solo un adolescente saldrá vivo.

Con esto no quiero decir que la película sea mala, pues se trata de una producción bien cuidada, con personajes interesantes y bien desarollados, y con buenos actores, quienes bajo la acertada dirección de Ross consiguen dar vida con bastante éxito a los personajes de las novelas. Entre el elenco complementario de la película podemos encontrar a actores tan capaces como Woody Harrelson, Elizabeth Banks, Stanley Tucci, Wes Bentley y Lenny Kravitz.

Mi problema es que mucho de lo que la película busca decirme lo han hecho antes varias otras películas (The Running Man, Rollerball, Death Race 2000, Battle Royale, etc.) y no encuentro en ella nada que la haga memorable. Tal vez el hecho de haber leído previamente el libro representó elevar mi nivel de expectativas para la película, pero eso no cambia el hecho de que se trata de una película entretenida cuando tenía la oportunidad de haber sido mucho más que eso.

Como era de esperarse, su gran éxito en taquilla llevó a la confirmación de que se llevará a la pantalla la trilogía completa, con la idea de estrenar la segunda parte en el invierno de 2013 y la tercera para finales de 2014. Recientemente se anunció que Gary Ross se ha deslindado de las secuelas, pues encuentra difícil poder trabajar a sus anchas bajo la restringida agenda que el estudio ha planteado, así que habrá que esperar a que se designen guionistas y directores para ver si cambia la aproximación al material original.

A fin de cuentas, The Hunger Games es una entretenida película de ciencia ficción que seguramente será del agrado de jóvenes y adolescentes, aunque me inclino a pensar que para la mayoría de los adultos dejará una sensación de potencial desperdiciado. Aún a pesar de las limitaciones narrativas de Collins, tengo que señalar que los libros son bastante más complejos y ambiciosos, y pudiesen ser una opción para quienes queden con ganas de algo más.

Película recomendada, pero con algunas reservas.
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